24 de septiembre de 2026

La era nuclear - Serhii Plokhy

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 432
Precio: 27,95 €
Género: Ensayo
Otros libros reseñados del autor:

Sinopsis: «Ahora me he convertido en la Muerte, el destructor de mundos». Ochenta años después de Oppenheimer, ochenta años después de que la primera explosión atómica alumbrara una nueva era, el mundo se asoma de nuevo al abismo nuclear. Una nueva era dominada por un poder incontestable que ha condicionado, como ningún otro, el desarrollo del tenso y efervescente panorama geopolítico internacional hasta nuestros días, atenazado por la amenaza de la destrucción mutua. Ahora, mientras los Gobiernos rearman sus arsenales, los tratados destinados a limitar la adquisición y el uso de armas atómicas se desmoronan y las armas nucleares están cada vez más al alcance de actores no estatales, asistimos atónitos al renacer de la era nuclear. El aclamado historiador Serhii Plokhy, autor del superventas Chernobyl, desentraña en el libro La era nuclear. Armas atómicas, poder y supervivencia, la anatomía de una carrera armamentística que nunca terminó en un mundo gobernado por el miedo. Desde la primera fisión artificial del átomo en 1917 y la competición por crear la primera bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial, pasando por la tensa escalada armamentística de la Guerra Fría, hasta el imperialismo, las motivaciones neocoloniales y las guerras que se libran hoy, la amenaza que plantean las armas nucleares es tan actual y estremecedora como siempre lo ha sido. Al examinar las motivaciones de los principales actores, en La era nuclear Plokhy aborda la pregunta crucial de nuestra época: ¿qué podemos aprender de la primera carrera armamentística nuclear que nos ayude a detener la nueva?

OPINIÓN

La premisa de que la amenaza de conflagración atómica concluyó con el fin de la Guerra Fría constituye una de las mayores ilusiones de la geopolítica contemporánea. Para desmantelar esta complaciente amnesia, Serhii Plokhy —catedrático de Historia en la Universidad de Harvard y uno de los principales especialistas en el espacio postsoviético— articula en La era nuclear (Desperta Ferro, 2026) un minucioso análisis sobre la mutación del fenómeno atómico desde los experimentos pioneros de fisión hasta un presente amenazado por más de doce mil ojivas. Plokhy demuestra cómo el miedo sistémico ha actuado como motor ininterrumpido de la proliferación, al tiempo que desmitifica la narrativa de la energía atómica civil —que apenas cubre un diez por ciento de la demanda eléctrica global— para revelar cómo iniciativas supuestamente bienintencionadas como «Átomos para la Paz» sirvieron, paradójicamente, de coartada para el desarrollo encubierto de arsenales militares. 

El relato evidencia una reacción en cadena donde el recelo mutuo impulsó la expansión del club nuclear. La urgencia angloestadounidense por neutralizar una hipotética bomba nazi dio paso al Proyecto Manhattan, cuyo monopolio tras Hiroshima y Nagasaki apenas duró cuatro años antes de que el espionaje y la determinación soviética culminaran en la prueba de Semipalátinsk en 1949. A partir de este hito, la cascada de la proliferación resultó imparable: Francia y Gran Bretaña buscaron su propia autonomía estratégica, la China de Mao desafió la hegemonía de las superpotencias, y frentes regionales de alta tensión reprodujeron la misma lógica, empujando a países con graves carencias económicas —como Pakistán frente a la India— a asumir enormes sacrificios materiales con tal de obtener capacidad de disuasión.

En el terreno doctrinario, Plokhy examina la frágil estabilidad de la Guerra Fría, articulada en torno a la Destrucción Mutua Asegurada (MAD). Si bien este equilibrio del terror ofreció cierta predictibilidad, episodios críticos como la Crisis de los Misiles en Cuba (1962) demostraron que la supervivencia planetaria dependió en última instancia del azar y de decisiones humanas individuales frente al riesgo inminente del error de cálculo. No sería hasta la década de 1980 cuando la toma de conciencia sobre el desastre —impulsada por el impacto traumático del accidente de Chernóbil— propició una transición hacia la «supervivencia mutua asegurada». Este cambio de paradigma fructificó en las cumbres entre Reagan y Gorbachov y en los acuerdos INF y START, que lograron por primera vez la reducción efectiva de los arsenales estratégicos. 

Sin embargo, la etapa de desarme registrada tras el colapso soviético reveló pronto sus límites frente a la realpolitik. Plokhy analiza procesos como la desnuclearización de Sudáfrica, Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania. La firma del Memorándum de Budapest en 1994, por el cual Kiev renunció a su arsenal a cambio de garantías de soberanía, se revela en la obra como un episodio trágico sobre la fragilidad del derecho internacional frente al revisionismo de las potencias; si bien la tesis del autor sugiere que retener la bomba habría disuadido la agresión rusa, el análisis deja abierto el debate sobre si la disuasión teórica habría resistido la alta tolerancia al riesgo demostrada por el Kremlin en el siglo XXI. 

El examen del escenario contemporáneo dibuja lo que el autor define como una «segunda era nuclear», caracterizada por la parálisis de las salvaguardias multilaterales, el abandono de tratados clave como el ABM y la falta de ratificación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. La adopción de doctrinas de «guerra preventiva», la irrupción de programas nucleares en Estados opacos como Corea del Norte y el uso del chantaje atómico como paraguas ideológico para amparar invasiones territoriales con armamento convencional en Europa oriental colocan al orden global ante un escenario de profunda vulnerabilidad, donde el riesgo de un enfrentamiento accidental resulta hoy aún más acuciante que en las décadas centrales del siglo pasado. 

Serhii Plokhy realiza en este libro un riguroso balance historiográfico que combina el análisis diplomático con una clara vocación divulgativa sobre el dilema atómico. Al presentar los acontecimientos de una manera amena y directa, abordando analíticamente las decisiones tomadas y sus consecuencias, convierte a este ensayo en una advertencia fundada sobre la necesidad de restituir el consenso diplomático de la no proliferación antes de que el control del átomo rebase un punto de no retorno.




Andrés CM

21 de septiembre de 2026

Hispania. una historia de España antes de España - Santiago Castellanos

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Pinolia
Páginas: 249
Precio: 23,95 €
Género: Ensayo histórico
Otros libros reseñados del autor:

Sinopsis: ¿Cómo se formaron las sociedades de la península ibérica antes de la llegada de Roma? ¿Qué papel desempeñaron fenicios y griegos en este extremo del Mediterráneo? ¿Cómo se desarrolló la larga conquista romana y qué consecuencias tuvo?

En «Hispania», Santiago Castellanos recorre más de mil quinientos años de historia, desde las primeras colonizaciones hasta el final del dominio romano. El recorrido se inicia con Tarteso y la presencia fenicia y griega, se detiene en la diversidad de los pueblos ibéricos e indoeuropeos y sigue el avance de Roma, un proceso lento, complejo y lleno de matices.

A medida que la conquista progresa, el relato muestra cómo estos territorios fueron incorporándose al mundo romano. La creación de provincias, el desarrollo de las ciudades, la implantación de nuevas formas jurídicas y administrativas o la transformación de la vida económica permiten entender qué significó, en términos concretos, pasar a formar parte de Roma.

Desde la crisis de la República hasta el Alto Imperio y la etapa tardorromana, Hispania ofrece una visión de conjunto que permite situar los grandes cambios sin perder de vista a las sociedades que los protagonizaron.

Un recorrido por un tiempo largo y cambiante en el que estas tierras pasaron de ser un confín del Mediterráneo a formar parte de uno de los grandes sistemas políticos de la Antigüedad.


OPINIÓN

En la historiografía sobre la Antigüedad peninsular, el concepto de Hispania suele verse distorsionado por lecturas anacrónicas que proyectan hacia el pasado identidades nacionales inexistentes. En Hispania. Una historia de España antes de España (Pinolia, 2026), Santiago Castellanos, doctor por la Universidad de Salamanca y profesor de Historia Antigua en la Universidad de León, aborda un ambicioso recorrido de más de un milenio para reconstruir la génesis de este territorio con un claro propósito divulgativo. 

El estudio arranca examinando el mundo de Tarteso y la determinante influencia de las colonizaciones fenicias y griegas, desgranando cómo evolucionaron las formas de organización, las lenguas, las creencias y las relaciones de estas comunidades con el resto del Mediterráneo. Castellanos analiza este contacto temprano evidenciando que el intercambio comercial y tecnológico no respondió a una asimilación pasiva, sino a un dinámico proceso de hibridación que transformó de manera irreversible las estructuras socioeconómicas autóctonas.

Uno de los mayores aciertos del libro radica en su capacidad para exponer la extraordinaria diversidad cultural que definía a la Península. A través de una rigurosa síntesis histórica, la obra desglosa el vasto mosaico de identidades, estableciendo una clara distinción entre el auge y caída de las sociedades ibéricas del litoral y el sur —caracterizadas por una acusada jerarquización y el desarrollo urbano— y las numerosas comunidades indoeuropeas del interior y el septentrión. Castellanos evita la trampa de clasificar a estos grupos bajo categorías estáticas; por el contrario, retrata sociedades sumamente dinámicas, regidas por complejas redes de clientela y modos de producción adaptados a sus respectivos entornos. Comprender esta heterogeneidad resulta una herramienta indispensable para evaluar la magnitud del choque cultural y militar que se avecinaba.

 El relato histórico adquiere intensidad al abordar el estallido de la Segunda Guerra Púnica, un episodio que operó como el auténtico punto de inflexión en la historia peninsular. El texto detalla cómo la llegada de las tropas romanas en el año 218 a. C. no respondía inicialmente a un plan de ocupación permanente, sino a la urgencia estratégica de frenar el avance de Cartago cuando ambas potencias trasladaron su feroz pugna hegemónica a este rincón del Mediterráneo. Sin embargo, la permanencia de Roma derivó en un conflicto de asimilación y resistencia extrema plasmado en episodios dramáticos como las Guerras Celtibéricas. El autor expone la crudeza de una diplomacia senatorial que combinó la represión militar implacable con la cooptación de las élites locales, ilustrando cómo un escenario de alianzas tácticas se transformó en un proceso sistemático de dominio. 

A medida que se consolidaba el control territorial, la península ibérica dejó de ser un frente periférico para convertirse en un escenario decisivo de las cruentas guerras civiles que desmantelaron la República y forjaron el Imperio romano. Aquí se reconstruye con notable agilidad cómo los conflictos entre populares y optimates, personificados en la rebelión sertoriana, y el posterior enfrentamiento directo entre Julio César y los partidarios de Pompeyo ensangrentaron el suelo hispano. Esta etapa de enorme inestabilidad provocó una intensa movilización de recursos indígenas y un desgaste humano colosal, pero también aceleró de forma drástica la vertebración administrativa de los territorios. Las campañas finales dirigidas por el propio Octavio Augusto contra cántabros y astures cerraron definitivamente el ciclo de las conquistas, marcando el hito a partir del cual el territorio quedó integrado en la nueva arquitectura del Principado.

A partir de ese momento, el fenómeno de la romanización se erige como el eje central de la narración, abordado desde la honestidad metodológica. Castellanos profundiza con exhaustividad cuando la documentación lo permite y reconoce abiertamente las lagunas cuando las fuentes son escasas o contradictorias. Gracias a este enfoque, huye de interpretaciones reduccionistas que limitan la asimilación a una simple imposición armada, presentando en su lugar una compleja interacción entre conquista, adaptación e integración. La implantación de un marco jurídico común, el florecimiento urbano, la explotación minera y los posteriores reajustes de la etapa tardorromana demuestran cómo las comunidades provinciales hallaron nuevas vías de promoción política. Lejos de ofrecer una visión excesivamente simplificada, el ensayo retrata una sociedad mestiza capaz de aportar ingentes recursos e incluso sus primeros emperadores al Estado romano. 

En conclusión, Hispania. Una historia de España antes de España cumple con creces su propósito de ofrecer una herramienta divulgativa excelente para quienes deseen iniciarse en este periodo y así comprender el profundo proceso que transformó un mosaico de pueblos mediterráneos en una pieza clave del engranaje imperial romano.



Santiago Castellanos



Susana D.

17 de septiembre de 2026

Los cañones de Port Arthur - Antonio Muñoz Lorente

Fecha de edición: junio 2.026
Editorial: HRM Ediciones
Páginas: 346
Precio: 25,95 €
Género: Historia militar
Otro libro reseñado del autor: 

Sinopsis: En Los cañones de Port Arthur, la guerra ruso-japonesa de 1904-1905 emerge del olvido como el verdadero prólogo sangriento del siglo XX. A través de una narración que combina el pulso del relato histórico con la intensidad de los testimonios contemporáneos, esta obra reconstruye un conflicto decisivo que anticipó la guerra moderna en toda su crudeza. En los campos de Manchuria y en las aguas del Pacífico, dos imperios —enfrentados por el acceso a los ricos mercados asiáticos, el prestigio y un imperialismo agresivo que caracterizaba las relaciones internacionales de la época— desencadenaron una contienda marcada por la industrialización de la muerte: ametralladoras, artillería de fuego rápido, trincheras y asedios interminables. Port Arthur, símbolo y epicentro de la lucha, se convirtió en escenario de sacrificios masivos donde los soldados japoneses fueron reducidos a “balas humanas” en los asaltos contra las defensas rusas. Aunque se libraron enormes batallas terrestres, la guerra ruso-japonesa se decidió con un encuentro épico entre las dos flotas, la del almirante Togo, considerado el “Nelson de Asia”, y la armada del almirante Rodzhéventski, enviada desde el Báltico a realizar un periplo de más de treinta mil kilómetros para ser aniquilada en el estrecho de Tsushima. Pero esta no es solo la historia de una guerra olvidada. Es también la crónica de un cambio de era que todavía tiene influencia en nuestro mundo. La inesperada victoria japonesa alteró el equilibrio de poder global, precipitó la crisis del régimen zarista y la primera revolución rusa y abrió el camino al expansionismo nipón que marcaría el destino de Asia durante décadas. El conflicto dejó profundas huellas en China y Corea. Un Estados Unidos en plena expansión de su poder medió en la firma de la paz entre japoneses y rusos. Por su parte, las potencias de la época observaron la guerra como un anticipo de la gran catástrofe que se desencadenaría en agosto de 1914. Los cañones de Port Arthur rescata para el lector actual una guerra que fue mucho más que un choque entre imperios: fue el laboratorio donde nació la violencia contemporánea.


OPINIÓN

En los albores del siglo XX, el equilibrio de poder mundial sufrió una sacudida tectónica en los confines de Asia Oriental. La Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905), a menudo relegada a una nota al pie en la historiografía general, emerge en Los cañones de Port Arthur (HRM Ediciones, 2026) como el verdadero y sangriento prólogo de la modernidad bélica. Antonio Muñoz Lorente articula una crónica exhaustiva sobre el choque de dos expansionismos contrapuestos: la ambición del Imperio zarista por dominar Manchuria y asegurarse el estratégico puerto de aguas cálidas de Port Arthur, frente a un Japón emergente decidido a consolidar su hegemonía en el norte de China y Corea. A través de esta pugna por recursos y prestigio imperial, el autor desentraña un conflicto que no solo reconfiguró el mapa geopolítico, sino que certificó el ascenso del país nipón como potencia de primer orden al derrotar, contra todo pronóstico contemporáneo, a un gigante europeo.

La obra expone cómo la península de Liaodong se transformó en un laboratorio de la guerra industrial que anticiparía las hecatombes de Verdún y el Somme. Muñoz Lorente detalla con precisión quirúrgica el asedio de la plaza fortificada de Port Arthur, un infierno de alambre de espino, ametralladoras y artillería de tiro rápido. En estas páginas, el lector asiste a la brutal mutación del combate táctico, donde la doctrina japonesa de asalto frontal masivo se estrelló repetidamente contra unas defensas rusas inexpugnables, generando carnicerías que la propaganda nipona bautizaría trágicamente como oleadas de «balas humanas». El análisis operacional de estas batallas de desgaste demuestra que las herramientas de la matanza mecanizada ya estaban plenamente operativas una década antes de que las trincheras rasgaran el corazón de Europa. 

Sin embargo, el autor no confina su mirada exclusivamente a los muros de la fortaleza asediada, sino que despliega el vasto lienzo de las operaciones terrestres en Manchuria, desde los primeros cruces en el río Yalu hasta las enormes batallas campales en Liaoyang. El relato histórico, dotado de un gran pulso narrativo, se entrelaza hábilmente con testimonios contemporáneos que devuelven la voz a quienes padecieron la guerra en el foso y el barro. La culminación de esta espiral de violencia terrestre se materializa en la narración del enfrentamiento de Mukden, descrito como un duelo en la nieve entre dos ejércitos física y moralmente exhaustos. Es en estas llanuras heladas donde el libro capta la desolación de unas tropas empujadas al límite de la resistencia humana, víctimas de la ineficacia de sus mandos y de la implacable crudeza del clima oriental.

Paradójicamente, aunque las llanuras manchúes absorbieron el mayor coste en vidas, Muñoz Lorente sostiene con acierto que el destino del imperio y el desenlace de la guerra se decidieron definitivamente en el mar. Reconstruye con notable rigor el épico, surrealista y desesperado viaje de la flota rusa del Báltico, comandada por el almirante Zinovi Rozhétsvenski, que tras navegar más de treinta mil kilómetros en un intento agónico por rescatar Port Arthur, esta armada extenuada fue aniquilada en el estrecho de Tsushima por las fuerzas del almirante Tōgō Heihachirō, a quien la prensa de la época bautizaría como el «Nelson de Asia». El análisis de esta contienda naval ilustra de manera contundente cómo la supremacía tecnológica y la destreza táctica en el dominio de las aguas sentenciaron cualquier esperanza de victoria para el zarismo.

Las réplicas de este seísmo bélico trascendieron ampliamente el ámbito estrictamente militar, y el texto aborda sus profundas consecuencias sociopolíticas. La mediación de unos Estados Unidos en plena expansión facilitó la firma del Tratado de Portsmouth, un acuerdo que oficializó la humillación rusa y el abandono de sus ambiciones en la región. Para San Petersburgo, la derrota frente a una nación considerada inferior supuso un auténtico cataclismo: al empobrecimiento crónico y la abultada deuda se sumó un desprestigio institucional tan severo que actuó como detonante directo de la Revolución de 1905. Resulta especialmente reveladora la lectura que hace el autor sobre la ceguera de las potencias occidentales, cuyos observadores militares, pese a presenciar la masacre en primera fila, fueron incapaces de asimilar las advertencias tácticas que habrían podido evitar el estancamiento de agosto de 1914. 

En su conjunto, Los cañones de Port Arthur se consagra como uno de los estudios en español más completos y rigurosos sobre un conflicto incomprensiblemente olvidado. El esmerado trabajo de edición de HRM Ediciones redondea la propuesta, dotando al volumen de un valioso aparato gráfico que incluye fotografías de época, tablas estadísticas y, sobre todo, mapas detallados que resultan indispensables para orientarse en la complejidad de las maniobras. Un trabajo, en definitiva, imprescindible para comprender no solo los orígenes de la hegemonía japonesa y la agonía de la autocracia rusa, sino el momento exacto en que la humanidad cruzó el umbral hacia la guerra total.

 


Libros de Antonio Muñoz Lorente



Andrés CM