4 de noviembre de 2026

Historia irreverente de las revoluciones de Grecia y Roma - Eva Madrigal y Daniel Merino

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Principal de los libros
Páginas: 408 
Precio: 20,95 €
Género: Ensayo histórico

Sinopsis: Algunas revoluciones empiezan con sangre, espadas en alto y grandes discursos. Pero otras se desarrollan sin hacer ruido.

Y hoy estás de suerte, ¡porque en este libro encontrarás de ambas!

Aquí hay rebeliones, conspiraciones y personajes que desafiaron el poder en Grecia y Roma. Gente que arriesgó el pellejo ―y lo perdió muchas veces― intentando cambiar las reglas del juego.

Y también están las otras revoluciones, las que avanzan en silencio, pero transforman el mundo por completo, como la lucha cotidiana de las mujeres en un mundo que parecía escrito solo por y para hombres, o la invención de unos simbolitos que hicieron posible que las nuevas ideas se extendieran como nunca antes.

Esta es una historia descarada, sorprendente y atrevida de las revoluciones que nunca te contaron y sin las que nuestro mundo sería muy distinto.


OPINIÓN

Durante siglos, la historiografía tradicional y la cultura popular han proyectado una visión estática y marmórea de la Grecia y la Roma antiguas. Frente a esa perspectiva monolítica e idealizada, centrada casi en exclusiva en las grandes gestas de las élites atenienses o romanas, Historia irreverente de las revoluciones de Grecia y Roma (Principal de los Libros) propone un estimulante cambio de paradigma. Eva Madrigal y Daniel Merino —alma del reconocido proyecto de divulgación La Clasicoteca— firman un ensayo descarado en las formas, pero sólido en su rigor, que invita a reconsiderar qué entendemos realmente por «revolución» en el mundo clásico. 

La gran virtud conceptual del volumen reside en ensanchar las costuras del término. Los autores demuestran que las revoluciones antiguas rara vez fueron estallidos repentinos de un solo día o meros golpes de mano sangrientos. Al contrario, fueron procesos lentos, profundos y multidimensionales. El índice articula esta tesis en tres grandes bloques que trascienden la clásica narrativa de los grandes hombres: las transformaciones militares, las fracturas sociales y las metamorfosis culturales.

En el plano militar, el libro analiza cómo la aparición de la falange hoplita, las reformas profesionales de Mario o la deriva personalista del ejército romano operaron como auténticos catalizadores políticos que redefinieron el concepto de ciudadanía. Sin embargo, el análisis cobra una fuerza singular cuando el foco se desplaza hacia lo que los autores denominan «artefactos revolucionarios»: elementos en apariencia cotidianos —la consolidación de la moneda, la expansión de la escritura, la infraestructura de las calzadas o la producción económica en masa— que transformaron en profundidad la mentalidad de las sociedades antiguas y posibilitaron una globalización regional sin precedentes. 


Especial mención merece la integración de las corrientes historiográficas y arqueológicas más recientes en el tratamiento de las periferias y los colectivos postergados. El capítulo dedicado a las mujeres resulta brillante al desmontar con firmeza el mito del gineceo, la vieja creencia de que la ateniense vegetaba encerrada en una cárcel doméstica sin agencia alguna. El texto rescata su papel crucial como actora económica en la gestión del oikos y como presencia activa en el espacio socio-religioso público. Asimismo, la obra aborda las dinámicas de control y el malestar en los márgenes de Grecia y Roma con una perspicacia que esquiva el elitismo de la historiografía clásica. 

Aunque el ritmo narrativo avanza con una agilidad y una ironía notables —muy cercanas al lenguaje directo de la alta divulgación contemporánea—, el trabajo no elude la complejidad. Se echa en falta, quizás, el análisis de grandes metamorfosis espirituales como la irrupción del cristianismo primitivo; una ausencia deliberada que los propios autores justifican con atino, pues un fenómeno de tal magnitud habría engullido el espacio de la obra y exigiría un monográfico propio. 

Al terminar el libro queda la sensación de haber visto la Antigüedad desde dentro, entre quienes la hicieron funcionar y no solo entre quienes la protagonizaron en los manuales. Ese es el mayor acierto de Madrigal y Merino: han democratizado la Historia Antigua sin simplificarla, y han convertido una revisión crítica en una invitación que cualquier lector puede aceptar.



Susana D.

2 de noviembre de 2026

Lecturas de octubre

Cerramos octubre con un balance de nueve lecturas excepcionales, dos novelas históricas y siete ensayos de rigor, y lo hacemos con una magnífica noticia: iniciamos nuestra colaboración con istoría, el nuevo sello de novela histórica de Planeta, y nos estrenamos por todo lo alto con la absorbente El fratricida, de Javier Pérez Bolet, a la que se suma Innocentia, de Juan Tranche. En el terreno del ensayo, destaca el ambicioso panorama que traza Roderick Beaton en Europa. Una nueva historia, una reflexión imprescindible sobre la identidad de nuestro continente, junto a Los caminos a Roma, de Catherine Fletcher, la crudeza testimonial de Max Hastings en Ir a la guerra. Memorias desde el frente y el regreso a la turbulenta Edad Media de La era del lobo, de Tore Skeie, además de otras lecturas igual de recomendables. Octubre se despide así como un mes de lectura intensa que vuelve a demostrar la riqueza inagotable del pasado.


¿Habéis leído mucho durante el mes de octubre? ¿Coincidimos en algún libro?




- "Los caminos a Roma" de Catherine Fletcher - Taurus (Reseña)

- "Ir a la guerra. Memorias desde el frente" de Max Hastings - Desperta Ferro (Reseña)

- "Innocentia" de Juan Tranche - Planeta (Reseña)

- "Europa. Una nueva historia" de Roderick Beaton - Ático de los libros (Reseña)

- "Españoles en la Fórmula 1" de Iván Vicario Martín - Libros de Ruta (Reseña)

- "La era del lobo" de Tore Skeie - Ático de los libros (Reseña)

- "Los aviones de caza soviéticos 1936-1941" de Cristóbal Vergara Durán - HRM Ediciones (Reseña)

- "Normandía 1944. Guía del campo de batalla" de Sergio Martínez Soriano - Desperta Ferro (Reseña)

- "El fraticida" de Javier Pérez Bolet - istoría (Reseña)


Andrés y Susana

29 de octubre de 2026

El fratricida - Javier Pérez Bolet

Fecha de edición: mayo 2.026
Editorial: istoría
Páginas: 592
Precio: 23,90 €
Género: Novela histórica

Sinopsis: En una península ibérica fragmentada por ambiciones rivales, Castilla se ha convertido en el epicentro de una lucha despiadada por el poder. Tras la muerte de su padre, en plena peste negra, Pedro I asciende al trono siendo apenas un adolescente. Pronto deberá enfrentarse a un reino dividido, marcado por las intrigas de la nobleza y la amenaza constante de su hermano Enrique de Trastámara, que está decidido a arrebatarle la corona. 

Con una mezcla de firmeza y clemencia, Pedro intentará mantener el control, pero su relación con María de Padilla y el rechazo a su esposa, Blanca de Borbón, provocarán la ruptura con la aristocracia. La traición llegará a su punto álgido cuando sus propios aliados se vuelvan contra él. Capturado y humillado, logrará escapar y recuperar el trono, del que emergerá transformado en un hombre más desconfiado e implacable. 

Mientras tanto, tras haberse exiliado en Francia y tejido alianzas en el marco de la Guerra de los Cien Años, Enrique regresará a Castilla para disputar el trono en medio de la guerra con Aragón, un conflicto que pronto desbordará lo dinástico y se convertirá en internacional.

Con personajes llenos de fuerza, hombres hechos a la guerra y mujeres poderosas y heroicas en sus gestos, El fratricida es una novela que demuestra que el equilibrio es frágil y que la ambición desmedida no sólo es capaz de destruir vidas, sino de redefinir el destino de todo un reino.


OPINIÓN

Siempre me ha fascinado la historia de Pedro I de Castilla y su hermanastro Enrique de Trastámara, y es que la Baja Edad Media peninsular ofrece un material narrativo de intensidad feroz, donde la alta política se entrelaza con las pasiones más viscerales y las tragedias familiares. Con El fratricida (Istoría), Javier Pérez Bolet regresa al género histórico con pulso firme tras su aplaudida tetralogía Deus Vult. En más de quinientas páginas, nos traslada a la Castilla convulsa de 1350 para diseccionar el enfrentamiento entre ambos hermanastros, una pugna que no solo desgarró un reino, sino que redefinió el tablero geopolítico europeo en plena crisis de la peste negra.


La novela arranca con un vacío de poder explosivo. Tras la muerte de Alfonso XI durante el cerco de Gibraltar, la corona recae sobre el joven Pedro, hijo legítimo de María de Portugal, un muchacho de apenas quince años criado lejos de los círculos áulicos, mientras sus hermanos bastardos, la prolífica descendencia que el rey tuvo con la Favorita, Leonor de Guzmán, campaban a sus anchas por el reino. Este punto de partida dibuja un escenario de honda tragedia humana. 


Desde las primeras páginas, el gran acierto del autor es renunciar al maniqueísmo: el lector comparte la humillación pública de la reina María, comprende la inseguridad de Leonor de Guzmán, sufre la soledad de un Pedro coronado en una corte de lobos y entiende el rencor visceral de Enrique tras el asesinato de su madre. De ese choque de heridas y ambiciones nace una guerra civil sangrienta e inevitable. 

En lo estructural, estamos ante una novela de construcción pausada y profunda. Pérez Bolet no busca el efectismo fácil: teje una trama política compleja y exigente que recompensa al lector, sin sacrificar la agilidad narrativa. Durante dos décadas asistimos a una sucesión de alianzas frágiles, pactos rotos, conspiraciones palaciegas, exilios y asesinatos, con Castilla convertida en pieza clave de la Guerra de los Cien Años, entre los intereses cruzados de Francia e Inglaterra. La crudeza de la época se refleja con fidelidad: los personajes maduran a golpes de traición y las figuras reales, bien ficcionadas, se vuelven seres poliédricos, con fortalezas y debilidades oscuras. Es imposible no dudar entre el afecto y el rechazo hacia los dos contendientes, atrapados en una espiral de violencia que desemboca en los campos de Montiel.

El rigor documental es patente en cada detalle político y en el sólido trasfondo de época. La novela se cierra, además, con un interesante epílogo histórico que narra lo que vino después de los hechos relatados, tanto en el bando de los petristas como en el de los enriqueños. Y respeta al lector inteligente: en una época editorial a menudo saturada de licencias anacrónicas y agendas presentistas, es un lujo sumergirse en una obra donde la historia real supera a la ficción. A ello se suma un detalle editorial que los amantes del género agradecerán: unos mapas detallados, claros y coloridos en las solapas, imprescindibles para seguir los movimientos de tropas y el complejo devenir del conflicto.

 

Quien llega a Montiel conoce el desenlace, y aun así lo teme. Ahí reside el mérito del autor: convertir un final conocido en una tragedia que se sufre página a página, la de dos hermanos a quienes el rencor, la ambición y la sangre derramada volvieron enemigos irreconciliables. Una novela histórica madura, absorbente y exigente, indispensable para comprender un periodo violento y decisivo de nuestra Edad Media.



Susana D.