15 de julio de 2026

¿Qué vimos en junio?

En esta entrada os dejamos nuestro habitual repaso audiovisual del mes, unas semanas en las que la ciencia ficción ha reclamado el protagonismo mostrándonos sus dos caras: frente a la tremenda decepción que ha supuesto el anquilosado regreso de Spielberg con El día de la revelación, hemos encontrado una joya espacial brillante y muy humana en Proyecto salvación. La cartelera de cine se completa con Obsession, encargada de ponernos los nervios a flor de piel con una de las experiencias de terror más físicas y asfixiantes de la temporada. En el terreno de las series, el balance ha sido en su mayor parte positivo; nos ha conquistado la tensión psicológica de Cape Fear (con un aterrador Javier Bardem) y la honestidad combativa de la barcelonesa Ravalear, logrando compensar la decepción de Segunda Guerra Mundial por Tom Hanks, un documental de factura impecable pero demasiado superficial. En definitiva, una cosecha de contrastes que, buscando bien, nos ha dejado títulos imprescindibles para quedarnos pegados a la pantalla.


Películas



El día de la revelación ★★✰ El regreso de Steven Spielberg a la ciencia ficción resulta frustrante. Lo que prometía ser una gran historia de contacto extraterrestre termina convertida en una fórmula nostálgica estirada de forma perezosa durante casi dos horas y media. El guion de David Koepp fracasa al intentar cruzar el thriller conspirativo de los setenta con una fábula humanista; la trama se desdibuja en persecuciones monótonas y diálogos planos que no aclaran lo que realmente está en juego.

A diferencia del misterio de Encuentros en la tercera fase, aquí todo se siente artificial y anticuado para el público de hoy. Aunque la factura técnica es impecable y destaca alguna secuencia como la del tren, el exceso de metraje pesa demasiado. Con unos personajes planos incapaces de despertar empatía y un desenlace que prefiere el sentimentalismo místico antes que resoluciones inteligentes, la película naufraga bajo un título bastante desafortunado.


Proyecto Salvación ★★★★ Continuamos con la Ciencia ficción... y lo hacemos con la notable adaptación de la aclamada novela cuyo título original (Project Hail Mary) alude a esa última jugada desesperada del fútbol americano cuando todo parece perdido. En esta ocasión, la Tierra se apaga debido a un patógeno espacial que debilita el sol, obligando a un asustadizo profesor de ciencias a embarcarse en una misión límite. Ryan Gosling brilla al alejarse del héroe de acción tradicional, ofreciendo un protagonista vulnerable y carismático que evoluciona de forma conmovedora.

Bajo la batuta de Phil Lord y Christopher Miller, la película logra combinar con maestría un asombroso despliegue visual en el espacio con el núcleo emocional del relato: la entrañable relación de comunicación y confianza que se forja con un inesperado ser alienígena. Aunque sus 156 minutos de metraje se resienten ligeramente por el exceso de explicaciones científicas que cortan el ritmo, la cinta compensa cualquier bache gracias a su enorme corazón y a una historia profundamente humana.


Obsession ★★ Lo que comienza como una propuesta convencional dentro del género se transforma rápidamente en una experiencia asfixiante capaz de crispar los nervios del espectador más templado. La película juega de forma magistral con la sugestión, logrando una tensión física tan real y constante que la llegada de los créditos finales se siente como un auténtico alivio. Gran parte de este mérito técnico recae en una iluminación supertenue que difumina de manera imperceptible la frontera con la oscuridad, así como en un uso muy inteligente de los espacios vacíos en el encuadre, diseñados para mantenernos en un estado de alerta permanente.

La banda sonora, que transita con soltura de acordes románticos a notas profundamente perturbadoras, termina de apuntalar una atmósfera insoportablemente tensa. Aunque la cinta abraza sin disimulo los clichés del terror adolescente —el grupo de amigos imprudentes, el detonante sobrenatural y algunos diálogos redundantes que parecen estar ahí solo para rellenar metraje—, el director lo compensa con creces gracias a unas secuencias impactantes y a un magnífico clímax final. Una de las sorpresas más aterradoras del año.



Series y documentales




Cape Fear ★★★ (MiniserieEsta ambiciosa propuesta de Apple TV se desmarca con inteligencia de los clásicos cinematográficos precedentes para beber de forma directa de la novela original, ofreciendo un thriller con entidad propia y muy anclado en temáticas contemporáneas. La trama destaca por tejer una tensa maraña de intrigas donde los límites entre la culpa y la inocencia se difuminan por completo, atrapando al espectador en una atmósfera de constante incertidumbre.

El motor indiscutible de la función es un Javier Bardem sencillamente soberbio; su personaje —de origen español y diseñado a su justa medida— resulta tan perturbador como magnético, haciendo imprescindible el visionado en versión original para apreciar la verdadera dimensión de su trabajo. Respaldada por un gran elenco secundario y una llamativa dirección artística de colores muy saturados que le otorga una personalidad visual única, la serie se corona como una adictiva y lograda actualización del suspense psicológico.


Ravalear ★★ (Miniserie) Esta enérgica propuesta aborda de lleno el drama de la gentrificación y el acoso de los fondos buitre en una Barcelona herida por la especulación inmobiliaria. Centrándose en el emblemático barrio de El Raval, la serie huye con acierto de los discursos moralistas y simplistas para dotar a sus personajes de contradicciones muy reales, donde la impotencia y la rabia del vecindario empañan constantemente los límites entre lo que es legal y lo que es puramente necesario para sobrevivir. Con un ritmo sumamente dinámico y una gran sensibilidad social, la ficción compone un retrato tan honesto como combativo de la clase trabajadora, reivindicando el lado más humano de una comunidad decidida a defender su hogar frente a un sistema que amenaza con expulsarla.


Segunda Guerra Mundial por Tom Hanks ★★✰ (Docuserie) Canal Historia presenta esta ambiciosa producción de 20 episodios en la que el oscarizado actor ejerce de productor y anfitrión, introduciendo cada entrega de un viaje que abarca desde la invasión de Polonia hasta los inicios de la Guerra Fría. Con un despliegue técnico impecable, la serie sobresale por su ritmo dinámico y un envoltorio visual muy inmersivo que combina recreaciones digitales con testimonios de expertos para acercar el conflicto al gran público.

Sin embargo, tras su cuidada superficie se esconde una propuesta que aporta muy poco al género. El espectador con un mínimo conocimiento del conflicto detectará rápidamente un sesgo marcadamente anglocéntrico (la producción es de cuño estadounidense y británico) que pasa de puntillas por hitos clave del conflicto mientras se recrea en anécdotas complacientes para el bando aliado. Al final, a pesar del carisma de Hanks y de su impecable factura técnica, la serie se queda en un vistoso repaso superficial que no ofrece perspectivas novedosas ni material realmente inédito.


Andrés y Susana

13 de julio de 2026

Esparta - Andrew Bayliss

Fecha de edición: abril 2.026
Editorial: Ático de los libros
Páginas: 384
Precio: 25,95 €
Género: Ensayo histórico

Sinopsis: En las Termópilas, trescientos espartanos desafiaron a los persas, el imperio más poderoso del mundo antiguo, y forjaron una leyenda milenaria. Sus capas color escarlata y sus escudos de bronce siguen siendo el símbolo universal del valor, la disciplina y el sacrificio, pero detrás del mito hubo una sociedad radical y extraordinaria. ¿Quiénes fueron realmente los espartanos? ¿Qué hizo de Esparta el poder más temible de la Grecia clásica? 

En Esparta, Andrew Bayliss nos sumerge en la asombrosa historia de la polis más formidable de la Antigüedad a partir de las fuentes antiguas y la arqueología más reciente, y nos muestra cómo una modesta comunidad del Peloponeso se convirtió en la gran potencia del mundo griego. Desde las guerras mesenias que cimentaron su expansión hasta su victorioso choque con Atenas en la guerra del Peloponeso, Esparta forjó una maquinaria imparable, cuyos engranajes descubriremos: la severa agogé que endurecía a los niños hasta convertirlos en hoplitas temibles, la disciplina omnipresente, la autoridad compartida de sus dos reyes y la inusual libertad e influencia de sus mujeres en el contexto del mundo griego, capaces de administrar tierras y riqueza mientras los hombres combatían. 

Esparta fue un poder implacable cuya huella perduró mucho más allá de su tiempo. Esta es la imprescindible historia de la gran potencia militar de la Grecia clásica.


OPINIÓN

Esparta funciona en la memoria colectiva de Occidente como una especie de test de Rorschach ideológico: cada época y cada corriente proyecta en ella lo que quiere ver. Los pensadores de la Ilustración admiraban su supuesta virtud cívica, los regímenes totalitarios del siglo XX ensalzaron su militarismo, las élites victorianas moldearon sus internados imitando la severidad de su educación y la cultura pop actual la ha simplificado hasta reducirla a un cómic de guerreros hipermusculados con capas carmesíes. Romper este espejo distorsionado y bidimensional es precisamente el objetivo de Andrew Bayliss en Esparta (Ático de los libros, 2026). El clasicista británico se propone rasgar el mito lírico de las Termópilas para ofrecer una disección rigurosa y, a menudo, incómoda de la verdadera Lacedemonia histórica.

El principal valor de esta propuesta estriba en su capacidad para rescatar a la polis del reduccionismo, revelando una ciudad-estado compleja, movida tanto por la ambición de poder como por un miedo paralizante. Para ello, Bayliss estructura la obra en once capítulos que trazan un arco perfecto: desde la forja de esa aparente "Utopía en el Eurotas", pasando por la gloria frente a los persas, hasta llegar a su agónico declive.


En los primeros compases del libro, el autor aborda un problema historiográfico fundamental: casi todo lo que creemos saber sobre Esparta fue escrito por personas ajenas a ella. Al ser una sociedad que desalentaba la presencia de forasteros y que conservaba sus tradiciones de forma oral, su imagen nos ha llegado a través de la lente de filósofos, rivales o admiradores atenienses. Bayliss navega magistralmente por estas fuentes (Heródoto, Tucídides, Jenofonte) para demostrar cómo Esparta ha funcionado a lo largo de los siglos como un lienzo ideológico donde cada época ha proyectado sus obsesiones. 

El núcleo del ensayo no escatima a la hora de abordar las luces y, sobre todo, las densas sombras de la hegemonía espartana. Si bien el capítulo dedicado a la invasión de Jerjes reconoce su papel crucial en la defensa de Grecia —sin el cual el curso de la civilización occidental habría sido muy distinto—, Bayliss se niega a detenerse en la épica de las Termópilas. 

A través del análisis de episodios como la Guerra del Peloponeso, la obra revela el reverso tenebroso del sistema. Para que los espartiatas pudieran dedicarse en exclusiva a su excelencia militar, necesitaban sustentarse sobre la inmensa población de ilotas (siervos). El autor no duda en calificar a la élite espartana como parásitos de este trabajo forzado, detallando la brutalidad institucionalizada de la Krypteia y el terror constante a una rebelión interna. Como bien titula el autor en uno de sus capítulos más impactantes, la desigualdad era tal que los oprimidos "estarían encantados de comérselos, incluso crudos".

Asimismo, el ensayo enriquece el panorama aportando matices fascinantes sobre su cultura: desde el verdadero peso de la mujer espartana (con derechos de propiedad impensables en otras polis), hasta su famoso y afilado ingenio lacónico, pasando por la hipocresía de líderes como Pausanias, que sucumbieron rápidamente al hedonismo al alejarse de la rígida disciplina de su patria.

 

El colapso final de Esparta no llegó por una falta de valor en el campo de batalla, sino por su incapacidad para adaptarse. Su obsesiva negativa a extender sus privilegios y derechos de ciudadanía a otros provocó un colapso demográfico irreversible. Como señala el autor, la única libertad que realmente defendían los espartanos era la suya propia para someter a quienes consideraban inferiores. 

Lejos de ser el relato de una invencibilidad imperturbable, el ensayo revela que la Esparta histórica era un estado frágil, paranoico y brutalmente opresivo. Partiendo de un análisis exquisito de las fuentes, Andrew Bayliss nos ofrece una radiografía completa que despoja al heroísmo clásico de su brillo superficial para revelar una compleja mezcla de poder, dolor y contradicciones. 



Andrés CM

9 de julio de 2026

Fernando Alonso. Velocidad y épica - Iván Vicario Martín

Fecha de edición: noviembre 2.025
Editorial: Libros de Ruta
Páginas: 470
Precio: 29,50 €
Género: Biografía

Sinopsis: Desde sus humildes comienzos en un kart artesanal hasta convertirse en el bicampeón del mundo más joven de la historia de la Fórmula 1, este libro te sumerge en la extraordinaria trayectoria de uno de los mejores pilotos de todos los tiempos.

Escrito por el periodista especializado Iván Vicario Martín, Fernando Alonso. Velocidad y épica traza perfectamente cada curva de la carrera del asturiano. Revive el largo y arduo camino hacia la Fórmula 1, su debut con Minardi, sus históricos triunfos con Renault, que desataron la "alonsomanía" , y sus épicas batallas con Ferrari, haciendo posible lo imposible.

Explora su insaciable sed de victorias que lo llevó a conquistar las 24 Horas de Le Mans y a desafiar sus límites en el Dakar y las 500 Millas de Indianápolis, forjando la leyenda del piloto total. Conoce también al hombre detrás del casco, su carácter forjado bajo presión desde niño y su inquebrantable determinación.

Esta obra es un viaje a la velocidad, la estrategia y la emoción de un deportista que forma parte de la generación de oro del deporte español. Un relato imprescindible para cualquier aficionado al motor y para todos aquellos que vibraron con las gestas de un piloto único. ¿Arrancamos?


OPINIÓN

Para quienes el automovilismo es una pasión que arraiga en la infancia, la Fórmula 1 se convierte en una cuestión de memoria sentimental. Mi primer recuerdo consciente de las carreras nos lleva directos a finales de los ochenta, con la mítica y feroz rivalidad de los McLaren de Ayrton Senna y Alain Prost teñidos con los emblemáticos colores de Marlboro. Desde aquellos domingos de niñez fascinada por el Gran Circo hasta la parrilla actual, el deporte ha cambiado de forma radical. Por eso, abordar la figura de Fernando Alonso desde la biografía presenta un desafío mayúsculo: es extraordinariamente difícil escribir con perspectiva histórica sobre un competidor que se niega a conjugar su carrera en pasado y que une, precisamente, el automovilismo clásico con el moderno. 

En Fernando Alonso. Velocidad y épica, el periodista Iván Vicario Martín sortea este obstáculo con una destreza notable. Editado por Libros de Ruta —un sello que acostumbra a tratar la literatura deportiva con un rigor exento de fanatismos—, este volumen renuncia a la hagiografía fácil para diseccionar las dos fuerzas motrices que dan título a la obra, trazando el mapa completo de una trayectoria inigualable.

El libro arranca estableciendo los cimientos del mito. Vicario Martín huye del relato precipitado para trazar la genealogía de su talento desde los primeros años en el karting hasta el bautismo de fuego con Minardi. Este recorrido cronológico inicial sirve para comprender que la velocidad innata del asturiano no surgió por generación espontánea, sino que fue cincelada en un largo y exigente camino.

Cuando se aborda su eclosión con Renault —coronándose como el bicampeón del mundo más joven de la historia en su momento—, no lo hace desde la mera enumeración de victorias. El autor disecciona la lectura táctica, la capacidad de adaptación técnica y la frialdad que le permitieron destronar a Michael Schumacher, marcando el fin de una era y el inicio de un fenómeno sociológico sin precedentes en España. 


Si la primera parte del texto justifica la "velocidad" del título, el núcleo central se consagra a la "épica". Vicario Martín entiende perfectamente que el carisma de Alonso se forjó y dimensionó en la adversidad. La obra analiza con agudeza sus años más turbulentos, abordando sin complacencias tanto su primer y volcánico paso por McLaren (un auténtico año en el infierno político del paddock) como la desgastante y frustrante segunda etapa con el proyecto de McLaren-Honda.

Frente a estas adversidades, brilla con especial fuerza el análisis de sus años vestidos de rojo. El capítulo dedicado a su etapa en Ferrari es crucial para entender al piloto asturiano: el autor capta cómo Alonso logró "hacer posible lo imposible", exprimiendo monoplazas netamente inferiores para mantener vivas las opciones de campeonato hasta la última carrera. Es aquí donde se cimenta su reputación de competidor feroz frente a la tiranía aerodinámica de sus rivales, encarnando la eterna batalla del talento humano frente a la dictadura de la máquina. 

Uno de los mayores aciertos analíticos es negarse a limitar la figura de Alonso a los márgenes de la Fórmula 1. El libro dedica una atención exquisita a su metamorfosis en lo que el autor denomina "el piloto total". Alonso abandona temporalmente el Gran Circo no para retirarse, sino para buscar la Triple Corona y desafiar otras disciplinas. Se ilumina esta fascinante etapa de hibridación donde el piloto tuvo que desaprender automatismos para reinar en la resistencia nocturna de Le Mans, enfrentarse a la brutalidad de los óvalos en Indianápolis y dominar la navegación en las dunas del Dakar. Esta sección demuestra que su sed de competición trasciende los circuitos tradicionales, acercándolo a las leyendas polifacéticas del automovilismo clásico y elevando su estatus de simple campeón a icono global del motor. 

Más allá de la profundidad narrativa del texto, es de justicia destacar el mimo que Libros de Ruta ha puesto en la factura física del volumen; con un cuidado cuadernillo central de fotografías a color que documenta visualmente los hitos desgranados por el autor. Sin embargo, el auténtico tesoro para los aficionados del automovilismo reside en su apéndice final. Este anexo ofrece un aparato estadístico abrumador por su grado de detalle. Abarca la trayectoria completa de Alonso desde sus primeras vueltas en el karting hasta la actualidad, catalogando minuciosamente todos y cada uno de los coches que ha pilotado, enumerando a sus ingenieros de pista y, lo que resulta aún más revelador, ofreciendo una comparativa analítica directa con todos los compañeros de equipo que han compartido garaje con el bicampeón a lo largo de su dilatada carrera.


Con Fernando Alonso. Velocidad y épica, Iván Vicario Martín entrega un trabajo rotundo que culmina analizando su asombroso regreso a la Fórmula 1 y la consecución de unos récords de longevidad inéditos en la disciplina: el perfil de un piloto curtido en todas las batallas imaginables que sigue desafiando a la lógica y al cronómetro.




Andrés CM