11 de febrero de 2026

¿Qué vimos en enero?

El primer mes del año ya ha quedado atrás y, como es habitual, ha llegado el momento de hacer un repaso de todas las películas y series que ocuparon nuestro tiempo el pasado enero. Risas con comedias como la tercera entrega de Atasco y reflexiones profundas con dramas bélicos intensos. Una batalla tras otra nos habló de legados personales, Der Tiger de los abismos de la guerra terrestre, y con Los amos del aire saldamos una vieja cuenta que teníamos pendiente. Entre aviones y tanques, nos despedimos de vosotros.


Películas



Una batalla tras otra ★★✰ Paul Thomas Anderson regresa a las salas de cine con su versión de la novela Vineland (1990), escrita por Thomas Pynchon. El director norteamericano ha logrado impresionar a los expertos en críticas, creando unas expectativas que, por desgracia, no se cumplen una vez que termina la proyección. Creo que le falta un elemento esencial en este género de films: no despierta verdaderas emociones, o las que provoca parecen infantiles. La narrativa y el argumento, tal como los describen los críticos en sus análisis que he consultado, superan con creces lo que se ve en la pantalla. En resumen, ha sido una desilusión.

Der Tiger (El tanque) ★★★★ Buena película alemana, un drama bélico existencial que logra interesar desde el comienzo hasta el final, entreteniendo y finalmente sorprendiendo por la profundidad de los conceptos morales que presenta. Muy bien realizada e interpretada, se nos muestra un viaje a la locura de la tripulación de un Tiger por mor de las decisiones tomadas por su comandante durante la batalla de Stalingrado. Algunos detalles son de gran calidad. El interior del tanque (imagino que rodado en un estudio) es de 10. Los detalles de los casquillos, ruidos, visores, procedimientos, comunicaciones, etc. también son sobresalientes...no hay un film igual sobre cómo se combatía en un Tiger. En resumen, una gran película de tanques, estilo a Fury en realismo (excepto lo que todos ya sabéis de esa peli americana), y muy por encima de todas las rusas.

28 años después  Danny Boyle retoma la franquicia, aunque lo hace partiendo de un enfoque visual y argumental que resulta confuso y perturbador. Esta secuela, 28 años más tarde, representa un retorno infructuoso que abandona la aspereza y la carga sentimental de las películas anteriores, optando en cambio por un show desordenado, visualmente sobrecargado, con tonos inconsistentes y una trama deficiente. La puesta en escena parece fuera de contexto, y el filme no consigue mantener el suspense, la pasión ni la atención del público. Un completo fiasco.


Series



Los amos del aire  ★★★ (MiniserieExcelente serie de Apple TV producida por Steven Spielberg y Tom Hanks, que sigue la estela de las exitosas Hermanos de sangre y The Pacific, de echo no es atrevido decir que forman una trilogía. Los amos del aire narra la historia del 100º Grupo de Bombardeo de la 8.ª Fuerza Aérea de Estados Unidos y de los aviadores que la formaron parte de ella, siendo ante todo una fascinante historia humana que nos lleva a lo más profundo de las vivencias de los hombres que tripularon los bombarderos aliados que llevaron la guerra al corazón de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. En general la miniserie consigue lo que se propone, tanto al mostrar el funcionamiento de esa parte de la guerra -espectaculares las escenas aereas- como de dar una descripción creíble de los personajes y las situaciones. Un notable.

Atasco ★★★✰ (Temporadas 1-3) Si eres de series cortas que no se alarguen más de la cuenta, te gustará "Atasco". Una más de historias cruzadas sobre la sociedad actual, sí, pero que se puede ver en una tarde. Entretiene, hace reír e incluso plantea algún mensaje o reflexión adultas dentro de lo que es su género de comedia negra. Además, reconozco que no intuía el origen del embotellamiento, así que bravo por el guión. En resumen, bastante redonda, ya no solo por el resultado si también no por lo inesperado del jugo que han sacado de una propuesta tan arriesgada.

Pelayo. Más allá del límite ★★★✰ (Temporada 1) Esta docuserie captura de manera impecable el combate interno contra el tráfico de drogas, ofreciendo una perspectiva cotidiana de aquellos que arriesgan todo en una batalla incansable. Lo hace con un enfoque profundamente personal, revelando misiones que rara vez aparecen en otras producciones similares. Ni Pelayo, ni el operador de cámara, ni el resto del grupo se separan de las fuerzas armadas durante las intervenciones. Aunque se asume que Pelayo cuenta con trayectoria en estos temas, un aplauso para el camarógrafo y el equipo que responden al nivel de esas acciones, así como para la realización del filme, que se ha ensuciado las manos en el terreno y nos brinda una mirada auténtica sobre las operaciones del ejército colombiano, sin omitir nada ni optar por lo artificial o lo superficial.


Andrés y Susana

9 de febrero de 2026

Colina 112 - Adrian Goldsworthy

Fecha de edición: 2.025
Editorial: Edhasa
Páginas: 542
Precio: 26 €
Género: Novela histórica
Otro libro reseñado del autor:

Sinopsis: Se avecina el día D. Sin embargo, para tres jóvenes del Gales del Sur, la guerra apenas ha comenzado. James, que en el colegio era el capitán de críquet, ahora está al mando de una tropa de tanques Sherman. Mark, con tan sólo diecinueve años, debe liderar un pelotón de infantería de batalla. Y Bill, muchacho un tanto solitario, va a tener que sobrevivir como soldado raso en el corazón de la batalla. 

Son todavía casi unos niños, pero eso, en la guerra no importa. Están a punto de participar en uno de los episodios más sangrientos y brutales de toda la campaña de Normandía; en realidad, de toda la guerra: la batalla por la colina 112. 

Y es que ese día, el 6 de junio de 1944, el designio de la Segunda Guerra Mundial, y con ella el curso de la historia moderna, cambia para siempre. De momento, ellos aún no lo saben..., pero quienes sobrevivan a la matanza nunca volverán a ser los mismos.


OPINIÓN

Adrian Goldsworthy es uno de los historiadores más rigurosos de nuestro tiempo y autor de ensayos y biografías de referencia sobre la Antigüedad. De un tiempo a esta parte se ha estado prodigando en la ficción histórica con series como Napoleonic Wars y Vindolandia, protagonizada esta última por el centurión Flavio Ferox, ya con seis títulos. Debido a lo mucho que he disfrutado con algunos de sus libros, me lancé sin dudarlo a leer su nueva novela, publicada en español por Edhasa, Colina 112, su primera incursión en la Segunda Guerra Mundial, que ofrece un análisis convincente de la sangrienta invasión de Normandía. 

La historia arranca el 6 de junio de 1944. Tras años de soportar la embestida nazi, los Aliados finalmente están listos para iniciar su campaña para invadir la Francia. Pero para liberar Francia y a toda la Europa ocupada, los Aliados primero deben realizar un peligroso desembarco y enfrentarse a toda la fuerza del ejército alemán que los esperan decididas a repelerlos y hacerlos retroceder hasta el mar. En esta vorágine se verán inmersos tres jóvenes soldados, antiguos compañeros de instituto del sur de Gales —James, oficial de tanques; Mark, teniente de infantería; y Bill, soldado raso— que viven el Día D desde perspectivas muy distintas.

 

Pero la auténtica prueba comienza después, cuando los titulares ya han pasado y ellos se ven arrastrados hacia una de las batallas más olvidadas y sangrientas de la campaña de Normandía: la lucha por la Colina 112, un modesto promontorio que cambió de manos una docena de veces en apenas unas semanas y costó miles de vidas. Pronto ambos bandos se ven envueltos en una brutal batalla por la supervivencia. En medio de esto, James, Mark y Bill ven su coraje y suerte puestos a prueba como nunca antes al experimentar finalmente los horrores de la guerra y a los aparentemente invencibles alemanes.

 

Goldsworthy no narra la historia de la división, ni del batallón, ni siquiera de la operación donde combatieron los tres protagonistas. Narra la historia de las personas. Y lo hace con una honestidad que corta el aliento. No hay gestos grandilocuentes ni discursos patrióticos. Hay miedo que te hiela la sangre, humor negro que surge porque reír es la única forma de no romperse, camaradería que se forja en el barro y, de pronto, un obús que lo borra todo en un segundo. 

Otro gran logro del libro es su realismo sensorial. El lector huele el humo de los tanques incendiados, siente el peso del barro en las botas, percibe el hedor dulzón de los cuerpos que nadie puede recoger, oye el zumbido lejano de los aviones que quizá sean amigos… o no. Goldsworthy ha leído cientos de diarios, memorias e informes; cada detalle —desde el apodo “Ronson” que los tripulantes daban a sus Sherman hasta el terror paralizante de los setos normandos— está extraído de la experiencia real. Los tres protagonistas me han resultado extraordinarios en su normalidad. James, el capitán responsable; Mark, el oficial joven abrumado por la responsabilidad de enviar hombres a la muerte; Bill, el observador cínico que ve demasiadas veces lo absurdo que resulta el sistema pero sigue cumpliendo. Ninguno sale indemne. Al cerrar el libro, ninguno es ya el chico que desembarcó. 

La novela ronda las 550 páginas, pero nunca se siente larga. Al contrario: avanza con el ritmo implacable de una buena serie, con silencios que pesan más que las explosiones y con momentos de una intensidad devastadora. Hay un capítulo —no diré cuál— que pertenece al puñado de páginas más desgarradoras que he leído en ficción bélica. Los defectos son mínimos y casi anecdóticos: algún nombre secundario se confunde ocasionalmente (como ocurre en la vida real entre tantos Evans, Jones y Williams) y algún detalle técnico menor que solo notaría un especialista. 

En definitiva, Colina 112 es mucho más que una gran novela bélica; es una gran novela a secas. Se trata del libro que Goldsworthy llevaba años queriendo escribir sobre uno de los temas que más le obsesionan: qué hace la guerra con la gente corriente. Y lo ha conseguido con una maestría que deja sin aliento.



Andrés CM

4 de febrero de 2026

Damas de corona y alcoba - Engel de la Cruz

Fecha de edición: noviembre 2.025
Editorial: Almuzara
Páginas: 272
Precio: 21,95 €
Género: Divulgación histórica

Sinopsis: La historia de España no solo se escribió en los campos de batalla ni en los salones del trono. También se fraguó en la penumbra de los aposentos, donde la ambición y el deseo se entrelazaban en una peligrosa danza de poder. Damas de corona y alcoba revela la vida de mujeres que, con inteligencia, belleza y astucia, influyeron en reyes, manipularon cortes y decidieron el destino de un país, muchas veces desde la sombra más íntima.

En estas páginas conocerás a Subh, apodada la Vascona, una esclava que llegó a dominar un califato y fue pieza clave en el ascenso de Almanzor; a Leonor de Guzmán, cuya relación con Alfonso XI cambió la sucesión de Castilla y desató guerras fratricidas; y a Tarub, la concubina de Abderramán II que convirtió su belleza en poder, rivalizando con emires y visires en la Córdoba califal.

Pero hubo muchas más: Wallada bint al-Mustakfi, la poeta que desafió las normas de su tiempo con su independencia; María de Molina, la estratega que gobernó en nombre de tres reyes; Juana I de Castilla, mal llamada la Loca, marcada por la pasión y la tragedia; e Isabel II, la reina que hizo temblar a la nación con sus múltiples amantes y sus arriesgadas decisiones políticas, completan esta fascinante galería de mujeres inolvidables. Este libro descubre la cara oculta del poder, donde la intimidad y la política se mezclan para cambiar el curso de la historia.


OPINIÓN

Hombres y mujeres han construido la historia de forma conjunta, pero mientras la participación masculina ha sido celebrada y relatada sin cesar, la femenina ha sido con demasiada frecuencia invisibilizada u olvidada. Afortunadamente, libros como el que hoy os presento ayudan a equilibrar esa narrativa. Damas de corona y alcoba (Almuzara, 2025), de Engel de la Cruz es un estudio ambicioso y revelador que explora un tema fascinante: el ejercicio del poder femenino desde la intimidad de los aposentos reales. Con una sólida formación en Humanidades y un Diploma de Estudios Avanzados en Literatura Española, de la Cruz ya había cautivado a los lectores con su obra anterior, Comuneros. La revolución de Castilla (2022), que también os recomiendo. Su nuevo trabajo trasciende la mera recopilación de biografías para convertirse en un análisis profundo de cómo el deseo, la ambición y la astucia se entrelazaron con la política en la historia de España, reivindicando el rol de mujeres frecuentemente marginadas en los relatos históricos tradicionales. 

La obra comienza con un bello prólogo narrado en primera persona, que ilustra el intenso análisis al que han sido expuestas las esposas de los reyes a lo largo de la historia. Organizado en cuatro grandes bloques que recorren cronológica y temáticamente las vidas de diversas figuras femeninas, desde la Antigüedad tardía y la Edad Media hasta el siglo XIX, cuya influencia moldeó el destino de imperios, reinos y naciones. De la Cruz sostiene que, al margen del idealismo romántico vinculado a las cortes, las alcobas actuaron como espacios en los que se pactaron acuerdos, se consolidaron adhesiones y se originaron conflictos políticos. Así, el ensayo resalta cómo estas mujeres —reinas por derecho, consortes, amantes y favoritas— emplearon su inteligencia, atractivo y posición para influir en el poder establecido y determinar el curso de eventos históricos.

El recorrido comienza con personajes que sirvieron de enlaces entre esferas culturales y políticas. Sobresale Gala Placidia, hija de Teodosio y hermana de Honorio y Arcadio, capturada por los visigodos, desposada con su rey Ataúlfo y, más adelante, desempeñando un papel clave en las cortes romana y visigoda. A pesar de que las mujeres en Roma no podían ingresar directamente al Senado ni ocupar puestos judiciales, Placidia ejerció influencia en resoluciones importantes, ajustándose a transformaciones radicales en un Imperio romano que se aproximaba a su ocaso en Occidente. En este periodo también destaca Brunequilda, quien desempeñó un papel fundamental en la esfera política de los visigodos. Su poder se mantuvo vigente por muchos años, influyendo en las elecciones que impactaron a su linaje y tomando parte en pactos y disputas internas que definieron el destino del reino. 

La Edad Media es un periodo muy interesante ya que abunda en ejemplos de mujeres con poder directo. Urraca de León, la primera reina propietaria en Europa, defiende su trono frente a abusos conyugales y oposiciones nobiliarias. María de Molina actúa como regente múltiple, estabilizando la dinastía castellana y demostrando una astucia política excepcional. Otra mujer de armas tomar fue Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI de Castilla, cuya relación alteró la sucesión real y desató guerras fratricidas. Las mujeres de Al Ándalus también ocupan un lugar destacado en el libro. Descubriremos a Subh, apodada la Vascona, una esclava que ascendió a dominar el califato omeya y fue clave en el ascenso de Almanzor, interviniendo en intrigas sucesorias. No menos fascinante es la vida de Tarub: Concubina de Abderramán II en la Córdoba califal, quien convirtió su belleza en poder, rivalizando con emires y visires en disputas domésticas que afectaron al Estado. 

En la Edad Moderna encontramos, según la autora, el periodo donde triunfaron las reinas y donde las amantes brillaron en todo su esplendor. De triunfos, fracasos y amantes supo mucho Juana I de Castilla, heredera de vastos dominios pero víctima de manipulación y confinamiento por su esposo Felipe el Hermoso y su hijo Carlos V; marcada por la pasión y la tragedia, su historia ilustra cómo el amor y la locura se entretejieron con el poder. Otro capítulo a destacar es el protagonizado por Isabel II, cuya vida matrimonial y afectiva impactó decisiones políticas, con favoritos influyendo en el acceso al poder, y que enfrentó un escrutinio moral persistente. Un interesantísimo capítulo en el que he descubierto la fuerte crítica social que tuvo que sufrir la reina por sus devaneos extraconyugales, nada nuevo bajo el sol. 

Finalmente diré que uno de los mayores aciertos que he encontrado en la obra es el estilo de Engel de la Cruz. La autora hace gala, en todo momento, de una prosa atractiva y personal, casi novelesca, que transforma el ensayo en un ejemplar ejercicio de divulgación histórica. En suma, Damas de corona y alcoba es una obra esencial para quienes desean conocer una historia alternativa, narrada desde las sombras íntimas donde el poder se gestó de verdad.



Susana D.