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2 de septiembre de 2026

La leyenda de Odiseo - Peter Connolly

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 96
Precio: 26,95 €
Género: Historia, ilustrados

Sinopsis: La Ilíada y la Odisea han despertado durante generaciones el interés de lectores de todas las edades que han «imaginado» el mundo de los dioses y los héroes griegos de la mano del aedo ciego Homero. El viaje de Odiseo de regreso a casa tras la destrucción de Troya nos lleva a episodios como la lucha con el cíclope, la bajada a los infiernos, el peligroso encuentro con el monstruo Escila y el violento Caribdis… y, por supuesto, la vuelta a Ítaca y el enfrentamiento con los pretendientes que acosan a su esposa Penélope. Pero antes, en este volumen, Peter Connolly cuenta la participación de Odiseo en la Guerra de Troya, junto con las hazañas de Áyax, Diomedes, Patroclo y Aquiles –y el combate de este contra el troyano Héctor–, así como el ingenioso ardid del caballo de madera. La leyenda de Odiseo no es solo una recreación del relato homérico, sino una puesta en escena del mismo con fascinantes ilustraciones y una meticulosa investigación de la civilización micénica en el contexto del Bronce Final, de la panoplia de los guerreros que combatieron en Troya y de esta misma ciudad a partir de sus diversas excavaciones; y también de lo que hay de «verdad» en los viajes de Odiseo y de la Ítaca a la que al fin regresó. Al concluir sus páginas, el lector no podrá evitar que en su mente aún resuenen las aventuras de Odiseo, el de fecundos ardides.


OPINIÓN

Durante casi tres milenios, los versos atribuidos a Homero han flotado en el imaginario colectivo como cantos de una belleza abstracta y lejana. Sin embargo, abordar La leyenda de Odiseo (Desperta Ferro, 2026) supone presenciar la metamorfosis del mito en materia palpable. Peter Connolly no se limita a resumir la Ilíada y la Odisea; utiliza su inmenso talento como arqueólogo, historiador e ilustrador para despojar a los héroes de sus adornos teatrales y vestirlos con el cuero, el bronce y el sudor de la Edad del Bronce Final. La muralla de Troya deja de ser un decorado poético para transformarse en una compleja estructura defensiva micénica, y los barcos aqueos revelan la verdadera escala de la navegación en un Mediterráneo convulso y hostil.

 

Por otro lado, contar el mito de un modo fidedigno no es una tarea fácil. No cabe duda de que a esto han contribuido la literatura y, más recientemente, la cultura popular. Nuestra mente suele proyectar al Ulises encarnado por Kirk Douglas, las naves espaciales de la nostálgica serie de animación Ulises 31 o, incluso, la reciente —y discutida— adaptación cinematográfica de Christopher Nolan. Frente a esta visión romantizada, la obra de Peter Connolly, galardonada en su día con el prestigioso Times Education Supplement Senior Information Book, no dibuja fantasía, sino un mundo material rigurosamente documentado.

 

El recorrido narrativo sigue de cerca la mirada del héroe a través de una cuidada estructura en cinco actos, diseñada tanto para cautivar a quienes se acercan por primera vez a Homero como para satisfacer a los lectores más veteranos. Connolly arranca rastreando el origen del conflicto originado por la fuga de Helena en «Todo por una chica», para sumergirnos de inmediato en la violencia visceral de los combates en Troya a lo largo de «Días de muerte» y «Días de lágrimas». En estas páginas, el lector contempla las esplendidas ilustraciones de las panoplias del periodo, muy alejadas de lo que el cine nos ha mostrado habitualmente. 

La obra cambia de escala al adentrarse en «La gran aventura», donde la deriva náutica de Odiseo entre monstruos, ninfas y cíclopes es analizada bajo el prisma de la geografía y el comercio marítimo del siglo XII a. C. Finalmente, «De vuelta a casa» orquesta el implacable ajuste de cuentas con los pretendientes en el palacio de Ítaca. A lo largo de este periplo, las reconstrucciones de armas, planos de ciudades, mapas detallados y hallazgos reales se entrelazan con la épica, demostrando que detrás de pasajes legendarios como el desafío contra Polifemo o la travesía junto a las sirenas late la memoria distorsionada de la expansión micénica.

 

El verdadero genio de Peter Connolly (1935–2012) residió en su capacidad para conciliar la máxima exigencia académica —respaldada por su condición de investigador en el Instituto de Arqueología de Londres— con una sensibilidad artística fuera de lo común. Sus ilustraciones huyen del acartonamiento de la pintura histórica tradicional. Cada rostro, desde un monarca aqueo hasta un artesano anónimo, transmite una humanidad abrumadora. Sus láminas a color no solo enseñan cómo encajaban las piezas de una armadura de placas o cómo se organizaba un palacio en Pilos, sino que permiten al lector habitar visualmente un mundo que antes solo existía en el texto.

 

La edición española, recuperada con un esmero absoluto por Desperta Ferro, supone un viaje en el tiempo en un doble sentido. Por un lado, nos transporta a los orígenes de la literatura y la civilización occidental; por otro, apela a la nostalgia de aquellas generaciones de lectores que, fascinados en su juventud por estas ilustraciones a todo color, terminaron convirtiéndose en los historiadores y arqueólogos del presente. La leyenda de Odiseo es, en definitiva, un clásico imprescindible y el compañero ideal para explorar el mito.




Libros de Peter Connolly



Andrés CM

17 de julio de 2026

Álvaro de Bazán. El Invicto - Guillermo Nicieza Forcelledo

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 336 pp. en color
Precio: 32,95 €
Género: Biografía ilustrada
Otro libro reseñado del autor:

Sinopsis: Don Álvaro de Bazán, el Invicto, fue, acaso, el mejor marino de la historia. Y la hipérbole no es tal. No sostenemos esta consideración por haberse criado sobre la cubierta de las naos de su padre en la Armada del Mar de Poniente y vencer a una escuadra corsaria francesa en la ría de Muros siendo poco menos que un niño, no. Ni tampoco por, durante décadas, proteger diligentemente las Flotas de Indias. Tampoco por socorrer Orán y Mazalquivir y conquistar el Peñón de Vélez de la Gomera a los temibles corsarios de Berbería y salvaguardar la isla de Malta del yugo del Gran Turco. Ni siquiera por conseguir la victoria en una de las mayores batallas combatidas sobre las olas, la más alta ocasión que vieron los siglos, Lepanto. Solo con esta hoja de servicios, don Álvaro de Bazán entraría con laureles en el panteón de los más grandes marinos, pero si podemos aseverar su lugar en la cúspide es porque revolucionó la manera de entender la guerra naval en el siglo XVI. Fue él quien desarrolló el galeón, que dio a la Monarquía Hispánica la superioridad marítima cerca de dos siglos, y quien tanto influyó en la doctrina anfibia española, que permitió anexionar Portugal y las islas Terceras. Don Álvaro innovó también en la táctica de galeras para conseguir expulsar a las poderosas armadas del sultán del Mediterráneo occidental. 

En el V centenario de su nacimiento, el libro Álvaro de Bazán. El Invicto, de la pluma del consagrado especialista en historia naval Guillermo Nicieza y acompañado por un espectacular aparato gráfico en el que destacan ilustraciones y mapas marca de la casa, rinde homenaje al genio táctico y consejero naval más clarividente de su tiempo, que, además, nunca pidió nada para sí mismo. Al contrario: puso su fortuna familiar en riesgo, repetidamente, para pagar tripulaciones y sufragar naves cuando el rey no tenía un ducado; lideró peligrosos desembarcos cuando otros no se atrevieron a hacerlo; salvó la galera Real mientras otros huían y alzó la voz cuando se quiso desmembrar la Liga Santa. En su lecho de muerte, anciano y enfermo, lo único que pidió fue más tiempo para ver su gran empresa, la Jornada de Inglaterra, terminada. La Fortuna, sin embargo, no quiso concederle este último deseo, pues dispuso que muriera como vivió: invicto.


OPINIÓN

La hegemonía global de la Monarquía Hispánica durante el siglo XVI no se forjó únicamente bajo la sombra de las banderas de los Tercios, sino también sobre las cubiertas de los barcos que conectaban el Mediterráneo con el Caribe y Acapulco con Filipinas. En su nuevo trabajo, Álvaro de Bazán. El Invicto, el historiador y marino Guillermo Nicieza Forcelledo entrelaza la biografía personal con la historia militar para rescatar la figura del que probablemente fue el mayor genio de la estrategia naval de su tiempo, situándolo como el brazo ejecutor indispensable del dominio oceánico de Felipe II.

Con este título, el autor reafirma su posición como una firma de referencia en la historia marítima española y da continuidad a la ambiciosa fórmula narrativa y visual que ya desplegó en su anterior trabajo, Blas de Lezo. Una vida al servicio de España, una obra que también tuvimos la oportunidad de desgranar en estas líneas. Al igual que en aquel volumen dedicado al defensor de Cartagena de Indias, Nicieza demuestra aquí una capacidad sobresaliente para transformar el denso material de archivo en una experiencia divulgativa de primer nivel. El resultado es una biografía ilustrada que, gracias al gran formato de la edición, se convierte en una experiencia profundamente visual que entra directamente por los ojos.

 

El cuerpo central de la obra destaca por su minucioso análisis estructural de las armadas de la época. Tras un prólogo a cargo del almirante Juan Rodríguez Garat que asienta el rigor histórico del volumen, Nicieza arranca su travesía explorando el linaje navarro de los Bazán y los primeros pasos del protagonista en la Armada Real de Galeras. Sin embargo, el texto gana una profundidad analítica fascinante al explicar la transición tecnológica clave del Renacimiento: el paso de la clásica guerra de galeras en el Mediterráneo —con hitos como el asfixiante socorro de Malta en 1565 o las misiones contra la piratería berberisca— al nacimiento del galeón cantábrico como buque polivalente en el Atlántico. El autor detalla la anatomía de estas naves y la compleja maquinaria logística que protegía la vital Carrera de Indias, demostrando que la imbatibilidad española radicaba tanto en la tecnología de sus astilleros como en el talento táctico desplegado en el puente de mando. 

La campaña de Lepanto recibe un tratamiento monográfico soberbio, desentrañando no solo las formaciones del combate y las maniobras navales frente al Imperio otomano, sino también la intrincada red de conspiraciones en Venecia, Roma y Constantinopla que precedió a la Liga Santa. El escenario vira posteriormente hacia el Mar Océano con la crisis sucesoria portuguesa. Es aquí donde la figura de Bazán brilla con luz propia en la batalla naval de San Miguel y en el desembarco en la isla Tercera (Azores), operaciones narradas con pulso de crónica clásica que sientan las bases modernas de la Infantería de Marina. Asimismo, la obra aborda el choque silencioso y diplomático contra la Inglaterra de Isabel I, desmitificando la verdadera capacidad de los corsarios ingleses y perfilando la melancólica caída en desgracia de don Álvaro ante su rey.


Tratándose de una edición especial, el apartado visual no es un complemento, sino el pilar sobre el que se sustenta la comprensión técnica de la obra. El gran formato y la impresión a todo color elevan el libro a la categoría de atlas inmersivo. La cartografía, los esquemas tácticos y las recreaciones de la tecnología naval del siglo XVI permiten al lector descifrar las dificultades reales de la navegación, el abordaje y el uso de la artillería pesada. No estamos ante simples ilustraciones decorativas, sino ante verdaderas herramientas de disección histórica que clarifican la lectura.

 

En última instancia, el genio de Bazán trascendía la destreza en combate para abarcar la gestión del Estado. Cinco años antes del desastre de la Gran Armada de 1588, el almirante ya había proyectado el plan maestro para la Jornada de Inglaterra. En 1583, don Álvaro no solo diseñó la estrategia militar de invasión, sino que elaboró y presupuestó una exhaustiva memoria logística y financiera, demostrando una visión de estadista adelantada a su tiempo. 

Álvaro de Bazán. El Invicto es un monumento historiográfico que hace justicia a un marino irrepetible que jamás conoció la derrota. Al fusionar la narrativa biográfica con un estudio enciclopédico de las fuerzas navales de la Monarquía Hispánica, Guillermo Nicieza Forcelledo ofrece una obra indispensable, llamada a convertirse en pieza de referencia para cualquiera que busque sumergirse, sin filtros, en la era de la hegemonía naval española y la consolidación del Imperio global.



Blas de Lezo




Andrés CM

27 de mayo de 2026

Damas, torres y leones. Los íberos a través de su escultura - Jesús Robles Moreno

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro 
Páginas: 176
Precio: 29,95 €
Género: Historia, ilustrados
Otros libros reseñados de la colección: 

Sinopsis: Damas pétreas de sonrisa enigmática, guerreros que empuñan falcatas en un combate eterno y rugientes leones, todavía terribles pese a su inmovilidad milenaria. Todos ellos evocan un mundo, el de los antiguos íberos, desaparecido hace siglos pero que sigue fascinándonos. Un mundo que este maravilloso libro ilustrado recorre desde su origen en el siglo V a. C. hasta su lenta desaparición en el cambio de era, tras la conquista romana. Y lo hace a partir de la manifestación cultural más señera de los íberos, su escultura, que ya enamorase a Picasso, y que sirve a Jesús Robles Moreno como hilo conductor para recorrer en Damas, torres y leones. Los íberos a través de su escultura la historia del pueblo que habitó la franja mediterránea de la península ibérica. Desde los grandes monumentos como la torre de Pozo Moro o el fabuloso conjunto heroico de Cerrillo Blanco hasta efigies tan emblemáticas como las damas de Elche o Baza, pasando por las esfinges y grifos que custodiaban las necrópolis, la escultura ibérica sirve para entender la sociedad ibérica y sus transformaciones, pero también para conocer su religión y sus mitos, sus valores y sus anhelos, su origen y su final. En diálogo con el texto, un aparato visual deslumbrante, con abundante fotografía pero, sobre todo, con reconstrucciones documentadas e ilustradas con esmero, al detalle. A través de ellas, se consigue sacar a esas piezas del hieratismo de la sala de un museo para que vuelvan a vibrar con sus colores originales y en los emplazamientos que las cobijaron, desde el trabajo en un taller a su dedicación en un santuario. Porque la escultura ibérica es piedra, pero dista de estar inerte, y, reviviéndola, reviven los íberos.


OPINIÓN

Tengo que confesaros que, desde que era un niño, siento una fascinación hipnótica por la Dama de Elche. Todavía recuerdo el impacto de quedarme mirándola en las vitrinas del Museo Arqueológico Nacional (MAN), atrapado por sus ropajes, sus imponentes rodetes y esa mirada que parece custodiar secretos de miles de años. Por eso, cuando cayó en mis manos Damas, torres y leones. Los íberos a través de su escultura (Desperta Ferro, 2026), supe que estaba ante un viaje inmejorable para entender las raíces de aquella obsesión infantil. 

La obra viene firmada por el arqueólogo e historiador Jesús Robles Moreno, un autor que defiende a ultranza que la buena arqueología requiere "una hora de bota y diez de bata"; es decir, combinar el sudor a pie de excavación con el análisis científico más riguroso en el laboratorio. El resultado de esa filosofía es un libro extraordinario que huye conscientemente de la fría rigidez de un catálogo museístico para estructurar un relato vivo. Robles Moreno utiliza los restos arqueológicos no como meros objetos decorativos, sino como cápsulas del tiempo que nos revelan las inquietudes, mitos y realidades de la sociedad que las esculpió.

Lo primero que salta a la vista al abrir este volumen —y aquí reside el gran valor de pertenecer a la colección de ilustrados de Desperta Ferro— es su soberbio e impecable planteamiento visual. La editorial ha puesto el peso gráfico del proyecto en manos de Román García Mora, cuyo trabajo como ilustrador principal es sencillamente magistral. Es precisamente a través del arte de García Mora donde el libro logra su objetivo más ambicioso: desmontar el mito de la piedra gris. Tradicionalmente, los museos nos han acostumbrado a ver las esculturas íberas como piezas de roca fría y descolorida. Sin embargo, las reconstrucciones a todo color que salpican estas páginas demuestran que estas obras estaban originalmente policromadas con pigmentos vivos y deslumbrantes, devolviéndoles el empaque y la suntuosidad con la que fueron concebidas.

 

El índice propone una travesía cronológica que arranca en los albores de esta cultura con el espectacular monumento turriforme de Pozo Moro (Albacete), donde los relieves de un héroe uniéndose a una diosa nos hablan de las primeras estrategias de las élites para legitimar su poder a través del mito. A partir de ahí, el texto avanza con un ritmo magnífico, deteniéndose en hitos clave que equilibran el dato arqueológico con la crónica más vibrante. 

La obra analiza la consolidación y el apogeo de esta cultura durante los siglos V y IV a. C. El autor examina conjuntos como el de Cerrillo Blanco (Porcuna), detallando su destrucción intencionada y posterior enterramiento, y recurre a las esfinges de Agost para demostrar que la relación con el arte heleno no fue una mera imitación, sino fruto del contacto directo entre artesanos. Este desarrollo coincide con el aumento de piezas exentas en necrópolis murcianas como Cabecico del Tesoro o El Cigarralejo. Además, Robles Moreno amplía el foco fuera del ámbito funerario hacia santuarios de carácter político y territorial, destacando el conjunto de El Pajarillo (Jaén), con la escena de la lucha entre el héroe y el lobo, y el hallazgo del área sacra de Las Agualejas (Alicante).

El recorrido avanza hacia el siglo III a. C., un periodo condicionado por la presencia cartaginesa en yacimientos como Cástulo (Jaén), la gran urbe ibero-púnica de Himilce, esposa de Aníbal. En esta etapa, la estatuaria se desplaza de las necrópolis a los santuarios en forma de exvotos, siendo el Cerro de los Santos (Albacete) el principal exponente para estudiar la indumentaria y los rituales a través de las representaciones de los fieles. Al analizar este yacimiento, el libro recupera también la intrahistoria de la arqueología del siglo XIX, detallando desde las falsificaciones del "Relojero de Yecla" hasta el robo de dos cabezas íberas exhibidas en el Museo del Louvre, un caso de expolio en el que estuvo implicado un joven Pablo Picasso. 


Uno de los puntos más agudos del texto es cómo logra corregir la deformación romana. La historia tradicional, escrita por los vencedores, simplificó a los íberos; Robles Moreno, en cambio, utiliza el arte tardío para mostrar un fascinante mapa de identidades híbridas tras la Segunda Guerra Púnica. Es fascinante observar cómo el mundo íbero se diluye lentamente en Roma a través de exvotos que comienzan a vestir togas, o príncipes locales que adoptan panoplias romanas, como el jinete de Las Atalayuelas o los célebres relieves de Osuna. 

Asimismo, se salda una deuda histórica al dedicar espacio a la escultura del noreste peninsular (al norte del río Júcar), habitualmente ignorada por su escasez. El análisis de las estelas del Bajo Aragón o monumentos como el de La Vispesa aporta una perspectiva única sobre una sociedad fuertemente militarizada, plasmada en relieves de combates y cruentas representaciones de manos y cabezas cortadas. El volumen cierra con un broche de oro científico dedicado en exclusiva a los talleres de escultura. A través del estudio de las marcas de talla, las herramientas utilizadas y los residuos de policromía, el autor nos baja al taller del artesano, respondiendo al cómo se hacían las cosas y humanizando por completo el proceso creativo. 

Damas, torres y leones se consolida como una herramienta de divulgación histórica impecable. Que exista un volumen como este, capaz de ofrecer una síntesis tan sistemática, ordenada y completa es para congratularse, convirtiéndose en una lectura imprescindible para cualquier apasionado de la historia que busque limpiar el polvo del tiempo de nuestras raíces y descubrir, por fin, el verdadero color, la complejidad y el alma del mundo íbero.



Colección Ilustrados




Andrés CM

26 de enero de 2026

Blas de Lezo. Una vida al servicio de España - Guillermo Nicieza Forcelledo

Fecha de edición: 2.025
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 176 en color
Precio: 28,95 €
Género: Historia, ilustrados
Otros libros reseñados de la colección:
Sinopsis: Hay hombres de una pieza, aunque la vida los haya deshecho en pedazos, aunque con quince años –niño apenas– les hayan aserrado una pierna, aunque una esquirla de un cañonazo les perfore un ojo y aunque una bala de mosquete les deje inútil la mano derecha. Injusto, pero muy propio de ese humor negro tan español, es llamar a alguien así «medio hombre», cuando con su entereza y sus actos demostró serlo con creces. En este libro profusamente ilustrado por los pinceles de consagrados artistas como Pablo Outeiral o Augusto Ferrer Dalmau, una exhaustiva cartografía marca de la casa y una exquisita selección de imágenes de época, el reconocido experto en historia naval Guillermo Nicieza Forcelledo homenajea a Blas de Lezo y Olavarrieta, uno de los marinos de guerra más famosos de la historia de España, desde su infancia en Pasajes de San Pedro y su formación naval en la Marina Real francesa –donde tuvo su bautismo de fuego y recibió su primera herida, en la batalla de Vélez-Málaga– hasta el cénit de su carrera en la imposible y heroica defensa de Cartagena de Indias. 

Con el nacimiento de la Real Armada española, se destacó durante el asedio de Barcelona como prometedor capitán de fragata. Su primer destino como capitán de mar y guerra le llevó al mar del Sur, en misiones contra la piratería inglesa en las costas del Perú. Regresó a la Península para participar en las denodadas reconquistas de Orán y Mazalquivir, para después defender brevemente la Carrera de Indias y ser de nuevo destinado a América, al reino de Nueva Granada, cuyo apostadero estaba en Cartagena. Allí, el ya teniente general Blas de Lezo hubo de dar batalla a la invasora escuadra británica de Edward Vernon, primero desde su navío insignia, el Galicia, y luego desde la propia ciudad. Sucesivos y encarnizados ataques chocaron contra la férrea defensa dirigida por Lezo y el virrey Sebastián de Eslava y, a la postre, los británicos hubieron de retirarse con el rabo entre las piernas. Las medallas conmemorativas que Vernon se había apresurado a encargar, anticipando una victoria que no fue, quedaron para quincalla. El precio, empero, fue alto para don Blas: enfermo de tifus, falleció apenas cinco meses después, y, defenestrado debido a sus rencillas con el virrey, fue destituido de forma póstuma. Sin embargo, la memoria de Cartagena rehabilitó pronto su figura, hasta la actualidad, honrado por los buques de la Armada española que llevan su nombre y por su recuerdo en el sentir popular.


OPINIÓN

En las páginas de Blas de Lezo. Una vida al servicio de España, publicado por Desperta Ferro Ediciones, Guillermo Nicieza Forcelledo nos invita a surcar los océanos turbulentos del siglo XVIII, guiados por uno de los marinos más legendarios de la Armada española. Esta biografía ilustrada, destaca por su riqueza visual a la que contribuyen las bellas ilustraciones de artistas como Pablo Outerial y Augusto Ferrer Dalmau, mapas detallados y fotografías que complementan una narrativa rigurosa. Nicieza, galardonado con premios como el Virgen del Carmen 2022 de la Armada por trabajos previos como Leones del mar (estáis tardando en leerlo), evita mitos infundados y se basa en fuentes documentales para ofrecer un retrato humano y veraz del almirante guipuzcoano.

Conocido por su temperamento firme y su apariencia imponente debido a las severas heridas que padeció, jugó un papel crucial en la configuración del equilibrio global al derrotar a las fuerzas británicas durante el sitio de Cartagena de Indias, deteniendo así su expansión en los territorios hispanoamericanos. Sin embargo, la obra de Nicieza trasciende este célebre episodio bélico y ofrece una visión más amplia, comenzando por su nacimiento en Pasajes de Aquende —hoy conocido como Pasajes de San Pedro— el 3 de febrero de 1689. Aunque en ciertas biografías se entremezclan hechos históricos con mitos (lo cual no ocurre aquí), está documentado que provenía de una familia noble involucrada en el comercio por mar y que inició su entrenamiento en la Armada francesa.

 

Con la llegada de los Borbones, España se verá envuelta en la Guerra de Sucesión en los primeros años del siglo XVIII. Blas de Lezo participó en ella como Guardiamarina a pesar de su corta edad, el autor describe con precisión las graves heridas que marcaron su juventud en este conflicto. En la batalla de Vélez-Málaga tendrá su primer contratiempo serio, la herida producida por un proyectil le provocó la amputación de la pierna izquierda con tan solo quince años. Posteriormente, en sucesivos combates navales, sufrirá la pérdida del ojo izquierdo y la inutilización del brazo derecho en el sitio de Barcelona en 1714. Estas experiencias no solo ilustran la dureza de la cirugía naval de la época, sino que resaltan la determinación de Lezo, quien rechazó cargos en la corte para continuar su servicio en alta mar. 

El relato avanza hacia su ascenso profesional, desde teniente hasta capitán de navío, destacando campañas clave: el asedio de Peñíscola, Palermo y Tolón; la caza de piratas ingleses en las costas peruanas; la reconquista de Orán y Mazalquivir en África del Norte; y la protección de la Carrera de Indias. Particular atención recibe su etapa en Nueva Granada, donde, como teniente general, comandó el apostadero de Cartagena de Indias. Su leyenda se iba forjando. A la par, en el bando inglés, otra figura emblemática, Edward Vernon, alimentaba su rivalidad con el marino español hasta que años después, ambos se vieron las caras.

Los ingleses planeaban tomar Nueva Granada y hacerse con Cartagena de Indias para controlar el rico comercio del virreinato del Perú. Tras entrar en Portobello, en el istmo de Panamá, sin casi resistencia, Vernon se dirige a Cartagena de Indias al mando de una gran fuerza compuesta por 190 navíos y 28.000 soldados. Blas de Lezo apenas cuenta con 6 buques y unos 2.000 hombres para defender la plaza. Sin embargo, a su favor están las magníficas murallas de la ciudad y el dominio de las excelentes particularidades del terreno para su defensa, que podemos apreciar con todo lujo de detalles en los excelentes mapas e ilustraciones de la obra. Desde su insignia Galicia y luego en tierra, Lezo coordinó una resistencia tenaz junto al virrey Sebastián de Eslava, forzando la retirada enemiga tras cuantiosas pérdidas. Sin embargo, Nicieza matiza el desenlace: Lezo sucumbió al tifus cinco meses después, destituido por disputas con Eslava, aunque su legado fue pronto rehabilitado en Cartagena y en la Armada. 

Finalmente cabe mencionar que más allá de los hechos militares, el autor humaniza a Lezo al explorar su carácter forjado por el sufrimiento, sus intereses familiares y su devoción inquebrantable a España durante casi cuatro décadas. El libro rellena lagunas históricas, desmontando leyendas apócrifas como citas ficticias o hazañas exageradas que el personaje no necesita. Esta precisión se sustenta en una investigación exhaustiva de casi dos años, consultando archivos españoles, franceses, ingleses y otomanos, junto a crónicas, roles de tripulación y planos navales.

Blas de Lezo. Una vida al servicio de España es, por todo lo dicho, una obra imprescindible para todo interesado tanto en la figura de uno de los marinos más famosos de la historia de España como en la dimensión naval de la primera mitad del siglo XVIII.



Colección Ilustrados




Andrés CM