18 de marzo de 2026

Páginas en movimiento

Febrero fue uno de esos meses en los que el sofá se convirtió en nuestro mejor amigo. Entre el frío, la continua lluvia y la rutina, devoramos una buena lista de películas y series. Pero, seamos sinceros, dos títulos se llevaron todo el protagonismo y merecen su propio apartado: la película Hamnet —escapadita romántica al cine— y la segunda temporada de Fallout. Uno de ellos nos dejó profundamente decepcionados y el otro se convirtió en el gran acierto que salvó el mes. Siendo sinceros esperábamos mucho más de la adaptación del bestseller de Maggie O’Farrell. Al fin y al cabo, Chloé Zhao (ganadora del Oscar por Nomadland) dirigiendo la historia del hijo de Shakespeare sonaba a combinación ganadora. Al final, el balance mensual fue positivo gracias a la divertidísima Vicios ocultos. ¡Hasta el mes que viene! 


Películas


Hamnet  ★★✰ Se trata de un largometraje que, al igual que la novela en la que se inspira, parte de episodios reales de la biografía de Shakespeare. La cineasta chino-estadounidense Chloé Zhao lo convierte en una ficción histórica que incorpora una hipótesis nunca confirmada: que la pérdida de su hijo Hamnet fue la chispa secreta de su obra maestra, “Hamlet”. El resultado es un filme técnicamente irreprochable, con actuaciones de una precisión exquisita, pero que, en el fondo, se derrumba por completo. Es un ejercicio de solemnidad vacía que equipara el mutismo con la hondura, el sufrimiento con el sentimiento y la belleza visual con el verdadero significado. Lo que anuncia como un viaje íntimo al nacimiento de “Hamlet” termina siendo poco más que una sucesión de postales luctuosas en las que, paradójicamente, la figura de Shakespeare casi desaparece. En resumen, una gran decepción.

Los asesinos de la luna ★★★★ Otra obra maestra de Scorsese, que para muchos (y con razón) sigue siendo sinónimo de cine con mayúsculas. La película avanza con un ritmo pausado que solo cobra toda su fuerza en la última hora y media, pero jamás se hace pesada ni pierde tu atención; al contrario, es imposible no admirar la elegancia con la que construye su narrativa. Las interpretaciones están todas al nivel exigido: Robert De Niro entrega una actuación sublime, Lily Gladstone se convierte en el verdadero corazón del filme, capaz de transmitir mundos enteros con una sola mirada o una frase susurrada. Leonardo DiCaprio, como casi siempre, está excelente en un rol que le sienta como anillo al dedo. El guion firmado por el propio Scorsese junto a Eric Roth maneja un mensaje de crítica social con una sutileza brillante: nunca lo grita, pero está ahí, latiendo bajo la superficie hasta el último minuto. Es un texto inteligente que oculta una complejidad enorme tras una trama que, a primera vista, parece casi sencilla porque desde el minuto uno expone claramente sus cartas. Al final, el conjunto resulta absolutamente impresionante.

Redención ★★★★ Esta película me ha enganchado de principio a fin. El subgénero del boxeo siempre ha sido uno de mis favoritos, y aquí se nota que juega con los códigos clásicos del género pero dándoles un giro interesante. Mientras que muchas historias pugilísticas siguen el patrón típico de ascenso desde la nada hasta la gloria y luego la inevitable caída (piensa en clásicos como El ídolo de barro, Más dura será la caída o Toro salvaje), en esta ocasión el protagonista arranca ya en la cima absoluta de su carrera. Al estilo de lo que pasaba en Cinderella Man, el guion construye una caída rápida y dramática que impulsa toda la trama de redención y revancha. Ese giro argumental, que podría sonar un poco forzado en un libreto lleno de licencias poéticas, termina funcionando de maravilla gracias a la intensidad y credibilidad que aportan los actores y la dirección tan contundente. El reparto convence en cada golpe emocional, y el director lo cuenta con una fuerza brutal. Puro cine. 



Series



Fallout  ★★★ (Temporada 2Esta segunda tanda de episodios me ha parecido parece incluso mejor que la primera. La t1 fue una sorpresa brutal (humor negro, mundo post-apocalíptico fiel pero fresco, Walton Goggins sublime), pero la t2 sube el listón. Expande el universo hacia New Vegas de una forma que se siente 100% Fallout: exploración loca, sátira social afilada, road-trip distópico y momentos que te hacen reír y alucinar al mismo tiempo. Los guionistas han entendido perfectamente que el encanto de la saga no es solo la trama principal, sino cómo habitamos ese Yermo lleno de locos, mutantes y referencias retro-futuristas. En definitiva, es más ambiciosa, más divertida y deja con ganas de que llege la t3 ya.

Vicios ocultos ★★✰ (Temporada 1) Vicios Ocultos cuenta la historia de Coop, un gestor de inversiones que, después de perder su trabajo y atravesar un divorcio tormentoso, empieza a colarse en las lujosas mansiones de sus vecinos millonarios para seguir manteniendo su tren de vida. Lo que al principio parece una solución provisional se convierte en una espiral cada vez más complicada llena de secretos, traiciones y choques que amenazan con derrumbar todo lo que lo rodea. La serie mezcla con maestría el suspense y un humor ácido e inteligente, diseccionando sin piedad las hipocresías y los rincones oscuros que se esconden tras la fachada de la élite financiera. Es, en definitiva, un retrato certero de cómo las apariencias perfectas pueden ocultar verdades mucho más turbias. Cada episodio te mantiene en vilo con la constante promesa de un momento clave que parece que nunca llega del todo… hasta que, de repente, aparece un giro inesperado que te vuelve a enganchar de inmediato. Para mí, el resultado final es redondo, equilibrado y absolutamente adictivo.

Planeta Prehistórico ★★★✰ (Temporadas 1-3) Una de las producciones más ambiciosas y espectaculares del género documental de naturaleza en los últimos años. Esta serie de la BBC (con Jon Favreau como showrunner) transporta al espectador 66 millones de años atrás, al final del Cretácico, y luego, en su tercera temporada, al Pleistoceno y la Era de Hielo. El resultado es alucinante: los dinosaurios se sienten vivos, con plumas, texturas y comportamientos basados en los últimos descubrimientos paleontológicos. Ver a un T-Rex cazando, un Quetzalcoatlus volando o un Smilodon en acción es como si la serie hubiera viajado en el tiempo. Ha superado con creces mis expectativas y se siente como un regalo para fans de dinosaurios, amantes de la naturaleza y cualquiera que quiera viajar al pasado sin salir del sofá. Si aún no la has visto, prepárate para quedarte boquiabierto.


Andrés y Susana

16 de marzo de 2026

El rey del veneno - Adrienne Mayor

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 536
Precio: 28,95 €
Género: Biografía
Colección: Historia Antigua

Sinopsis: Maquiavelo alabó su genialidad militar, su biografía inspiró la primera ópera de Mozart y durante siglos se buscó su elixir contra el veneno. Pero pocas han sido las narraciones completas acerca de la vida de Mitrídates el Grande, el rey despiadado y visionario que desafió el poder de Roma en el siglo I a. C. De ahí la relevancia de este libro, en la que Adrienne Mayor combina sus dotes narrativas con los más recientes descubrimientos arqueológicos y científicos para contar la historia de Mitrídates como nunca antes se había hecho. Queriéndose descendiente de Alejandro Magno y de Darío III de Persia, Mitrídates heredó un próspero reino en el mar Negro a los catorce años, después de que su madre envenenara a su padre. A partir de este núcleo, concibió un gran imperio oriental que rivalizara con Roma y, tras orquestar la matanza de 80 000 romanos en un solo día, se anexionó Grecia y Anatolia. Protagonista de algunas de las batallas más espectaculares de la Historia antigua, pugnó durante décadas con una Roma que se tomó muy en serio el peligro de este nuevo Aníbal, que amenazaba incluso con atacar la propia Italia. Su asombrosa capacidad para evitar ser capturado y rehacerse de devastadoras derrotas desconcertaba a los romanos. Su habilidad para las intrigas y su dominio de los venenos frustraba los intentos de asesinato y servía para deshacerse de cualquier rival. El rey del veneno. Mitrídates el Grande, enemigo implacable de Roma es una emocionante biografía de uno de los enemigos más implacables pero menos comprendidos de Roma.

OPINIÓN

Mitrídates VI Eupátor (120-63 a. C.) fue un legendario monarca helenístico del reino del Ponto, en las costas del mar Negro, que se convirtió en uno de los grandes rivales de Roma durante el último siglo de la República. Entre el 80 y el 60 a. C., libró tres guerras en las que se enfrentó a figuras militares de primer orden como Sila, Lúculo y Pompeyo. En la actualidad, este astuto y enérgico soberano sigue despertando el interés de los historiadores. Adrienne Mayor, historiadora de la ciencia antigua y folclorista clásica, nos entrega en El rey del veneno una biografía exhaustiva que aquí comentamos. Cabe destacar que la presente edición de Desperta Ferro es una versión ampliada y cuidadosamente revisada del texto original, que incorpora los últimos hallazgos arqueológicos y las interpretaciones historiográficas más recientes. 

Aunque se sustenta en las fuentes clásicas y en la bibliografía académica moderna, esta obra se diferencia de otras biografías por su ambicioso enfoque narrativo casi épico. Mayor construye un retrato vivo y una historia absorbente de un personaje complejo hacia el que muestra una notable empatía. Por ello, el libro promete atraer a un público amplio y convertirse en una introducción ideal al tema. El título El Rey del Veneno podría hacer pensar que la autora se sintió atraída por Mitrídates precisamente por su maestría en el uso de venenos. Sin embargo, Mayor trasciende con creces ese enfoque particular y nos ofrece una narración rica en detalles sobre la vida del rey y sus decisiones, esforzándose siempre por recuperar y exponer el punto de vista del propio Mitrídates ante los acontecimientos.

El libro sigue cronológicamente la vida de Mitrídates desde su nacimiento alrededor del 134 a.C. hasta su muerte en el 63 a.C., enmarcada en el contexto de un reino multicultural en el Ponto, influenciado por tradiciones persas, griegas y anatolias. Mayor comienza con los orígenes legendarios del rey, quien reivindicaba descendencia de Alejandro Magno y Darío de Persia, lo que le confería un aura de grandeza y legitimidad. Desde joven, Mitrídates demostró una inteligencia excepcional y una obsesión por los venenos, inspirada en leyendas como la de Medea y en experimentos reales que lo llevaron a desarrollar una inmunidad legendaria (el concepto de "mitridatismo", que implica la ingestión gradual de tóxicos para crear resistencia). Esta faceta le valió su apodo, y Mayor dedica capítulos enteros a explorar cómo usaba la toxicología no solo para protegerse de atentados, sino también como arma en la guerra y la diplomacia. 

El núcleo narrativo se centra en las tres Guerras Mitridáticas (88-63 a. C.), durante las cuales Mitrídates desafió a Roma expandiéndose por Asia Menor, Grecia y el Mar Negro. Un episodio pivotal es el "Día de las Vísperas Asiáticas" en el 88 a.C., cuando ordenó el exterminio masivo de hasta 80.000 romanos e itálicos, un acto de audacia que Mayor describe con precisión escalofriante, apoyándose en fuentes como Apiano y Plutarco. Enfrentado a generales icónicos como Sila, Lúculo y Pompeyo, recurrió a tácticas de guerrilla, alianzas con piratas cilicios y prototipos de armas químicas, como flechas envenenadas y gases tóxicos. Mayor no solo detalla batallas y conquistas, sino que profundiza en la compleja personalidad de Mitrídates: un polímata que dominaba 22 idiomas, un coleccionista de arte y un visionario que aspiraba a un imperio eurasiático opuesto a Roma. 

La historia culmina en su trágico fin —un suicidio frustrado seguido de una muerte a manos de un guardia— y reflexiona sobre su legado en la cultura popular, desde óperas de Mozart hasta avances en toxicología moderna. Mayor enriquece el relato con digresiones temáticas sobre la geografía del Cáucaso y el Mar Negro, el papel de las mujeres en su corte —como su madre Laódice o su esposa Hipsicratea, una guerrera amazona— y el uso de mitos para fines propagandísticos. 

Quien haya leído alguna de las obras de la autora sabe que una de sus principales virtudes radica en su accesibilidad. Mayor escribe con un estilo casi novelesco, impregnado de suspense y dramatismo, que transforma la historia en una epopeya de aventuras. No esperen encontrarse con una biografía árida; al contrario, atrapa al lector con multitud de anécdotas, como las escapadas a caballo de Mitrídates o sus experimentos con venenos y antídotos. Su investigación es impecable: combina fuentes clásicas (Tácito, Estrabón, Justino) con enfoques contemporáneos, como la etnobotánica y la arqueología, para ofrecer una perspectiva "póntica" que contrarresta el sesgo romano predominante en la historiografía. Esto resulta innovador, al presentar a Mitrídates no como un déspota bárbaro, sino como un líder carismático y estratégico, emblema de la resistencia ante el imperialismo romano. 

El resultado es una adictiva monografía sobre un personaje fascinante, y que, como la mejor novela histórica y el ensayo más riguroso, nos atrapa con una prosa trepidante amparada en un detallado trabajo de fuentes. La legendaria historia de Mitrídates el Grande merecía un libro como este.



Colección Historia Antigua




Susana D.

13 de marzo de 2026

Léon Degrelle - Pablo Cuevas

Fecha de edición: noviembre 2.025 
Editorial: Pinolia
Páginas: 416
Precio: 27,95 €
Género: Biografía

Sinopsis: Pocos políticos pueden presumir de haber sido coherentes en sus acciones y sus ideas. De haber predicado con el ejemplo, hasta el extremo de ir a combatir al frente como simples soldados. Aunque también pocos han pasado del más exaltado patriotismo a la completa traición a su país. De las promesas de lealtad a la corona y a la Iglesia, a aceptar la invasión y desaparición de su patria, y a provocar de forma activa una excomunión eclesiástica. Sin mitos ni prejuicios, esta biografía sobre Léon Degrelle cubre tanto la evolución de sus ideas como de las acciones con las que las respaldaba. Desde su ascenso en el partido Católico a su ruptura, con la fundación del movimiento Rex. De la adopción del llamado Nuevo Orden de Hitler, a su comportamiento como militar, propagandista y reclutador para el frente de soldados belgas, franceses y españoles. De sus ofrecimientos para servir como soldado antes de la invasión de la URSS, a sus últimos intentos para participar de forma activa en la ofensiva de las Ardenas. Esta biografía cubre también aspectos inéditos de su exilio en España, aclarando los detalles de su accidentada llegada; la gestación de la nada firme idea de la concesión del asilo, y una nueva perspectiva con documentos inéditos sobre los distintos planes que tuvo de secuestro. También los poco publicitados problemas que sufrió en los años finales del franquismo. Y, con la democracia, su nuevo resurgimiento como «hijo adoptivo de Hitler», hasta sus últimas batallas en los tribunales. Su figura fue crucial en la hora del renacimiento de la extrema derecha tras la Segunda Guerra Mundial. Y hoy es reivindicada por corrientes que nada tienen en común, excepto su persona. 


OPINIÓN

Léon Degrelle fue una figura controvertida del siglo XX. Político belga de extrema derecha y catolicismo militante, transitó al colaboracionismo nazi durante la Segunda Guerra Mundial, en la que fundó una fuerza militar que luchó en el frente oriental. Degrelle escapó a España al final de la guerra, donde continuó difundiendo propaganda pronazi durante décadas. Hasta aquí, más o menos, es lo que se suele saber de este poliédrico personaje. Pues bien, para llenar los muchos vacíos sobre él, llega la biografía Léon Degrelle. Del catolicismo político al nazismo: el auge del rexismo, la alianza con Hitler y la huida final a la España de Franco, publicado por la editorial Pinolia, que representa una contribución significativa al estudio de esta conflictiva personalidad.

Escrito por Pablo Cuevas, un historiador especializado en la Segunda Guerra Mundial y los movimientos fascistas europeos, esta biografía se adentra en la vida de Léon Degrelle sin caer en los mitos propagandísticos que el propio Degrelle cultivó durante décadas. Cuevas, con una trayectoria que incluye análisis profundos sobre la aviación y la industria bélica de la época, ofrece aquí una narrativa exhaustiva que no solo reconstruye la trayectoria personal de Degrelle, sino que también ilumina el contexto histórico de una Europa convulsa, marcada por el ascenso del fascismo y las alianzas ideológicas extremas.

La obra tiene una excelente presentación de contenidos y un amplio fondo fotográfico para narrar al detalle la interesante vida de uno de los mayores colaboracionistas del Tercer Reich, recorriendo por el camino todo el siglo XX. Degrelle se nos presenta como un hombre con muchas vidas: oportunista, pícaro, impostor y, sobre todo, un nazi convencido. Estructurada cronológicamente, comenzando por los orígenes de Degrelle en una familia católica conservadora en la Bélgica de entreguerras. Cuevas detalla cómo un joven ambicioso, inicialmente influido por el catolicismo militante, funda el movimiento Rex (de "Christus Rex"), un partido ultraconservador que inicialmente se presenta como una alternativa al establishment político belga. El autor explora el auge del rexismo en los años 30, un fenómeno que combinaba nacionalismo, anticomunismo y un fervor religioso, pero que pronto deriva hacia el fascismo puro bajo la influencia de Mussolini y, más tarde, de Hitler. 

Uno de los aspectos más notables del libro es la disección de la evolución ideológica de Degrelle: de un oportunista pícaro que navega por alianzas políticas fallidas entre 1936 y 1940, a un fanático nazi que se alista en la Legión Valona de las Waffen-SS y combate en el Frente Oriental, donde gana condecoraciones como la Cruz de Caballero. Cuevas no escatima en detalles sobre sus acciones durante la guerra, incluyendo su colaboración activa con el régimen nazi y su rol en la propaganda hitleriana, donde Degrelle se autoproclamaba como un "cruzado" contra el bolchevismo. 

La narrativa culmina con su huida dramática en 1945, tras el colapso del Tercer Reich, y su refugio en la España franquista, donde vivió casi medio siglo (hasta 1994) bajo protección, contribuyendo al renacer de la extrema derecha europea en la posguerra. El libro también aborda el papel de España como santuario para  antiguos nazis, un tema controvertido que Cuevas trata con rigor, destacando cómo Degrelle mantuvo influencia en círculos ultraderechistas sin ser extraditado pese a las condenas en Bélgica. A lo largo de sus páginas, Cuevas integra análisis sobre el contexto más amplio: la industria bélica, las batallas aéreas y terrestres, y las dinámicas políticas que permitieron a figuras como Degrelle transitar de la fe católica al extremismo totalitario. Así pues, no se trata solo de una biografía individual, sino de un retrato de cómo el siglo XX se decidió en frentes ideológicos, militares y diplomáticos. 

A diferencia de obras previas influenciadas por la propaganda de Degrelle —quien se presentaba como un héroe mártir—, Cuevas basa su investigación en fuentes primarias y secundarias imparciales. Esta resulta particularmente esclarecedora en las secciones sobre la Legión Valona y el Frente Oriental, donde detalla el fanatismo de Degrelle con un equilibrio entre análisis psicológico e histórico. Cabe mencionar también que el libro asume cierto conocimiento previo de la Segunda Guerra Mundial, por lo que los lectores neófitos podrían necesitar referencias adicionales. La edición incluye multitud de notas a pie de página y una bibliografía sólida que invita a profundizar en el tema. Sin embargo, en el lado negativo, el tamaño de la letra es un poco reducida, lo que resta algo de comodidad en la lectura. 

El resultado es no solo un excelente trabajo sobre el personaje en cuestión, sino una herramienta esencial para entender las raíces del fascismo moderno.



Andrés CM