Septiembre nos ha dejado una cosecha audiovisual marcada por la revisión de grandes hitos históricos, la deconstrucción de mitos populares y el regreso a universos de ficción consagrados desde perspectivas completamente renovadas.
En el terreno cinematográfico, la tensión se trasladó a los despachos con Tiempo de victoria, un absorbente thriller bélico que aborda con gran destreza narrativa el dilema meteorológico previo al desembarco de Normandía. Como contrapunto de género, Backrooms llevó a la gran pantalla el fenómeno de internet sobre los espacios liminales, forjando una atmósfera profundamente asfixiante a partir de la banalidad arquitectónica.
Por su parte, la ficción seriada encontró su mayor virtud en la expansión de franquicias conocidas. El caballero de los Siete Reinos aportó una mirada íntima, sobria y terrenal al mundo de Poniente, despojándose de artificios para centrarse en el honor y la camaradería. En clave de comedia y ciencia ficción, Stuart no consigue salvar el universo reubicó con ingenio a los excéntricos secundarios de The Big Bang Theory en una atípica aventura interdimensional. Finalmente, el formato documental entregó dos piezas sobresalientes: el conmovedor relevo generacional y de memoria histórica plasmado en Band of Brothers: Legacy, y el riguroso estudio sobre los orígenes del amarillismo periodístico victoriano que articula Jack el destripador: Escrito en sangre.
A continuación, el análisis detallado de la selección mensual.
Películas
Tiempo de victoria ★★★★✰ Adaptada de la pieza teatral de David Haig por el director Anthony Maras (Hotel Mumbai), la película aborda las horas previas al Día D desde un ángulo tan atípico como apasionante: el dilema meteorológico que determinó la ejecución de la Operación Overlord. Lejos del frente de batalla, la narración encierra la tensión en una claustrofóbica sala de mando donde el meteorólogo británico James Stagg (un soberbio Andrew Scott) y su homólogo estadounidense Irving Krick (Chris Messina) chocan frontalmente a la hora de predecir el clima en Normandía. Maras demuestra un pulso narrativo ejemplar al transformar los partes de presión atmosférica en un absorbente thriller de despachos, sosteniendo un ritmo modélico que mantiene en vilo al espectador pese a ser un pasaje histórico ampliamente conocido.
El gran valor de la cinta reside en la profunda humanización del alto mando y en la solvencia de un reparto en estado de gracia. Brendan Fraser firma un trabajo conmovedor como un atribulado pero firme Eisenhower, sobre cuya conciencia pesa el destino de miles de vidas, bien respaldado por un arrogante Damian Lewis como el general Montgomery y por Kerry Condon aportando serenidad al conjunto. Con menciones oportunas a episodios sombríos como la tragedia de la Operación Tigre, la propuesta entrelaza la precisión científica con la inmensa carga moral de la toma de decisiones. Una obra de factura clásica, ejecución impecable y notable rigor que logra enganchar con maestría de principio a fin.
Backrooms ★★★✰✰ El salto del fenómeno viral de internet al largometraje de la mano de Kane Parsons se consolida como un estimulante ejercicio de terror atmosférico alejado del jumpscare facilón y los clichés habituales del género. La propuesta prescinde de efectismos para confiar el miedo al peso insidioso de un entorno liminal que simplemente no debería existir: paredes amarillentas, el zumbido incesante de los fluorescentes y una arquitectura errática que simula un fallo en el propio código de la realidad. Gracias a una puesta en escena y un diseño de sonido tremendamente desorientadores, la cinta atrapa al espectador en una angustia donde el verdadero pavor no reside en la presencia de una amenaza concreta, sino en la imposibilidad absoluta de escapar.
Sin embargo, el relato tambalea cuando siente la necesidad de explicarse. El guion comete el error de intentar dotar de lógica y trasfondo narrativo a un mito cuya mayor virtud radicaba precisamente en el vacío y en su naturaleza incomprensible; cuanto más procura justificar el origen de la pesadilla, más se diluye la tensión. A pesar de un ritmo por momentos irregular, la película logra algo al alcance de muy pocas producciones recientes: transformar la arquitectura cotidiana de cualquier pasillo u oficina en una experiencia profundamente inquietante al terminar su visionado.
Band of brothers. Legacy ★★★★½ A un cuarto de siglo del estreno de la aclamada miniserie de HBO, este documental conmemorativo propone una mirada profunda y emotiva sobre el impacto cultural de la Compañía Easy. Con la totalidad de los integrantes originales de la mítica unidad ya fallecidos, la cinta cobra una dimensión casi testamentaria al indagar en cómo la obra impulsada por Steven Spielberg y Tom Hanks redefinió los estándares de la ficción bélica. A través de conversaciones con el reparto, reflexiones de historiadores y testimonios de sus descendientes, la pieza examina la enorme responsabilidad de trasladar vivencias reales a la pantalla sin caer en la glorificación ni en el melodrama artificial.
Lo más destacado del documental se concentra en su capacidad para reflexionar sobre la memoria colectiva y el relevo generacional. Resulta especialmente conmovedor comprobar cómo gran parte de los actores que encarnaron a estos soldados expresan una profunda deuda moral hacia ellos, asumiendo el compromiso vital de seguir custodiando y transmitiendo su legado. Con un montaje elegante que rescata metraje inédito del rodaje, cartas personales y contexto histórico, la propuesta se consolida como un homenaje imprescindible que honra a los combatientes y reafirma el poder de esta joya televisiva como herramienta clave de preservación histórica.



















