5 de mayo de 2026

Juana de Castilla - Eduardo Juárez Valero

Fecha de edición: marzo 2.026
Editorial: Ático de los libros
Páginas: 504
Precio: 27,95 €
Género: Biografía

Sinopsis: Relegada durante siglos al mito de su supuesta locura, Juana I de Castilla fue en realidad una de las figuras políticas más decisivas y maltratadas del Renacimiento europeo. Hija de los Reyes Católicos, esposa de Felipe el Hermoso y madre de Carlos I, heredó de Isabel la Católica el reino de Castilla y fue su reina de iure durante casi cuatro décadas, en un momento clave para la construcción de la Monarquía Hispánica. 

En esta biografía definitiva, Eduardo Juárez Valero reconstruye con rigor y precisión la auténtica trayectoria de Juana, desmontando los tópicos que la han reducido a un personaje pasivo. A partir de una profunda investigación y del acceso a documentación inédita, el autor muestra a una soberana plenamente consciente de su papel, capaz de gobernar y de comprender el alcance político de su herencia, pero apartada del poder por los intereses de quienes la rodearon. 

Desde la corte de Flandes hasta su prolongado encierro en Tordesillas, pasando por la muerte de Isabel la Católica, la crisis sucesoria en Castilla, las luchas de poder entre Fernando el Católico y Felipe el Hermoso, la revuelta de los comuneros y el ascenso de Carlos I, este libro devuelve a Juana de Castilla su verdadera dimensión política, cultural y humana, la de una soberana formada en las artes liberales y en la cultura humanista de su tiempo. Una obra imprescindible para entender el nacimiento del Estado moderno y la historia de una reina a la que se negó el trono por ser mujer.


OPINIÓN

Nos sumergimos hoy en las páginas de un ejercicio de justicia histórica sumamente necesario: la biografía de la reina Juana I de Castilla firmada por el reputado historiador Eduardo Juárez Valero. Bajo el título Juana de Castilla. Conspiración, locura y poder en la Castilla renacentista (Ático de los libros, 2026), el autor nos ofrece una aproximación que busca sacudir los cimientos de la historiografía oficial, esa que durante siglos ha maltratado y desdibujado a una de las soberanas más trascendentales —y a la vez silenciadas— de nuestro pasado. A través de este volumen, Juárez Valero no solo reconstruye una vida, sino que desmonta el persistente mito de la enajenación mental para reivindicar su posición legítima como reina, ayudándonos a captar la verdadera magnitud de un personaje femenino cuya complejidad es, sencillamente, fascinante. 

"Una tesis contra el dogma" o "la soberana frente a la conspiración; cualquiera de estos podría ser el titular de esta reseña. Eduardo Juárez Valero, doctor en Historia y profundo conocedor de los entresijos del poder y los Sitios Reales, emplea su vasta experiencia para plantear una premisa valiente: Juana no fue una mujer "loca", sino una mujer de Estado deliberadamente anulada. El autor sostiene que su supuesta patología fue, en realidad, una construcción política diseñada por los hombres de su entorno familiar y político —su padre Fernando el Católico, su esposo Felipe el Hermoso y su hijo Carlos I— con el fin de apartarla del mando y justificar un encierro en Tordesillas que se prolongó casi medio siglo. La obra indaga en la resiliencia de una mujer que, pese a las traiciones, nunca renunció a sus derechos sucesorios.

La obra se articula con una coherencia envidiable a lo largo de seis capítulos que recorren con meticulosidad la trayectoria de la soberana, permitiendo al lector captar la evolución de su figura desde su formación en una corte culta y exigente hasta su muerte en la penumbra. Entre ellos, destaca con luz propia el tercer capítulo, sugerentemente titulado "Locura y oportunidad política", el cual se erige como el núcleo argumental más potente y revelador de la investigación. En estas páginas, Juárez Valero despliega un análisis fascinante en el que demuestra cómo se orquestó una auténtica usurpación administrativa y simbólica. A través del estudio pormenorizado de los documentos públicos de la época, el autor pone al descubierto las maniobras legales y notariales para desdibujar la firma y la autoridad de la reina. Se evidencia así que la etiqueta de la "locura" fue la coartada perfecta para silenciar su voluntad y suplantar su figura en el ejercicio del mando, permitiendo que otros gobernaran en su nombre mientras ella permanecía custodiada. 

A diferencia de otros enfoques más románticos o cinematográficos, Juárez Valero se apoya en una metodología rigurosa y un análisis exhaustivo de las fuentes documentales. El autor huye de tesis y dogmas preestablecidos, sumergiendo al lector en la compleja mentalidad de Juana desde una visión moderna que combina el dato de archivo con la agudeza psicológica. El estilo del autor es claro, fluido y profundamente humano; logra imprimir un ritmo vibrante a la narración, transformando lo que podría ser un denso tratado histórico en un relato que fluye de forma orgánica. 

La edición de Ático de los libros es excelente, cuidada al detalle y enriquecida con un aparato crítico que incluye imágenes, tablas, notas y una extensa sección de bibliografía. Estos elementos facilitan el entendimiento del gran volumen de información que contiene el libro, haciendo que la historia de los Trastámara y los Habsburgo sea accesible para cualquier interesado en el tema. 

En definitiva, Juana de Castilla, de Eduardo Juárez Valero es mucho más que una biografía; es un fabuloso ejercicio de divulgación que nos invita a mirar a Juana I a los ojos, despojada de los velos de la leyenda negra. Es una obra que ofrece una visión renovada y original de una soberana que merece ser valorada por su inteligencia y su trayectoria política, y no por el estigma de la locura que el patriarcado y los intereses de Estado le impusieron por sistema. Estamos, sin duda, ante la puerta de entrada definitiva para comprender a la mujer que, desde su cautiverio, siguió siendo el eje sobre el cual giró la historia de España durante décadas.



Susana D.

2 de mayo de 2026

Lecturas de abril

El balance de lecturas de este mes de abril destaca por una calidad excepcional y el emocionante inicio de nuestra colaboración con la editorial Acantilado, que se estrena con la obra monumental Rusia contra Napoleón de Dominic Lieven, un análisis imprescindible sobre el papel ruso en la caída del imperio francés. A esta pieza de gran calado se suman títulos de enorme rigor técnico e histórico, como el detallado estudio sobre el declive de la aviación alemana en El ocaso de la Luftwaffe y la vibrante crónica sobre la evolución de la caballería en Sables al viento. La selección mensual se completa con una incursión en el desastre de Teutoburgo a través de la novela El bosque sombrío y una fascinante investigación sobre la realidad histórica tras el mito en Tras las huellas del rey Arturo, conformando así un catálogo de lecturas que recorre con maestría desde la épica medieval hasta los grandes conflictos de la modernidad.


¿Habéis leído mucho durante el mes de abril? ¿Coincidimos en algún libro?




"Tras las huellas de Aníbal" de Arturo Gonzalo Aizpiri - Almuzara (Reseña)

- "Rusia contra Napoleón" de Dominic Lieven - Acantilado (Reseña)

- "Un escándalo en Königsberg" de Christopher Clark - Galaxia Gutenberg (Reseña)

- "El ocaso de la Luftwaffe" de Hermann Lukas Plocher - HRM Ediciones (Reseña)

- "Sables al viento" de Ismael López - Ático de los libros (Reseña)

- "El bosque sombrío" de Antonio J. Carrasco Álvarez - Desperta Ferro (Reseña)

- "Eso no estaba en mi libro de historia de la Mafia" de Giorgio Ballario - Almuzara (Reseña)

- "España macabra" de Gorka López de Munain y Miriam Beltrán Valiente - Desperta Ferro (Reseña)

- "Tras las huellas del rey Arturo" de Daniel Fernández de Lis - Edhasa (Reseña)


Andrés y Susana

30 de abril de 2026

Irresponsables ¿Quién llevó a Hitler al poder? - Johann Chapoutot

Fecha de edición: marzo 2.026
Editorial: Alianza editorial
Páginas: 352
Precio: 21,95 €
Género: Ensayo histórico

Sinopsis: Lejos de ser un desenlace inevitable, el ascenso de Hitler al poder fue el resultado de las acciones conscientes de unas élites políticas, económicas y militares que, cegadas por sus propios intereses, creyeron poder manipular al nazismo y plegarlo a su voluntad. No hubo fatalidad histórica ni procesos imparables: fueron decisiones concretas, tomadas por personas concretas, las que franquearon el camino al desastre. Von Papen, Hindenburg, Hugenberg o los industriales Krupp y Thyssen apostaron por una alianza peligrosa que terminó devorándolos: el flirteo de la derecha conservadora con la extrema derecha, motivado por el miedo al cambio y la defensa de sus privilegios, acabó volviéndose en su contra y abriendo las puertas del infierno. 

A través de documentos inéditos y un análisis minucioso, Chapoutot reconstruye las intrigas, pactos secretos y errores fatales que convirtieron una democracia vibrante en el umbral del totalitarismo. Pero esta no es solo una lección de historia: también es una advertencia urgente sobre nuestro presente. Porque los mecanismos que erosionaron Weimar siguen acechando.


OPINIÓN

La historiografía tradicional a menudo nos ha vendido la idea de que Hitler fue un hipnotizador de masas que arrastró a un pueblo inocente hacia el abismo. En Irresponsables ¿Quién llevó a Hitler al poder? (Alianza editorial, 2026), el historiador francés Johann Chapoutot destruye esta narrativa. Su tesis central es que el nazismo fue un proyecto colectivo que contó con el respaldo, la creatividad y la validación de las élites intelectuales, jurídicas y académicas de Alemania. El autor argumenta con una claridad punzante que factores sistémicos como la humillación del Tratado de Versalles y el azote de la Gran Depresión fueron el caldo de cultivo ideal, pero advierte que estos no habrían sido suficientes sin el profundo conservadurismo de las élites y, sobre todo, sin los catastróficos errores de cálculo de quienes ostentaban el poder. 

Uno de los puntos más lúcidos y actuales de la obra es el análisis de la capitulación política de los conservadores. Chapoutot examina cómo sectores de la derecha tradicional cayeron en la peligrosa tentación del "mal menor". Aquí se llevan la palma dos hombres: El canciller Franz Von Papen y el presidente Hindenburg. Ni ellos ni sus respectivos entornos apoyaron a Hitler por afinidad ideológica total, sino como una maniobra táctica; creían que podían instrumentalizar al nazismo para frenar el avance de la izquierda y proteger sus propios privilegios. El plan era rodear al movimiento de ministros técnicos y figuras de orden que supuestamente "encauzarían" el radicalismo de Hitler. Chapoutot demuestra que este intento de domesticación fue un suicidio político, ya que en lugar de ser moderado por las instituciones, el nazismo las devoró desde su núcleo, convirtiendo al socio "manejable" en un poder absoluto que terminó por desmantelar el sistema que lo había invitado a entrar.

Seguidamente, el foco se desplaza desde la figura del propio Hitler hacia quienes denomina como "los facilitadores", aquellos hombres cultos y experimentados que realmente decidieron el destino de la nación. El autor dibuja con nitidez a personajes como Kurt von Schleicher, el general intrigante que diseñó el fallido proceso de Zähmungsprozess; y Alfred Hugenberg, el magnate mediático que financió el movimiento creyendo que podría controlarlo. Todos ellos compartían una arrogante convicción de superioridad, y todos cometieron el mismo desatino histórico: subestimar a un jugador que, por su inmunidad al ridículo y su disposición a mentir sistemáticamente, operaba fuera de las reglas de la política parlamentaria. Chapoutot nos muestra que el Tercer Reich fue construido por "hombres de traje y corbata", burócratas y técnicos que prefirieron la eficiencia ideológica sobre la ética humanista. 

Más allá de las maniobras políticas de los "facilitadores", el ensayo profundiza en la inquietante naturaleza moderna del nazismo, alejándolo de la imagen de un mero retorno a la barbarie ancestral para presentarlo como un proyecto de gestión industrial y administrativa plenamente contemporáneo. Esta "modernidad del mal" no se basó en el caos, sino en el uso metódico de la tecnología, la estadística y la planificación estatal con una frialdad procedimental que resulta perturbadora. Para el autor, el Tercer Reich no fue un paréntesis en la civilización, sino una expresión extrema de la eficiencia técnica despojada de cualquier salvaguarda ética. 

Bajo esta lógica de optimización, el autor revela cómo el pensamiento nazi se entrelazó con teorías de gestión que prefiguraron el management moderno a través del concepto de la "libertad para obedecer". En este esquema, el individuo era reducido a un recurso cuya valía se medía por su iniciativa técnica dentro de un marco ideológico rígido; la obediencia no se percibía como una imposición servil, sino como la autonomía para actuar con eficacia siempre que se cumplieran los objetivos del régimen. Así, la pericia profesional terminó por devorar a la moral, permitiendo que funcionarios y técnicos se sintieran "libres" mientras operaban con precisión los engranajes del exterminio. 

Finalmente, el libro nos enfrenta a una pregunta inquietante que resuena en la actualidad: ¿por qué las fuerzas que decían defender la democracia permitieron su liquidación? Chapoutot critica la parálisis de los sectores moderados y se pregunta por la ausencia de una alianza sólida entre los socialdemócratas y el centro católico frente a una amenaza que había anunciado abiertamente sus intenciones destructivas. Al conectar la modernidad del "mal menor" con las teorías de gestión de recursos y la eficiencia técnica, el libro nos recuerda que la cultura y el conocimiento no son vacunas contra la barbarie. La lección es demoledora: una sociedad puede descender al infierno si sus líderes deciden que su única responsabilidad es con la táctica política o la rentabilidad, olvidando que el socio que hoy parece "manejable" puede convertirse mañana en el actor dominante que devore todo a su paso.



Andrés CM