22 de junio de 2026

La guerra Nazi-Soviética - David Stahel

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Ediciones Salamina
Páginas: 416
Precio: 26,95 €
Género: Historia militar

Sinopsis: La guerra nazi-soviética de 1941-1945 fue el teatro más grande y brutal de la Segunda Guerra Mundial, librado entre dos de los estados más despiadados que jamás hayan existido. Con la reunión de veinticuatro de los autores más destacados y prestigiosos en historia alemana y soviética, de la talla de Roman Töppel, Jeff Rutherford, Evan Madwdsley, Geoffrey Roberts o Alexander Statiev entre otros, este título de la colección Cambridge Companion ofrece la guía más autorizada y, al mismo tiempo, accesible sobre el conflicto. Cada capítulo examina un aspecto clave de la guerra, desde la planificación militar, las fuerzas enfrentadas y las campañas, hasta la ocupación y perpetración de crímenes, las alianzas, los frentes domésticos y la memoria, así como los legados de la posguerra y la creación de mitos. Los autores demuestran que la guerra nazi-soviética fue tanto una guerra convencional, en la que millones de soldados libraron batallas titánicas, como una guerra no convencional, en la que combatientes y fuerzas de seguridad cometieron innumerables crímenes contra no combatientes. Fue una guerra industrial, de recursos, de movilización, de administración y de apoyo popular, con implicaciones que aún hoy muestran su influencia en los debates sobre la seguridad europea.

OPINIÓN

Si existe un teatro de operaciones que definió el destino del siglo XX por su escala, su brutalidad y sus consecuencias, ese es el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial. No en vano, fue el escenario decisivo donde perecieron tres de cada cuatro soldados alemanes caídos a lo largo de todo el conflicto. Sin embargo, su inmensidad a menudo ha provocado que la literatura divulgativa caiga en relatos simplistas, dominados por el recuento de tanques en Kursk o el sufrimiento en las ruinas de Stalingrado. En La guerra Nazi-Soviética, el prestigioso historiador David Stahel coordina un esfuerzo académico monumental para desmantelar estos tópicos. Bajo el paraguas del formato Cambridge Companion y publicada en español por Ediciones Salamina, Stahel orquesta a casi dos decenas de especialistas de talla mundial para ofrecer una visión coral, poliédrica y profundamente actualizada del choque de titanes entre el Tercer Reich y la Unión Soviética. 

El gran valor de este volumen radica en su impecable diseño estructural. Tras una esclarecedora introducción del propio Stahel, la obra abandona la rigidez de la cronología lineal pura para articularse en torno a grandes bloques temáticos. El recorrido se inicia desgranando los orígenes ideológicos y estratégicos de la contienda, para saltar de inmediato a una profunda radiografía comparativa de las fuerzas enfrentadas, analizando la psicología y el mando tanto del Ostheer como del Ejército Rojo. A partir de ahí, el volumen aborda el desarrollo operativo de las grandes campañas militares, pero conectándolas de forma indisoluble con un bloque desgarrador y necesario dedicado a los crímenes de guerra y las políticas de ocupación, donde se examina el trágico destino de los prisioneros y los no combatientes bajo el yugo de ambos bandos.

La segunda mitad del armazón estructural se desplaza hacia la retaguardia y el contexto geopolítico global. A través de secciones consagradas al funcionamiento de los frentes domésticos alemán y soviético (con espléndidas aportaciones de Bastiaan Willems y Wendy Z. Goldman), el libro evalúa el impacto de la guerra total sobre la población civil y el esfuerzo industrial, complementándose con un análisis exhaustivo de las complejas alianzas internacionales y el verdadero peso de los "Tres Grandes" (brillantemente diseccionado por Geoffrey Roberts). Finalmente, la obra cierra con un eje dedicado al legado de la posguerra y la creación de mitos, donde Jörg Echternkamp y Jonathan Brunstedt examinan cómo la memoria de esta lucha titánica ha sido instrumentalizada, deformada y moldeada a conveniencia por cada país hasta la actualidad.

Donde el libro da sus primeros y más firmes golpes analíticos es, precisamente, en su bloque inicial dedicado a las raíces del conflicto. Las firmas de Hiroaki Kuromiya y Ben H. Shepherd desmantelan la vieja caricatura de un Stalin idiotizado por la ingenuidad o un Hitler movido únicamente por un impulso místico e irracional, mientras que el capítulo de Ian Ona Johnson desentierra la compleja paradoja de la colaboración militar secreta en el periodo de entreguerras. Demuestran así que los preparativos para la agresión obedecían a lógicas doctrinales profundamente asentadas en ambos estados. Esta lucidez se traslada al análisis de las tropas en el frente. Los textos conjuntos de David Harrisville y Jeff Rutherford sobre el bando alemán, sumados a las investigaciones de Alexander Hill y Roger R. Reese sobre las fuerzas soviéticas, se adentran en el liderazgo, la motivación y la experiencia humana del combatiente, humanizando y complejizando la maquinaria bélica de ambos gigantes. 

Evidentemente, el libro no descuida el eje cronológico de las operaciones bélicas. Desde la asombrosa maquinaria soviética de la Operación Bagration hasta la caída final de Alemania, los hitos militares están tratados con un rigor impecable. Destaca especialmente el análisis del propio David Stahel sobre la Operación Barbarroja, donde subraya un error estratégico de base: Alemania jamás estuvo realmente capacitada para sostener una contienda de desgaste contra la Unión Soviética. El autor argumenta que, pese a las arrolladoras victorias del verano de 1941, el agotamiento logístico crónico, la escasez de recursos y la inquebrantable resistencia roja provocaron que la semilla de la derrota alemana germinara mucho antes del desastre de Stalingrado, resquebrajando definitivamente el mito de la invencibilidad de la Wehrmacht.

Sin embargo, lo que eleva a este ensayo por encima de la historia militar tradicional es su negativa a separar el avance de las tropas de la Vernichtungskrieg (guerra de aniquilación). En la parte central, capítulos sobrecogedores como el de Alex J. Kay sobre el asesinato en masa alemán o el de Mark Edele sobre los crímenes de guerra soviéticos nos recuerdan una verdad incómoda: los crímenes contra la humanidad no fueron un daño colateral de las batallas, sino un pilar fundamental de la estrategia estatal. Se expone así una dimensión puramente genocida, vertebrada por el racismo nazi y materializada en políticas atroces como el hambre planificada, que condenó a un sufrimiento inimaginable a millones de civiles considerados inferiores. 

Asimismo, uno de los puntos más novedosos se encuentra en la sección dedicada a las coaliciones internacionales. El análisis coral sobre las potencias del Eje en el Este, firmado por Oleg Beyda, Grant T. Harward, Richard Carrier y Henrik Meinander, ofrece una perspectiva mucho más rica, matizada y favorable de lo habitual. Lejos de retratarlos como meros satélites inútiles o comparsas forzadas por Berlín, los autores rescatan su peso específico, su agencia política y su verdadero impacto operativo en el tablero de ajedrez del frente. 

Editada impecablemente por Ediciones Salamina, La guerra Nazi-Soviética logra la difícil proeza de ofrecer una síntesis tan rigurosa como accesible. Un valor divulgativo al que contribuye enormemente su cuidada factura física, ya que viene enriquecido con una generosa cantidad de fotografías y mapas cartográficos que resultan vitales para seguir con precisión el pulso del conflicto y el desarrollo de las operaciones. Al equilibrar el bisturí del análisis operativo con la historia política, criminal y de la memoria, David Stahel y su equipo de especialistas entregan una autopsia definitiva de por qué el Frente Oriental decidió el destino de Europa.



Andrés CM

19 de junio de 2026

Y si el mundo se va a la mierda - Joshua Piven y David Borgenicht

Fecha de edición: noviembre 2.024
Editorial: Oberon
Páginas: 224
Precio: 22,95 €
Género: Divulgación práctica

Sinopsis: ¡Es el apocalipsis! ¿Y ahora qué? Prepárate para el final de la civilización con la ayuda de dos expertos en supervivencia y preparacionismo y aprende cómo levantarte de nuevo, sacudirte el polvo y empezar otra vez. 

El reloj del fin del mundo está a segundos de llegar a la medianoche, y las probabilidades de extinción son más cercanas con cada tictac. ¡Pero no temas! Aquí tienes una guía indispensable que te prepara para sobrevivir en el último de los escenarios más terribles, con humor y simpatía. No puedes entrar en pánico si te estás riendo.

Encontrarás instrucciones paso a paso para hacer una maleta en treinta minutos, sentirte como en casa en tu bunker, sobrevivir a una invasión alien o a un ataque de robots, sobrevivir en la próxima pandemia, defenderte de un clan hostil, comer insectos y roedores... ¡y reconstruir una sociedad utópica!


OPINIÓN

La literatura dedicada al colapso de la civilización suele balancearse entre el desasosiego distópico y el manual técnico de los movimientos prepper. Sin embargo, en Y si el mundo se va a la mierda, los autores Joshua Piven y David Borgenicht —creadores de la célebre serie The Worst-case Scenario— proponen una tercera vía sumamente ingeniosa. Publicado en español por Oberon, este volumen aborda los escenarios más extremos del fin de los tiempos no desde el pánico, sino desde una solemnidad instructiva, transformando el catastrofismo en una sutil pieza de sátira estructural.

El gran acierto editorial de la obra radica en la disonancia deliberada entre el fondo y la forma. El texto trata catástrofes de corte cinematográfico —como una invasión zombi, un impacto de meteorito, una glaciación repentina o una rebelión de la inteligencia artificial— con el mismo tono seco y aséptico que se esperaría de las instrucciones de seguridad de un avión comercial. Al renunciar por completo al chiste fácil o a la ironía evidente, el humor emerge precisamente de esa seriedad clínica. Para los autores, enfrentarse a un alienígena o a un asaltante en un páramo desértico postapocalíptico es, fundamentalmente, un problema de física, biología y lógica procedimental. Esta impasibilidad narrativa desarma al lector, quien se descubre analizando cómo calcular la distancia de seguridad frente a un muerto viviente o cómo racionar el agua en un búnker. 

Lejos de ser una mera colección de ocurrencias aleatorias, el libro respeta minuciosamente la estructura de los manuales de supervivencia reales. Cada sección está dividida en escenarios específicos articulados mediante listas de prioridades, advertencias de seguridad y cronologías de acción inmediata, acompañadas de ilustraciones vectoriales que esquematizan nudos de escape o puntos vulnerables de diversas amenazas. 

Para mantener el tipo dentro de la parodia, los autores consultaron a expertos reales en gestión de crisis, médicos y especialistas en entornos hostiles. Esto provoca que el compendio no se limite en exclusiva a la fantasía de la ciencia ficción, sino que integre con rigor situaciones de supervivencia completamente tangibles. Entre sus páginas conviven protocolos para afrontar la desorientación en entornos naturales como el desierto o la montaña, pautas de comportamiento para evitar ataques de fauna salvaje —desde pumas hasta elefantes— y el aprendizaje de destrezas fundamentales de la supervivencia clásica, como las técnicas básicas para encender fuego.

Con todo, conviene calibrar el alcance real de la obra. Aunque las soluciones propuestas son técnicamente correctas, el volumen prioriza en última instancia su faceta lúdica por encima de la utilidad operativa. No se trata de una guía de campo en la que confiar a ciegas durante una situación de crisis crítica real, sino de una lectura concebida para el entretenimiento del lector a través de la sistematización y disección del peligro. 

Más allá de su evidente función de entretenimiento, el volumen funciona como un lúcido termómetro cultural. En una sociedad contemporánea frecuentemente bombardeada por la incertidumbre geopolítica, las crisis climáticas y el eco de las tensiones globales, el libro de Piven y Borgenicht actúa como una necesaria válvula de escape. Al sobredimensionar los peligros y llevarlos al terreno de la fantasía apocalíptica, el texto desactiva la ansiedad cotidiana a través del absurdo, permitiendo al lector reírse de sus propios temores existenciales. 

En definitiva, Y si el mundo se va a la mierda se consolida como una contribución muy oportuna a la literatura de entretenimiento y la cultura pop. Al redefinir los códigos del catastrofismo clásico, los autores ofrecen una propuesta de lectura sumamente original, ideal para quienes busquen un acercamiento inteligente y desmitificador al siempre recurrente mito del fin del mundo.



Susana D.

17 de junio de 2026

¿Qué vimos en mayo?

El pasado mayo ha resultado ser un mes de grandes contrastes y, para ser sinceros, de unas cuantas decepciones que nos han dejado un sabor algo agridulce frente a la pantalla. La balanza se ha inclinado peligrosamente hacia las oportunidades perdidas: desde el conservador regreso del universo Star Wars a los cines, hasta el descontrol excesivo de Marty Supreme y el thriller derivativo que ha resultado ser La asistenta. Afortunadamente, no todo han sido chascos. El mes lo ha salvado de forma incontestable el terreno televisivo gracias a la bellísima y magistral adaptación de La casa de los espíritus, que se erige como nuestro gran refugio de ficción de estas últimas semanas. Nos vemos dentro de treinta días, esperando que la pantalla grande remonte el vuelo.


Películas



The Mandalorian and Grogu ★★✰ El regreso de la franquicia galáctica a las salas de cine se salda con un sabor agridulce y una inevitable sensación de oportunidad desaprovechada. Pese al salto a la gran pantalla, la producción peca de un enfoque excesivamente conservador por parte de Dave Filoni, ofreciendo una propuesta que no termina de cuajar ni como la clásica aventura de ciencia ficción de la serie original ni como la buddy movie que presagiaba su propio título. La cinta se despliega visualmente como una inmensa sucesión de secuencias de acción que se alarga durante algo más de dos horas, un despliegue artificial que, lamentablemente, dificulta que el espectador logre sumergirse en la historia. Aunque cumple a duras penas con el condescendiente mantra actual de "entretener y hacer que el tiempo pase rápido", el potente legado previo del personaje merecía un retorno al cine por la puerta grande que fuera mucho más allá del simple pasatiempo. Una verdadera lástima.

La asistenta  A pesar del escepticismo inicial por no ser devoto de la novela en la que se basa, esta adaptación despertaba curiosidad gracias al sólido reclamo de Paul Feig tras las cámaras y al magnético duelo interpretativo entre Sydney Sweeney y Amanda Seyfried. Para sorpresa de muchos, la cinta arranca con fuerza y logra engatusar al espectador; lo que se perfila como una intriga convencional pronto se transforma en un absorbente juego de sospechas donde nadie es de fiar y la protagonista se mueve en una interesante escala de grises. Sin embargo, este prometedor arranque termina desmoronándose narrativamente: el giro central resulta del todo previsible y ciertos recursos —como el flashback sobre el pasado de Nina— se sienten como un calco descarado de fórmulas ya explotadas en Perdida de Gillian Flynn. Con todo, su mayor problema no es su falta de originalidad, sino el poso que deja. Al poblar la trama exclusivamente de personajes desequilibrados y carentes de cualquier filtro ético, la película deviene en una experiencia incómoda y profundamente desagradable.

Marty Supreme ★★ Inspirada libremente en el jugador de tenis de mesa Marty Reisman, esta cinta se aleja del biopic clásico para abrazar la ficción pura con resultados cuestionables. El director Josh Safdie intenta replicar la fórmula espídica de Diamantes en bruto, pero aquí el ritmo se le va de las manos en un metraje excesivo al que le sobran 45 minutos y que termina generando hastío. A esto se suma un Timothée Chalamet pasadísimo de frenada que confunde la intensidad con el puro nerviosismo, evocando los papeles más histriónicos de Tom Cruise. Solo la sorprendente contención de Gwyneth Paltrow aporta un oasis de sensatez a un guion que desparrama sin control. Una propuesta fallida a la que le faltó mucha finura.


Series y documentales




La casa de los espíritus  ★★★ (Miniserie) Esta ambiciosa adaptación de la obra cumbre de Isabel Allende se consolida de forma incontestable como un triunfo televisivo absoluto. La serie revoluciona el drama de época trasladando a la pantalla el realismo mágico con una elegancia visual arrebatadora, tejiendo un complejo tapiz intergeneracional donde las pasiones familiares chocan de frente con la convulsa historia política de Chile. Bajo una puesta en escena exquisita y un reparto coral en estado de gracia, la trama prioriza la profundidad emocional sobre el melodrama barato. Sencillamente, una adaptación magistral que hace justicia a uno de los grandes hitos de la literatura contemporánea.

Vicios ocultos ★★ (Temporada 2) El regreso de esta ficción pone de manifiesto el peligro de estirar las buenas premisas de forma indefinida. Tras una entrega inicial sumamente entretenida que destacaba por su ácida disección de las élites, esta segunda temporada flaquea al transformar lo que era un suspense afilado en un melodrama de alta alcurnia. La trama avanza a golpe de decisiones absurdas por parte de unos personajes que parecen inmunes a las consecuencias de sus propios actos, provocando que los conflictos se repitan y que la tensión original se diluya en mera rutina. Aunque el despliegue visual sigue siendo impecable y un magnético Jon Hamm se esfuerza por sostener el barco, ni su arrollador carisma logra salvar un guion que parece concebido con el único propósito de justificar una renovación más.

Desde la celda: crimen en León ★★★✰ El documental nos devuelve al 12 de mayo de 2014, cuando Montserrat González y su hija Triana Martínez asesinaron a plena luz del día a Isabel Carrasco, un crimen que conmocionó al país. Su mayor valor reside en el material exclusivo: tras doce años de silencio y habiendo cumplido la mitad de su condena, las acusadas toman la palabra desde prisión. A través de este testimonio inédito, ambas explican las motivaciones del asesinato, reflexionan sobre su encierro y muestran su arrepentimiento. Alejándose del morbo fácil, la producción complementa estas entrevistas con el análisis de policías, abogados y criminólogos para comprender la mentalidad de madre e hija. Al final, el relato funciona no solo como reconstrucción policial, sino como un reflejo de los rencores y el clientelismo de la política de provincias.


Andrés y Susana