2 de septiembre de 2026

La leyenda de Odiseo - Peter Connolly

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 96
Precio: 26,95 €
Género: Historia, ilustrados

Sinopsis: La Ilíada y la Odisea han despertado durante generaciones el interés de lectores de todas las edades que han «imaginado» el mundo de los dioses y los héroes griegos de la mano del aedo ciego Homero. El viaje de Odiseo de regreso a casa tras la destrucción de Troya nos lleva a episodios como la lucha con el cíclope, la bajada a los infiernos, el peligroso encuentro con el monstruo Escila y el violento Caribdis… y, por supuesto, la vuelta a Ítaca y el enfrentamiento con los pretendientes que acosan a su esposa Penélope. Pero antes, en este volumen, Peter Connolly cuenta la participación de Odiseo en la Guerra de Troya, junto con las hazañas de Áyax, Diomedes, Patroclo y Aquiles –y el combate de este contra el troyano Héctor–, así como el ingenioso ardid del caballo de madera. La leyenda de Odiseo no es solo una recreación del relato homérico, sino una puesta en escena del mismo con fascinantes ilustraciones y una meticulosa investigación de la civilización micénica en el contexto del Bronce Final, de la panoplia de los guerreros que combatieron en Troya y de esta misma ciudad a partir de sus diversas excavaciones; y también de lo que hay de «verdad» en los viajes de Odiseo y de la Ítaca a la que al fin regresó. Al concluir sus páginas, el lector no podrá evitar que en su mente aún resuenen las aventuras de Odiseo, el de fecundos ardides.


OPINIÓN

Durante casi tres milenios, los versos atribuidos a Homero han flotado en el imaginario colectivo como cantos de una belleza abstracta y lejana. Sin embargo, abordar La leyenda de Odiseo (Desperta Ferro, 2026) supone presenciar la metamorfosis del mito en materia palpable. Peter Connolly no se limita a resumir la Ilíada y la Odisea; utiliza su inmenso talento como arqueólogo, historiador e ilustrador para despojar a los héroes de sus adornos teatrales y vestirlos con el cuero, el bronce y el sudor de la Edad del Bronce Final. La muralla de Troya deja de ser un decorado poético para transformarse en una compleja estructura defensiva micénica, y los barcos aqueos revelan la verdadera escala de la navegación en un Mediterráneo convulso y hostil.

 

Por otro lado, contar el mito de un modo fidedigno no es una tarea fácil. No cabe duda de que a esto han contribuido la literatura y, más recientemente, la cultura popular. Nuestra mente suele proyectar al Ulises encarnado por Kirk Douglas, las naves espaciales de la nostálgica serie de animación Ulises 31 o, incluso, la reciente —y discutida— adaptación cinematográfica de Christopher Nolan. Frente a esta visión romantizada, la obra de Peter Connolly, galardonada en su día con el prestigioso Times Education Supplement Senior Information Book, no dibuja fantasía, sino un mundo material rigurosamente documentado.

 

El recorrido narrativo sigue de cerca la mirada del héroe a través de una cuidada estructura en cinco actos, diseñada tanto para cautivar a quienes se acercan por primera vez a Homero como para satisfacer a los lectores más veteranos. Connolly arranca rastreando el origen del conflicto originado por la fuga de Helena en «Todo por una chica», para sumergirnos de inmediato en la violencia visceral de los combates en Troya a lo largo de «Días de muerte» y «Días de lágrimas». En estas páginas, el lector contempla las esplendidas ilustraciones de las panoplias del periodo, muy alejadas de lo que el cine nos ha mostrado habitualmente. 

La obra cambia de escala al adentrarse en «La gran aventura», donde la deriva náutica de Odiseo entre monstruos, ninfas y cíclopes es analizada bajo el prisma de la geografía y el comercio marítimo del siglo XII a. C. Finalmente, «De vuelta a casa» orquesta el implacable ajuste de cuentas con los pretendientes en el palacio de Ítaca. A lo largo de este periplo, las reconstrucciones de armas, planos de ciudades, mapas detallados y hallazgos reales se entrelazan con la épica, demostrando que detrás de pasajes legendarios como el desafío contra Polifemo o la travesía junto a las sirenas late la memoria distorsionada de la expansión micénica.

 

El verdadero genio de Peter Connolly (1935–2012) residió en su capacidad para conciliar la máxima exigencia académica —respaldada por su condición de investigador en el Instituto de Arqueología de Londres— con una sensibilidad artística fuera de lo común. Sus ilustraciones huyen del acartonamiento de la pintura histórica tradicional. Cada rostro, desde un monarca aqueo hasta un artesano anónimo, transmite una humanidad abrumadora. Sus láminas a color no solo enseñan cómo encajaban las piezas de una armadura de placas o cómo se organizaba un palacio en Pilos, sino que permiten al lector habitar visualmente un mundo que antes solo existía en el texto.

 

La edición española, recuperada con un esmero absoluto por Desperta Ferro, supone un viaje en el tiempo en un doble sentido. Por un lado, nos transporta a los orígenes de la literatura y la civilización occidental; por otro, apela a la nostalgia de aquellas generaciones de lectores que, fascinados en su juventud por estas ilustraciones a todo color, terminaron convirtiéndose en los historiadores y arqueólogos del presente. La leyenda de Odiseo es, en definitiva, un clásico imprescindible y el compañero ideal para explorar el mito.




Libros de Peter Connolly



Andrés CM

31 de agosto de 2026

Lecturas de agosto

Nos despedimos del mes de agosto cerrando las páginas de un periodo especialmente prolífico, en el que ocho lecturas nos han acompañado durante los días de descanso y estío. En el terreno del ensayo, destaca la rigurosidad analítica de Los Tercios. De la historia a la leyenda. Vol. 1: La Orgánica, un minucioso recorrido por la estructura y el funcionamiento de aquellas míticas unidades. Por su parte, la vertiente biográfica nos adentra en las complejidades de la monarquía hispánica con Yo, el rey. La historia de Carlos II, donde Alberto Bravo firma un retrato fascinante del último de los Austrias. Finalmente, la narrativa de ficción histórica demuestra su capacidad para atraparnos a través de dos grandes obras: la fuerza épica de Corazones de león, donde Dan Jones cierra la trilogía Los perros de Essex, y la absorbente Fuego y bronce, de Luis Villalón, que transforma el mito de los pueblos del mar en un relato humano y tangible. Un botín lector de lo más completo que nos deja a las puertas de la nueva temporada.


¿Habéis leído mucho durante el mes de agosto? ¿Coincidimos en algún libro?





- "Corazones de león" de Dan Jones - Ático de los libros (Reseña)

- "Hundidos" de Carlos León Amores - Alianza Editorial (Reseña)

- "La Guerra del Opio" de Julia Lovell - Desperta Ferro (Reseña)

- "Los hombres de Hiroshima" de Iain MacGregor - Ático de los libros (Reseña)

- "Los Tercios. De la historia a la leyenda. Vol. 1: La Orgánica" de VV. AA. - Ediciones Tercios Viejos (Reseña)

- "Fuego y bronce" de Luis Villalón - Desperta Ferro (Reseña)

- "Yo, el rey. La historia de Carlos II" de Alberto Bravo - Ático de los libros (Reseña)

- "Moneta. Una historia de la Roma antigua en doce monedas" de Gareth Harney (Reseña)



Andrés y Susana

27 de agosto de 2026

Moneta. Una historia de la Roma antigua en doce monedas - Gareth Harney

Fecha de edición: marzo 2.026
Editorial: Deusto
Páginas: 350
Precio: 21,95 €
Género: Ensayo histórico


Sinopsis: La historia de Roma puede contarse a través de sus batallas y de sus emperadores, pero también ―y de forma sorprendentemente directa― de sus monedas.

En este libro, el historiador Gareth Harney, conocido por su labor divulgativa como @OptimoPrincipi, demuestra cómo las monedas romanas eran mucho más que un medio de pago: eran también verdaderos instrumentos de comunicación política, piezas de propaganda y testimonios inmediatos de los grandes acontecimientos. 

Mediante doce monedas emblemáticas, Moneta ofrece una nueva mirada a la historia de Roma: desde la República convulsa hasta la caída del Imperio. Un recorrido riguroso, narrado con la agilidad de un gran contador de historias, que revela cómo el dinero modeló la política, la cultura y la memoria de Occidente.


OPINIÓN

La fascinación de Gareth Harney por el mundo clásico no comenzó ante las ruinas del Foro ni en las aulas universitarias, sino en la palma de su mano cuando era un niño. Su padre le entregó un denario de plata con el retrato del emperador Trajano, una pieza delgada con la que en su día se podía comprar pan tanto en Britania como en Mesopotamia. Tras dos décadas recorriendo yacimientos romanos y compartiendo su afición con una amplia comunidad en redes sociales, el autor vuelca su experiencia en Moneta (Deusto, 2026), un trabajo que demuestra cómo la moneda antigua es una vía inmejorable para aproximarse a la historia. 

El acierto principal del libro radica en vertebrar la evolución de Roma —desde su fundación en el 753 a. C. hasta el fin del Imperio de Occidente en el año 476 d. C.— a través de doce piezas principales, acompañadas por una treintena de ejemplos complementarios. En lugar de ofrecer un catálogo aislado, Harney conecta cada acuñación con la política, la economía y las mentalidades de su época.

Durante las etapas republicanas, la moneda sirvió para estructurar la identidad romana frente a sus grandes rivales. Un ejemplo temprano es la didracma del periodo 269-266 a. C., una pieza de siete gramos de plata pura —equivalente a una doble dracma griega— que mostraba a la loba amamantando a los gemelos bajo la inscripción «de los romanos». Poco después, en el 211 a. C. y bajo la presión de la Segunda Guerra Púnica contra Cartago, nació el primer denario de plata. Esta acuñación, que presentaba la cabeza con casco de la diosa Roma y la marca de valor «X» (diez ases), presumía de un 98 % de pureza. De aquel término latino (deni, «que contiene diez») surgirían palabras cotidianas como dinero o denaro, además del dinar islámico, que sigue siendo la unidad monetaria principal en nueve países en la actualidad. 

El recorrido avanza hacia el Imperio y sus momentos críticos. Harney examina cómo Julio César rompió la tradición republicana al grabar su propio retrato en vida sobre el metal en el año 44 a. C., una decisión que precipitó su asesinato y dio lugar al célebre denario de Bruto con las dagas y la fecha de los Idus de Marzo. Décadas más tarde, el sestercio de bronce póstumo de Tito, un cuarto de denario emitido para conmemorar la inauguración del Coliseo en el 81 d. C., dejó para la posteridad la única representación masiva del pueblo llano en las gradas. 

La obra también aborda etapas de profunda inestabilidad, como la crisis del siglo III. En este contexto, piezas como el argenteus de Diocleciano del año 294 d. C. ayudan a entender un periodo caótico en el que, en ocasiones, las monedas son la única evidencia histórica que conservamos sobre la existencia de ciertos aspirantes al trono. Finalmente, se documenta la progresiva cristianización reflejada en el follis de Constantino, el primero en incluir el crismón tras la batalla del Puente Milvio, hasta llegar al colapso con la media siliqua de plata del año 477 d. C. En ella, el rey bárbaro Odoacro aparece retratado con el pelo largo y bigote, pero rodeado por una corona de laurel, en un intento de legitimar su reinado bajo los símbolos de la civilización que acababa de derribar.

 

Harney explica la numismática de forma clara. El apoyo de mapas y fotografías de ambas caras de las monedas facilita que el texto mantenga un ritmo de lectura ágil. Su análisis sobre la devaluación monetaria es especialmente revelador: muestra cómo la hiperinflación y la reducción del peso en las aleaciones provocaron el acaparamiento generalizado. Tal y como señala el autor, los antiguos ciudadanos no eran ingenuos y vigilaban de cerca su dinero; para ellos, la pureza de la pieza funcionaba como un indicador directo de la salud del Estado, por lo que esas devaluaciones se percibían como un fraude monetario deliberado contra el pueblo romano.

 

Moneta es un ensayo equilibrado que logra acercar el pasado clásico desde una perspectiva tangible y muy humana. En un contexto donde el dinero físico pierde presencia frente a las transacciones digitales, la obra de Gareth Harney ofrece una mirada de gran interés sobre el papel que desempeñaron estos pequeños objetos en la articulación de la sociedad antigua.




Susana D.