23 de marzo de 2026

Resiste Tucson - Álber Vázquez

Fecha de edición: febrero 2.026
Editorial: Ediciones Tercios Viejos
Páginas: 300
Precio: 24,95 €
Género: Novela histórica

Sinopsis: De pronto, el capitán Allande comprende que los apaches han cambiado de estrategia: ya no se limitan a robar ganado a los españoles; ya no se conforman con secuestrar alguna que otra niña o violar a las mujeres que se alejan demasiado de la empalizada. Ahora, los apaches quieren expulsar a los españoles de Tucson. De su casa. Un western setenta años antes del primer western. Una gran novela de aventuras que reconstruye la fundación española de Tucson y los enfrentamientos ante un enemigo feroz e imprevisible como ninguno: los apaches.




OPINIÓN

Álber Vázquez ha demostrado sobradamente que es uno de los narradores más consistentes y rigurosos de la novela histórica dedicada a la historia de España. Sus obras dedicadas a Blas de Lezo, Pizarro, Elcano, Cervantes, Juana de Castilla y muchos otros personajes ilustres así lo avalan. En este 2026 entrega una edición revisada, corregida y notablemente ampliada de su novela Resiste Tucson. Publicada por Ediciones Tercios Viejos, esta nueva versión refina la prosa, profundiza en el retrato colectivo de los personajes y consolida una de las mejores recreaciones del género western hispano. La nueva portada es absolutamente espectacular y muy evocadora, con la imponente figura de un dragón de cuera en lo que pudiera ser el árido y montañoso paisaje del desierto de Sonora —uno de los escenarios de la novela— donde la supervivencia se mide en pólvora, arrojo y voluntad.

La trama se inspira con fidelidad en un episodio real y poco conocido de la historia de la frontera norte de Nueva España. En agosto de 1775, el teniente coronel Hugo O’Conor fundó el Presidio de San Agustín del Tucson en la terraza oriental del río Santa Cruz, junto al poblado o’odham (pima) llamado Cuk Ṣon. Su propósito era defender las misiones franciscanas de San Agustín y San Xavier del Bac, contener las incursiones apaches y servir de avanzada en un territorio hostil. Desde 1777 lo comandó el capitán Pedro de Allande y Saavedra, veterano de campañas en Europa y África, al frente de una compañía de Dragones de Cuera y un puñado de aliados indígenas pimas. La guarnición, de apenas sesenta o setenta hombres más familias de colonos, vivía en un equilibrio precario frente a los apaches, cuya táctica de guerrilla basada en el robo de ganado y el secuestro ponía en jaque constante la presencia española. 

Pues bien, con estos mimbres, el autor nos sitúa en el presidio de Tucson, el bastión más septentrional de Nueva España, durante el año 1782, en el corazón de las Guerras Apaches que asolaban toda la región. Por aquel entonces, aquella fortificación, además de defender a las mencionadas misiones, también resguardaba a los colonos que se habían establecido en la zona de Tucson a mediados del siglo XVIII, funcionando como una especie de plaza fuerte medieval. Desde sus empalizadas, protegía a los habitantes españoles de los continuos ataques de los indígenas, quienes irrumpían para robarles caballos y ganado, agredir a mujeres y niños y dar muerte a los hombres. El capitán Pedro de Allande, al mando, debe mantener la disciplina y la cohesión en un lugar donde cualquier error —esto queda claro al lector desde las primeras páginas— cuesta vidas. De pronto los apaches cambian de táctica: ya no se conforman con pequeños saqueos o escaramuzas; sencillamente querían que desaparecieran de su territorio. 

La narración avanza día tras día, entre mayo y agosto de 1782, siguiendo el asedio que se intensificaba progresivamente: patrullas de reconocimiento, choques aislados, incendios nocturnos, mutilaciones, saqueos y una creciente presión psicológica que no daba tregua a los defensores. Vázquez construye la tensión como un cerco real: lento, acumulativo, asfixiante. Cada capítulo avanza con precisión cronológica, y el lector siente el calor del desierto, el miedo constante y la fatiga de quien sabe que el siguiente ataque puede ser el definitivo. La acción es brutal y descarnada.

En cuanto a los personajes, hay que decir que el verdadero protagonista no es solo el capitán Allande, sino la comunidad entera. Vázquez evita el héroe solitario y muestra cómo la resistencia es colectiva: soldados, colonos, mujeres, niños y hasta aliados indígenas (como el cabo pima Baldenegro). Rosalía Sosa aporta una perspectiva femenina fresca y necesaria: no es una damisela, sino una mujer que se adapta al infierno y aprende a defenderse. Los apaches no son caricaturas de “malos”; son un enemigo feroz, inteligente y adaptado al terreno. Se les ve a través de los ojos de los españoles (miedo, incomprensión, respeto forzado), lo que refuerza la inmersión sin caer en el buen salvaje romántico. Los personajes son duros, cínicos a veces, y hablan como soldados y colonos reales: seco, directo, sin discursos grandilocuentes. 

Más allá del entretenimiento, Resiste Tucson cumple una función cultural valiosa: rescata una página olvidada de la historia española en lo que hoy es Estados Unidos. Décadas antes de la independencia americana, los Dragones de Cuera (arriba se puede ver un precioso grabado que representa a un dragón del siglo XVIII), los misioneros y las familias de colonos plantaron bandera en la frontera norte del Virreinato de Nueva España, un territorio hostil que intentaban civilizar y defender. Vázquez evita juicios anacrónicos: muestra el choque cultural con crudeza y respeto mutuo. Los apaches no son villanos de cartón; son un enemigo feroz, inteligente y adaptado al terreno. Los españoles no son héroes invencibles; son hombres y mujeres que, aislados y sin refuerzos, deciden resistir. 

En suma, si te interesa la historia de España en Norteamérica, te recomiendo que leas esta novela, que te hará descubrir una sorprendente y desconocida aventura española en el salvaje Oeste. ¿Listo para el asedio?



Andrés CM

20 de marzo de 2026

Códigos de la muerte - Doña Gorgo

Fecha de edición: 2.025
Editorial: Oberon
Páginas: 320
Precio: 19,95 €
Género: Divulgación histórica

Sinopsis: El Antiguo Egipto se hizo famoso por las momias de sus faraones y las monumentales pirámides, pero... ¿Y si te dijeran que esta es solo una pequeñísima parte de su culto a la muerte? ¿Y si resultara que la eternidad no estaba reservada a los reyes y las élites, sino que podía ser alcanzada por artesanos y gente de a pie? ¿Y si para llegar al paraíso fuera más importante el peso del corazón que el de los bienes materiales? 

En esta nueva aventura editorial, Doña Gorgo nos invita a desmontar y reaprender la historia mortuoria del Antiguo Egipto, y nos desvela los entresijos de esta antigua civilización con cercanía y rigurosidad.




OPINIÓN

Es fundamenta distinguir entre el pasado tal como ocurrió y la historia que construimos a partir de él. Porque la historia no equivale exactamente a los acontecimientos en sí, sino a aquello que hemos logrado conocer, interpretar y reconstruir del pasado, y eso no es lo mismo. Esta máxima, casi una advertencia, sale al paso del lector en cuanto se abre la obra aquí reseñada. Una obra que, efectivamente, contiene una historia: El Antiguo Egipto, pero enfocada más allá del cliché de las pirámides y los faraones; contada además por una historiadora peliaguda, Doña Gorgo, quien conoce a la perfección el tema, como demuestra su trabajo en la investigación y la divulgación de la arqueología y la historia del arte. Su cuenta de Instagram @semontolahistoria (más de 170.000 seguidores) es un oasis de rigor, humor negro y buen rollo en medio del mar de pseudociencia histórica que inunda TikTok y YouTube. En Códigos de la muerte (Oberon, 2025) se mete de lleno en el tema que más ha deformado la cultura popular: la muerte en el Antiguo Egipto. 

El libro explora la sorprendente democratización del más allá egipcio. La autora demuestra que la vida eterna no era un privilegio exclusivo de la élite, sino un horizonte accesible para artesanos y personas comunes, siempre que superaran el juicio de Osiris.  En poco más de 300 páginas, Doña Gorgo desvela con claridad y precisión aspectos poco tratados en la divulgación convencional: los distintos niveles de embalsamamiento según el poder adquisitivo, el papel activo de las mujeres y los niños en el culto funerario, y el carácter profundamente igualitario del juicio final, donde el peso moral del corazón prevalecía sobre cualquier riqueza material. Todo ello con un texto fresco y altamente accesible, sustentado en fuentes primarias y estudios recientes.

Una de las mayores virtudes de Códigos de la muerte es su formato de diálogo abierto entre autora y lector. A lo largo de sus páginas, Doña Gorgo no se limita a exponer conocimientos: plantea preguntas, responde dudas habituales y ofrece aclaraciones que convierten la lectura en una conversación fluida e inteligente. Este tono cercano y didáctico elimina cualquier barrera de acceso sin sacrificar rigor. El libro está repleto de referencias a la cultura pop, analizando con precisión cómo el cine y la literatura han reinterpretado —y a menudo distorsionado— los cultos del antiguo Egipto. Doña Gorgo muestra no solo cómo estas representaciones han moldeado nuestra imagen contemporánea de la civilización faraónica, sino también cómo el imaginario egipcio ha influido, a su vez, en la creación cultural actual. 

Visualmente, la obra es un auténtico festín: abundantemente ilustrada, cada capítulo funciona casi como una exposición gráfica que complementa y enriquece el texto. Las imágenes no son mero adorno; son herramientas de comprensión que permiten al lector asimilar los conceptos con claridad. Especialmente destacable es el ejercicio comparativo que realiza la autora. Lejos de estudiar el antiguo Egipto de forma aislada, establece paralelismos con otras culturas y civilizaciones, explorando inframundos similares y encontrando sorprendentes puntos en común en mitologías y simbologías aparentemente lejanas. Las conexiones trazadas con el mundo maya resultan particularmente reveladoras y enriquecedoras.

En lo personal, lo he devorado. Se trata de un libro ágil, con capítulos cortos y perfectamente dosificados que mantienen el interés sin fatiga. No es necesario ser egiptólogo para disfrutarlo plenamente, pero al terminarlo uno sale con la sensación de haberlo sido. Y aquí radica su mayor logro: nunca cae en el nihilismo fácil del “todo es mentira” o “los antiguos eran supersticiosos”. Muy al contrario, Doña Gorgo consigue algo mucho más valioso: enamorarte todavía más del Egipto real, un Egipto profundamente humano, inclusivo y ético, muy distinto del que nos habían vendido durante décadas. 

Desde hace años, la divulgación histórica española está de enhorabuena, pues cada vez son más los autores y las obras que amplían y engrandecen el catálogo disponible. Códigos de la muerte es, precisamente, un magnífico ejemplo de esta tendencia. Altamente recomendable.



Susana D.

18 de marzo de 2026

Páginas en movimiento

Febrero fue uno de esos meses en los que el sofá se convirtió en nuestro mejor amigo. Entre el frío, la continua lluvia y la rutina, devoramos una buena lista de películas y series. Pero, seamos sinceros, dos títulos se llevaron todo el protagonismo y merecen su propio apartado: la película Hamnet —escapadita romántica al cine— y la segunda temporada de Fallout. Uno de ellos nos dejó profundamente decepcionados y el otro se convirtió en el gran acierto que salvó el mes. Siendo sinceros esperábamos mucho más de la adaptación del bestseller de Maggie O’Farrell. Al fin y al cabo, Chloé Zhao (ganadora del Oscar por Nomadland) dirigiendo la historia del hijo de Shakespeare sonaba a combinación ganadora. Al final, el balance mensual fue positivo gracias a la divertidísima Vicios ocultos. ¡Hasta el mes que viene! 


Películas


Hamnet  ★★✰ Se trata de un largometraje que, al igual que la novela en la que se inspira, parte de episodios reales de la biografía de Shakespeare. La cineasta chino-estadounidense Chloé Zhao lo convierte en una ficción histórica que incorpora una hipótesis nunca confirmada: que la pérdida de su hijo Hamnet fue la chispa secreta de su obra maestra, “Hamlet”. El resultado es un filme técnicamente irreprochable, con actuaciones de una precisión exquisita, pero que, en el fondo, se derrumba por completo. Es un ejercicio de solemnidad vacía que equipara el mutismo con la hondura, el sufrimiento con el sentimiento y la belleza visual con el verdadero significado. Lo que anuncia como un viaje íntimo al nacimiento de “Hamlet” termina siendo poco más que una sucesión de postales luctuosas en las que, paradójicamente, la figura de Shakespeare casi desaparece. En resumen, una gran decepción.

Los asesinos de la luna ★★★★ Otra obra maestra de Scorsese, que para muchos (y con razón) sigue siendo sinónimo de cine con mayúsculas. La película avanza con un ritmo pausado que solo cobra toda su fuerza en la última hora y media, pero jamás se hace pesada ni pierde tu atención; al contrario, es imposible no admirar la elegancia con la que construye su narrativa. Las interpretaciones están todas al nivel exigido: Robert De Niro entrega una actuación sublime, Lily Gladstone se convierte en el verdadero corazón del filme, capaz de transmitir mundos enteros con una sola mirada o una frase susurrada. Leonardo DiCaprio, como casi siempre, está excelente en un rol que le sienta como anillo al dedo. El guion firmado por el propio Scorsese junto a Eric Roth maneja un mensaje de crítica social con una sutileza brillante: nunca lo grita, pero está ahí, latiendo bajo la superficie hasta el último minuto. Es un texto inteligente que oculta una complejidad enorme tras una trama que, a primera vista, parece casi sencilla porque desde el minuto uno expone claramente sus cartas. Al final, el conjunto resulta absolutamente impresionante.

Redención ★★★★ Esta película me ha enganchado de principio a fin. El subgénero del boxeo siempre ha sido uno de mis favoritos, y aquí se nota que juega con los códigos clásicos del género pero dándoles un giro interesante. Mientras que muchas historias pugilísticas siguen el patrón típico de ascenso desde la nada hasta la gloria y luego la inevitable caída (piensa en clásicos como El ídolo de barro, Más dura será la caída o Toro salvaje), en esta ocasión el protagonista arranca ya en la cima absoluta de su carrera. Al estilo de lo que pasaba en Cinderella Man, el guion construye una caída rápida y dramática que impulsa toda la trama de redención y revancha. Ese giro argumental, que podría sonar un poco forzado en un libreto lleno de licencias poéticas, termina funcionando de maravilla gracias a la intensidad y credibilidad que aportan los actores y la dirección tan contundente. El reparto convence en cada golpe emocional, y el director lo cuenta con una fuerza brutal. Puro cine. 



Series



Fallout  ★★★ (Temporada 2Esta segunda tanda de episodios me ha parecido parece incluso mejor que la primera. La t1 fue una sorpresa brutal (humor negro, mundo post-apocalíptico fiel pero fresco, Walton Goggins sublime), pero la t2 sube el listón. Expande el universo hacia New Vegas de una forma que se siente 100% Fallout: exploración loca, sátira social afilada, road-trip distópico y momentos que te hacen reír y alucinar al mismo tiempo. Los guionistas han entendido perfectamente que el encanto de la saga no es solo la trama principal, sino cómo habitamos ese Yermo lleno de locos, mutantes y referencias retro-futuristas. En definitiva, es más ambiciosa, más divertida y deja con ganas de que llege la t3 ya.

Vicios ocultos ★★✰ (Temporada 1) Vicios Ocultos cuenta la historia de Coop, un gestor de inversiones que, después de perder su trabajo y atravesar un divorcio tormentoso, empieza a colarse en las lujosas mansiones de sus vecinos millonarios para seguir manteniendo su tren de vida. Lo que al principio parece una solución provisional se convierte en una espiral cada vez más complicada llena de secretos, traiciones y choques que amenazan con derrumbar todo lo que lo rodea. La serie mezcla con maestría el suspense y un humor ácido e inteligente, diseccionando sin piedad las hipocresías y los rincones oscuros que se esconden tras la fachada de la élite financiera. Es, en definitiva, un retrato certero de cómo las apariencias perfectas pueden ocultar verdades mucho más turbias. Cada episodio te mantiene en vilo con la constante promesa de un momento clave que parece que nunca llega del todo… hasta que, de repente, aparece un giro inesperado que te vuelve a enganchar de inmediato. Para mí, el resultado final es redondo, equilibrado y absolutamente adictivo.

Planeta Prehistórico ★★★✰ (Temporadas 1-3) Una de las producciones más ambiciosas y espectaculares del género documental de naturaleza en los últimos años. Esta serie de la BBC (con Jon Favreau como showrunner) transporta al espectador 66 millones de años atrás, al final del Cretácico, y luego, en su tercera temporada, al Pleistoceno y la Era de Hielo. El resultado es alucinante: los dinosaurios se sienten vivos, con plumas, texturas y comportamientos basados en los últimos descubrimientos paleontológicos. Ver a un T-Rex cazando, un Quetzalcoatlus volando o un Smilodon en acción es como si la serie hubiera viajado en el tiempo. Ha superado con creces mis expectativas y se siente como un regalo para fans de dinosaurios, amantes de la naturaleza y cualquiera que quiera viajar al pasado sin salir del sofá. Si aún no la has visto, prepárate para quedarte boquiabierto.


Andrés y Susana