15 de junio de 2026

Cartago - Eve MacDonald

Fecha de edición: marzo 2.026
Editorial: Taurus
Páginas: 392
Precio: 24,90 €
Género: Ensayo histórico 

Sinopsis: La historia de Cartago suele contarse desde la mirada de quienes la destruyeron. Pero durante casi seiscientos años, esta poderosa ciudad del norte de África fue una de las civilizaciones más ricas, influyentes y temidas del Mediterráneo occidental. Hogar de figuras legendarias como Aníbal y Dido, de imponentes elefantes de guerra, de creaciones artísticas de enorme belleza y de una fuerza militar capaz de rivalizar con cualquier potencia, Cartago fue mucho más que la sombra proyectada por Roma sobre su memoria. 

En este libro apasionante, la doctora Eve MacDonald reconstruye la cultura perdida de Cartago y la vida de su pueblo. Gracias a nuevos hallazgos arqueológicos y a una lectura crítica de las fuentes, MacDonald rescata del silencio la historia real tras la leyenda: un viaje que se inicia en el Levante fenicio de los inicios de la Edad de Hierro y que se despliega a lo largo de toda la costa africana hasta el Atlántico. Su narración devuelve a Cartago el lugar que le corresponde en la historia mediterránea y muestra cómo su influencia fue decisiva para el mundo antiguo. Recuperada de los romanos, esta es la versión cartaginesa del relato. Una historia que revela una verdad incómoda: sin Cartago, nunca habría existido Roma.


OPINIÓN

Pocas consignas han sepultado tanto la verdad histórica como el implacable Carthago delenda est (Cartago debe ser destruida) pronunciado por Catón el Viejo. Durante milenios, nuestra comprensión de la gran potencia norteafricana ha estado filtrada, casi en exclusiva, por la lente deformante y la propaganda imperial de sus destructores romanos. En Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio, la historiadora y arqueóloga Eve MacDonald asume el monumental reto de sortear este sesgo. Publicada por Taurus, esta obra se aleja del tradicional enfoque centrado en las Guerras Púnicas—que también analiza convenientemente— para devolverle la voz, la dignidad y la identidad a una de las civilizaciones fundacionales del Mediterráneo occidental. 

El primer gran acierto del ensayo de MacDonald es su incisivo análisis crítico de las fuentes clásicas. La autora disecciona cómo Polibio o Tito Livio construyeron una imagen de Cartago diseñada a medida para justificar la conquista romana. El propio término "púnico", derivado del latín poenus, nace con una carga hostil destinada a retratar a los cartagineses como bárbaros crueles, codiciosos y carentes de honor.

Frente a esta otredad fabricada, la historiadora británica desplaza el centro de gravedad hacia las pruebas materiales modernas: dataciones por radiocarbono, análisis de isótopos en fosas comunes y excavaciones urbanas. El resultado desmiente el mito del aislamiento cartaginés, revelando una metrópolis cosmopolita, densamente urbanizada y tecnológicamente avanzada. Un ejemplo revelador de la hipocresía romana ante este nivel de desarrollo es el destino del enciclopédico tratado agrícola del pensador cartaginés Magón: mientras la ciudad ardía hasta los cimientos en el 146 a. C., el Senado romano ordenó salvar la obra y traducirla al latín, apropiándose sin pudor del conocimiento práctico de aquellos a quienes tildaban de enemigos de la civilización.

 

El libro también desmonta la narrativa tradicional sobre el origen de la ciudad. MacDonald rescata a la figura de Dido de la tragedia romántica impuesta por la Eneida de Virgilio para devolverle su nombre original, Elishat, y su dimensión histórica como princesa fenicia. La fundación de Cartago se entiende así como una expedición colonial planificada desde Tiro, que mantuvo siempre un fuerte vínculo identitario a través del culto al dios Melqart. 

Sobre esta base, el ensayo detalla el motor del poder cartaginés: su inigualable red marítima. La expansión hacia Occidente fue una compleja trama de diplomacia y comercio que conectó el Levante con las minas de Iberia y las rutas de África occidental. Se subraya, además, que la cultura púnica estaba profundamente entrelazada con el mundo helenístico a través de la política y el arte compartido. Cartago y figuras como Aníbal no operaban como forasteros bárbaros, sino que participaban plenamente en las mismas dinámicas culturales que moldearon el Mediterráneo clásico.

Uno de los capítulos más delicados de la historia cartaginesa es la religión y la práctica del sacrificio asociada al tofet (el santuario de Tanit). MacDonald aborda este tema con una notable sensibilidad crítica, separando la evidencia arqueológica de la acusación polémica. La autora expone el debate actual integrando estos rituales en la compleja economía de los sacrificios cívicos y demostrando que el panteón púnico era enormemente permeable a las influencias exteriores. 

Esta sofisticación se reflejaba también en un sistema institucional alabado por el propio Aristóteles. Lejos de la caricatura de tiranos sostenidos por mercenarios, el escenario que se dibuja es el de un estado regido por magistrados electos (sufetes), un consejo oligárquico y una asamblea de ciudadanos, donde el mando militar operaba bajo una severa vigilancia civil. 

Con Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio, Eve MacDonald firma un genuino acto de restauración intelectual. Al combinar un profundo conocimiento arqueológico con una ética narrativa que cuestiona las herencias de la conquista, la autora logra apartar el pesado velo del olvido impuesto por Roma. El resultado es un ensayo riguroso que reequilibra la balanza de la memoria histórica, permitiendo al lector comprender que la identidad cartaginesa no se resume en ser el enemigo derrotado de las legiones, sino en haber sido el epicentro de la fusión cultural y comercial del mundo antiguo.



Andrés CM

11 de junio de 2026

Enrique V - Dan jones

Fecha de edición: marzo 2.026
Editorial: Ático de los libros
Páginas: 480
Precio: 29,95 €
Género: Biografía
Otros libros reseñados del autor: 

Sinopsis: En otoño de 1415, un joven rey inglés condujo a un ejército exhausto hacia una victoria imposible. En Azincourt, frente a un enemigo muy superior, Enrique V derrotó a la flor y nata de la nobleza francesa y se convirtió en una figura legendaria. Tras este triunfo, estuvo a punto de hacer realidad el viejo sueño angevino: que el rey de Inglaterra ocupase también el trono de Francia. Gobernó menos de una década y murió con apenas treinta y cinco años, pero su nombre quedó ligado para siempre al ideal del rey guerrero. 

En esta biografía definitiva, Dan Jones nos sumerge en la vida de uno de los monarcas más célebres del Medievo. Enrique V fue un líder brillante y curtido en la batalla: un gobernante culto y reflexivo que siempre logró imponerse cuando más importaba. Enrique, que en su juventud sobrevivió casi de milagro a la herida de una flecha que se le incrustó en el cráneo, creció convencido de estar destinado a una misión. Como rey, salvó a Inglaterra de la ruina, sofocó rebeliones internas, aseguró sus fronteras y devolvió al reino un papel central en la política europea. 

Más allá del mito forjado por Shakespeare, esta obra desvela al hombre real tras la corona. Con rigor histórico y un ritmo narrativo irresistible, Dan Jones firma la biografía definitiva de un coloso de la Edad Media y una lectura imprescindible para comprender la guerra de los Cien Años, y cómo se ejercía el poder y el liderazgo en la Europa medieval.


OPINIÓN

La historia medieval inglesa nunca anduvo escasa de monarcas forjados en el campo de batalla. Nombres de la talla de Guillermo el Conquistador, Enrique II o Eduardo IV jalonan las crónicas como arquetipos de reyes guerreros. Sin embargo, hay una figura que brilla con una intensidad singular en el imaginario colectivo. A pesar de ostentar el trono durante poco más de nueve años, su breve paso por la historia redefinió el equilibrio de poder en Europa. En Enrique V. El extraordinario ascenso del legendario rey guerrero de Inglaterra, publicado por Ático de los Libros, el célebre historiador Dan Jones firma su primera biografía pura, alejándose de los mitos literarios shakespearianos para ofrecer un retrato crudo, vibrante y minuciosamente documentado. 

Uno de los mayores aciertos del libro es mostrar que el destino de Enrique V como soberano fue prácticamente un milagro político. Como nieto de Juan de Gante e hijo de un noble desterrado por oponerse a Ricardo II, las probabilidades de que el joven Enrique ciñera la corona eran remotas. Jones guía al lector a través de una infancia marcada por la inestabilidad y el giro radical que supuso el regreso de su padre, Enrique Bolingbroke, para reclamar el trono.


Esta transición obligó al príncipe de Gales a madurar en un entorno hostil, defendiendo los intereses de la corona en Gales frente a la resistencia de Owain Glyndwr y la traición de la poderosa familia Percy. Fue una escuela de guerra brutal que culminó en la batalla de Shrewsbury; allí, el futuro rey estuvo a punto de perder la vida tras recibir un flechazo directo en el rostro, una herida gravísima de la que sobrevivió gracias a la audaz intervención médica del cirujano John Bradmore. Jones destaca este trauma físico como un punto de inflexión psicológico: tras el incidente, el joven príncipe desarrolló una profunda veta piadosa y un sentido del deber que lo llevó a asumir las riendas políticas del consejo real durante la enfermedad de su progenitor.

 

Tras su coronación en la primavera de 1413, el monarca demostró una lucidez geopolítica impecable. Entendía que la legitimidad de un rey medieval se demostraba en el campo de batalla, y fijó su objetivo en el enemigo histórico de Inglaterra: Francia. Al adentrarse en la Guerra de los Cien Años, Jones desmantela la idea preconcebida del mero general afortunado. La célebre victoria en la batalla de Agincourt no fue un hecho aislado, sino el resultado de una maquinaria administrativa y logística sin precedentes que el propio Enrique supervisaba. 

El libro incide en que es imposible separar al administrador del comandante militar. Enrique V no descuidó la política interna; pacificó las facciones cortesanas y saneó las finanzas reales para financiar sus campañas. Esta perfecta sincronización entre la gestión del Parlamento y la estrategia en el cuartel general le permitió forzar el Tratado de Troyes y emparentar con Catalina de Valois. Sin embargo, el destino de los hombres en el siglo XV dependía de hilos muy frágiles y la muerte prematura era una realidad cotidiana. Jones aborda con brillantez el abrupto final del monarca y abre la puerta a la especulación histórica: de haber envejecido en el trono, ¿habría logrado neutralizar definitivamente al Delfín francés y unificar ambas coronas para siempre? La realidad fue mucho más fulminante. Tras regresar al continente, Enrique contrajo disentería durante el verano de 1422, falleciendo el 31 de agosto, apenas un par de semanas después de cumplir los 36 años.

La desaparición de un rey en la plenitud de sus facultades dejó un escenario geopolítico dramático en un territorio tan complejo de gestionar como el francés. Aunque el sofisticado sistema de regencia que el propio Enrique organizó en su lecho de muerte funcionó durante los primeros compases para evitar golpes internos, el tiempo terminó por erosionar su legado. Su heredero, Enrique VI, que apenas era un lactante cuando falleció su padre, demostró al crecer que no poseía el carácter de su progenitor.

 

La biografía subraya este contraste trágico: el nuevo rey heredó la profunda piedad de Enrique V, pero careció por completo de la rudeza y la determinación necesarias para el implacable gobierno feudal. Su debilidad y apatía arrastraron a Inglaterra al abismo civil de la guerra de las Dos Rosas, mientras Francia recuperaba paso a paso el terreno perdido, sepultando de forma definitiva el sueño del dominio inglés en el continente. 

Dan Jones despliega en Enrique V su característica agilidad narrativa, apuntalada por un sólido rigor biográfico y un cuidado manejo de las fuentes. El lector o lectora se sumerge en un escenario cambiante y con múltiples actores, la Inglaterra de los Plantagenet. Si se me permite, esta es una de las biografías que más he disfrutado últimamente; la crónica de una vida y un tiempo verdaderamente apasionantes.



Serie Dan Jones



Andrés CM

8 de junio de 2026

Aviones de leyenda de la Segunda Guerra Mundial - José Antonio Peñas

Fecha de edición: enero 2.026
Editorial: Pinolia
Páginas: 336
Precio: 26,95 €
Género:Divulgación histórica
Otro libro reseñado del autor: 

Sinopsis: Durante la Segunda Guerra Mundial, el cielo dejó de ser un espacio secundario para convertirse en un escenario decisivo. Aviones de leyenda recorre la historia de las aeronaves que encarnaron ese cambio y analiza cómo la guerra aérea, más que un duelo de pilotos, fue una lucha de fábricas, ideas y doctrinas enfrentadas. Desde el refinado Supermarine Spitfire hasta el temido Stuka, pasando por los cazas japoneses que sorprendieron al mundo en 1941, el libro explica por qué estos aviones fueron concebidos tal como los conocemos. No surgieron solo del ingenio de sus diseñadores, sino de una forma muy concreta de entender el poder aéreo y de la fe en el bombardeo estratégico como arma decisiva. Bombarderos pensados para inclinar el curso de la guerra, cazas relegados en un primer momento a un papel secundario y la convicción de que la tecnología impondría su ley marcaron los años de entreguerras. Las batallas aéreas demostraron que ni la propaganda ni las teorías bastaban sin una industria capaz de sostenerlas y sin pilotos preparados para una guerra cada vez más compleja. Ingenieros, aviadores y estrategas atraviesan estas páginas, devolviendo a estas máquinas su dimensión humana. Un libro que nos ayuda a comprender por qué aquellos aviones fueron como fueron y cómo el devenir del siglo XX se decidió tanto en los cielos como en los despachos, las fábricas y los aeródromos.


OPINIÓN

Hola lectores, hoy os traigo una reseña que nos va a hacer despegar directamente hacia una de las épocas más intensas y dramáticas del siglo XX. Se trata de Aviones de leyenda de la Segunda Guerra Mundial, una de las últimas novedades de Ediciones Pinolia. El libro viene firmado por José Antonio Peñas, un magnífico escritor y divulgador gráfico, a quien seguro que muchos ya conocéis por sus excelentes trabajos en las cabeceras de MUY. Además, los apasionados de la historia militar tal vez lo tengáis ya en vuestra estantería por ser el autor de la fantástica serie de libros «Detrás del mito», publicada por HRM Ediciones y dedicada a las principales armas acorazadas de las grandes potencias enfrentadas en la Segunda Guerra Mundial.

 

Tengo que confesaros que desde pequeñito siento una especial predilección por la aviación, así que me acerqué a esta obra con gran entusiasmo. Peñas nos invita a subirnos a la cabina de aquellos aparatos que marcaron el destino de naciones enteras, en un momento en el que el cielo se convirtió en el campo de batalla decisivo. Nos encontramos ante una obra que no solo rinde homenaje a estas máquinas extraordinarias, sino que reconstruye el vibrante pulso de una época donde la ingeniería desafió todos los límites.

 

Lo primero que os quiero destacar —para que sepáis exactamente qué os vais a encontrar— es su sobrio y cuidadísimo apartado visual. El autor hace gala de su enorme talento como divulgador combinando el texto con fotografías históricas en blanco y negro que retratan a los aviones en pleno frente —los auténticos protagonistas de la obra— y a todo el entramado técnico y humano que los hacía posibles: pilotos, motores, ingenieros y cadenas de montaje. Además, como detalle precioso de edición, al comienzo de cada capítulo nos recibe una ilustración detallada desde distintas perspectivas del modelo protagonista, sirviendo como el preámbulo perfecto antes de sumergirnos en su crónica. 

El libro está estructurado de una forma fantástica que repasa los grandes mitos del aire en el conflicto. El viaje comienza con el mítico duelo de rivales entre la elegancia letal del Supermarine Spitfire y el imponente Messerschmitt BF-109. De ahí pasamos al terrorífico descenso en picado del Junkers Ju-87 Stuka y su "sirena del infierno", para luego descubrir una de esas curiosidades que te dejan con la boca abierta: el De Havilland Mosquito, ¡un avión formidable construido enteramente de madera!

 

El recorrido continúa con los colosos del bombardeo estratégico, analizando el "sueño de Douhet" a través del Avro Lancaster y la famosa Boeing B-17 Flying Fortress. Tampoco se olvida del frente del Pacífico, narrando la enorme sorpresa que supuso el dominio del caza japonés Mitsubishi Zero, ni del carismático "potro salvaje", el North American P-51 Mustang. Para el cierre, Peñas nos reserva los capítulos más desesperados y tecnológicos de la Alemania nazi: el nacimiento del reactor Messerschmitt Me-262 Schwalbe (conocido como la golondrina) y ese milagro inútil que fue el Heinkel He-162 Salamander.


En mi opinión, el gran acierto de José Antonio Peñas es que equilibra los secretos de diseño —como esas preciosas alas elípticas del Spitfire— con las vibrantes historias humanas ligadas a cada aparato. Es una delicia descubrir las vivencias de aviadores tan carismáticos y célebres como el as japonés Saburo Sakai o el famoso piloto de Stuka Hans Rudel. Además, el autor hace un trabajo fantástico al desmontar mitos arraigados y analizar cómo la propaganda de la época infló o distorsionó la realidad de estas aeronaves. 

La edición de Pinolia incluye un útil glosario al principio para no perderse con los términos técnicos y una completa bibliografía al final para los que quieran seguir indagando. En conclusión, este volumen no solo se presenta como una pieza de consulta ideal para los entusiastas de la aviación militar, sino también para cualquier lector interesado en comprender cómo el ingenio humano y el conflicto dieron forma al mundo que hoy conocemos.



Andrés CM