Sinopsis: La historia de España no
solo se escribió en los campos de batalla ni en los salones del trono. También
se fraguó en la penumbra de los aposentos, donde la ambición y el deseo se
entrelazaban en una peligrosa danza de poder. Damas de corona y alcoba revela
la vida de mujeres que, con inteligencia, belleza y astucia, influyeron en
reyes, manipularon cortes y decidieron el destino de un país, muchas veces
desde la sombra más íntima.
En estas páginas conocerás a Subh, apodada la
Vascona, una esclava que llegó a dominar un califato y fue pieza clave en el
ascenso de Almanzor; a Leonor de Guzmán, cuya relación con Alfonso XI cambió la
sucesión de Castilla y desató guerras fratricidas; y a Tarub, la concubina de
Abderramán II que convirtió su belleza en poder, rivalizando con emires y
visires en la Córdoba califal.
Pero hubo muchas más: Wallada bint al-Mustakfi,
la poeta que desafió las normas de su tiempo con su independencia; María de
Molina, la estratega que gobernó en nombre de tres reyes; Juana I de Castilla, mal
llamada la Loca, marcada por la pasión y la tragedia; e Isabel II, la reina que
hizo temblar a la nación con sus múltiples amantes y sus arriesgadas decisiones
políticas, completan esta fascinante galería de mujeres inolvidables. Este
libro descubre la cara oculta del poder, donde la intimidad y la política se
mezclan para cambiar el curso de la historia.
OPINIÓN
Hombres y mujeres han construido la historia de forma conjunta, pero mientras la participación masculina ha sido celebrada y relatada sin cesar, la femenina ha sido con demasiada frecuencia invisibilizada u olvidada. Afortunadamente, libros como el que hoy os presento ayudan a equilibrar esa narrativa. Damas de corona y alcoba (Almuzara, 2025), de Engel de la Cruz es un
estudio ambicioso y revelador que explora un tema fascinante: el ejercicio del
poder femenino desde la intimidad de los aposentos reales. Con una sólida
formación en Humanidades y un Diploma de Estudios Avanzados en Literatura
Española, de la Cruz ya había cautivado a los lectores con su obra anterior,
Comuneros. La revolución de Castilla (2022), que también os recomiendo. Su
nuevo trabajo trasciende la mera recopilación de biografías para convertirse en
un análisis profundo de cómo el deseo, la ambición y la astucia se entrelazaron
con la política en la historia de España, reivindicando el rol de mujeres
frecuentemente marginadas en los relatos históricos tradicionales.
La obra comienza con un
bello prólogo narrado en primera persona, que ilustra el intenso análisis al
que han sido expuestas las esposas de los reyes a lo largo de la historia.
Organizado en cuatro grandes bloques que recorren cronológica y temáticamente
las vidas de diversas figuras femeninas, desde la Antigüedad tardía y la Edad
Media hasta el siglo XIX, cuya influencia moldeó el destino de imperios, reinos
y naciones. De la Cruz sostiene que, al margen del idealismo romántico
vinculado a las cortes, las alcobas actuaron como espacios en los que se
pactaron acuerdos, se consolidaron adhesiones y se originaron conflictos
políticos. Así, el ensayo resalta cómo estas mujeres —reinas por derecho,
consortes, amantes y favoritas— emplearon su inteligencia, atractivo y posición
para influir en el poder establecido y determinar el curso de eventos históricos.
El recorrido comienza con
personajes que sirvieron de enlaces entre esferas culturales y políticas.
Sobresale Gala Placidia, hija de Teodosio y hermana de Honorio y Arcadio,
capturada por los visigodos, desposada con su rey Ataúlfo y, más adelante,
desempeñando un papel clave en las cortes romana y visigoda. A pesar de que las
mujeres en Roma no podían ingresar directamente al Senado ni ocupar puestos
judiciales, Placidia ejerció influencia en resoluciones importantes,
ajustándose a transformaciones radicales en un Imperio romano que se aproximaba
a su ocaso en Occidente. En este periodo también destaca Brunequilda, quien
desempeñó un papel fundamental en la esfera política de los visigodos. Su poder
se mantuvo vigente por muchos años, influyendo en las elecciones que impactaron
a su linaje y tomando parte en pactos y disputas internas que definieron el
destino del reino.
La Edad Media es un
periodo muy interesante ya que abunda en ejemplos de mujeres con poder directo.
Urraca de León, la primera reina propietaria en Europa, defiende su trono
frente a abusos conyugales y oposiciones nobiliarias. María de Molina actúa
como regente múltiple, estabilizando la dinastía castellana y demostrando una
astucia política excepcional. Otra mujer de armas tomar fue Leonor de Guzmán, amante
de Alfonso XI de Castilla, cuya relación alteró la sucesión real y desató
guerras fratricidas. Las mujeres de Al Ándalus también ocupan un lugar
destacado en el libro. Descubriremos a Subh, apodada la Vascona, una esclava
que ascendió a dominar el califato omeya y fue clave en el ascenso de Almanzor,
interviniendo en intrigas sucesorias. No menos fascinante es la vida de Tarub:
Concubina de Abderramán II en la Córdoba califal, quien convirtió su belleza en
poder, rivalizando con emires y visires en disputas domésticas que afectaron al
Estado.
En la Edad Moderna
encontramos, según la autora, el periodo donde triunfaron las reinas y donde las
amantes brillaron en todo su esplendor. De triunfos, fracasos y amantes supo mucho Juana I de Castilla, heredera de vastos dominios pero víctima de
manipulación y confinamiento por su esposo Felipe el Hermoso y su hijo Carlos
V; marcada por la pasión y la tragedia, su historia ilustra cómo el amor y la
locura se entretejieron con el poder. Otro capítulo a destacar es el
protagonizado por Isabel II, cuya vida matrimonial y afectiva impactó
decisiones políticas, con favoritos influyendo en el acceso al poder, y que
enfrentó un escrutinio moral persistente. Un interesantísimo capítulo en el que
he descubierto la fuerte crítica social que tuvo que sufrir la reina por sus devaneos
extraconyugales, nada nuevo bajo el sol.
Finalmente diré que uno
de los mayores aciertos que he encontrado en la obra es el estilo de Engel de
la Cruz. La autora hace gala, en todo momento, de una prosa atractiva y personal, casi
novelesca, que transforma el ensayo en un ejemplar ejercicio de divulgación
histórica. En suma, Damas de corona y alcoba es una obra esencial para quienes
desean conocer una historia alternativa, narrada desde las sombras íntimas donde el
poder se gestó de verdad.