27 de febrero de 2026

El reino imposible - Yeyo Balbás

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Pàmies
Páginas: 3512
Precio: 23,95 €
Género: Novela histórica
Otro libro reseñado del autor:

Sinopsis: 711 Anno Domini. 

La peste y el hambre asolan Spania. 

Los rumores sobre el precario estado de salud del rey Witiza resuenan por todo el reino, y la aristocracia visigoda debe reunirse en Toledo. 

Fruela, el hijo menor del duque Pedro de Cantabria, acudirá junto a su familia a la urbs regia y se verá forzado a residir en la corte. Allí tendrá que enfrentarse a una tormenta de intrigas tras la ruptura de la alianza entre los dos grandes linajes godos. 

Será Rodrigo, el duque de la Bética, el elegido para ceñir la corona, mas su promesa de paz se verá truncada por el desembarco de Táriq ibn Ziyad en Algeciras. 

Fruela deberá acompañar al rey Rodrigo al extremo sur del reino, donde se decidirá el destino de Spania. 

Yeyo Balbás recrea de forma magistral el fin del reino visigodo y la conquista islámica de Spania en una apasionante novela repleta de épica y con unos personajes extraordinarios.


OPINIÓN

Yeyo Balbás, autor especializado en historia militar antigua y medieval, nos presenta en El reino imposible (Pàmies, 2026) una novela histórica que explora uno de los períodos más convulsos y subestimados de la historia de España: el declive del reino visigodo y el comienzo de la conquista musulmana en el año 711. Con una trayectoria literaria que incluye novelas como Pax romana, Pan y circo o el excelente ensayo Espada, hambre y cautiverio, Balbás demuestra aquí una narrativa madura, fusionando rigor histórico con una trama épica y llena de aventuras. 

La acción nos sitúa en el año 709, retratando una Spania visigoda sumida en una profunda crisis. La ineficacia del rey Witiza es agravada por plagas, hambrunas y maquinaciones políticas entre clanes nobiliarios, todo ello bajo la creciente amenaza musulmana desde el norte de África. El protagonista, Fruela —hijo segundón del duque Pedro de Cantabria—, llega a la corte de Toledo como comandante del ejército real, convirtiéndose en testigo privilegiado de los sucesos que precipitan la caída del reino.

La narración se divide en dos partes principales: la primera establece un panorama de intrigas palaciegas y conflictos internos tras la muerte de Witiza y el ascenso de Rodrigo, duque de la Bética; la segunda se centra en la invasión islámica liderada por figuras como Musa y Tariq, culminando en batallas épicas como la mal llamada batalla de Guadalete y sus consecuencias, incluyendo una huida desesperada hacia el norte. Sin desvelaros detalles clave, la trama entrelaza guerras dinásticas, traiciones y el choque cultural entre visigodos y musulmanes, ofreciendo un relato que evoca un "Juego de Tronos" ambientado en la Hispania medieval, con licencias ficticias que enriquecen la escasa documentación histórica disponible. 


Respecto a la famosa batalla de Guadalete, el autor señala en los agradecimientos finales que ha modificado las descripciones de esta —sería más correcto llamarla batalla de la Janda o de los Montes Transductinos—, para que se ajuste a la localización propuesta por las más recientes investigaciones arqueológicas lideradas por el equipo de José Soto Chica, Eduardo Kavanagh y Francisco José Jiménez. El estilo de Balbás es preciso y realista, con una prosa robusta que prioriza la inmersión histórica sobre ornamentos literarios. La descripción de la batalla y sus prolegómenos se extiende a lo largo de medio centenar de páginas magistrales, centradas en tácticas, logística y armamento, respaldadas por fuentes arqueológicas y documentales, lo que las hace muy instructivas pero sin perder intensidad narrativa. Como podéis comprobar de rigor histórico va sobrada la novela. 

Después de la invasión y el colapso de los visigodos, la historia se extiende por unas cien páginas más, en las que seguimos a Fruela en su escape hacia el norte, hasta las regiones de su padre, evadiendo a sus perseguidores y la codicia que impulsa a los invasores musulmanes a avanzar cada vez más arriba en la península. Las descripciones son muy detalladas, lo que hace que te metas más en la esencia de la trama. Son buenísimos todos los datos que aporta referentes a las costumbres que tenían los visigodos. Y, finalmente, en el horizonte, Covadonga, pero eso es ya otra historia, y otra novela. 

En resumen, El reino imposible destaca como una novela histórica sobresaliente, ubicada en los últimos tiempos del reino visigodo de Toledo. Cuenta con una amplia gama de personajes reales muy bien desarrollados que se desenvuelven en un entorno igualmente verosímil, ofreciendo, así, una perspectiva ficticia para asomarse a un periodo fascinante de nuestra historia. Si buscas una visión cruda y documentada del fin de una era, esta novela te atrapará sin remedio.



Andrés CM

23 de febrero de 2026

El Partenón - Mary Beard

Fecha de edición: noviembre 2.025
Editorial: Crítica
Páginas: 232
Precio: 21,90 €
Género: Ensayo histórico
Otro libro reseñado de la autora: 

Sinopsis: Desde hace más de dos mil años, el Partenón domina la Acrópolis de Atenas como uno de los símbolos universales de la civilización clásica. Pero, ¿qué sabemos realmente de este edificio? ¿Cómo ha llegado a representar ideales tan diversos —democracia, arte, imperio, identidad nacional— a lo largo de los siglos?

En este libro, Mary Beard reconstruye con rigor y agilidad narrativa la historia del templo de Atenea: desde su construcción en el siglo V a.C. hasta sus múltiples transformaciones como iglesia bizantina, mezquita otomana, ruina romántica y epicentro de uno de los debates culturales más encendidos de nuestro tiempo. 

Con la lucidez, el humor y la profundidad que la caracterizan, Beard nos guía por los significados cambiantes del Partenón y sus esculturas, las polémicas sobre los mármoles de Elgin, y las tensiones entre patrimonio, nacionalismo y museo universal. Una mirada reveladora sobre el pasado, el presente y el futuro de un monumento que sigue generando admiración, orgullo, polémica y lágrimas.


OPINIÓN

El Partenón, icónico templo griego erigido en la Acrópolis de Atenas en el siglo V a.C., nos fascina por una combinación de su belleza arquitectónica, su rica historia transformadora y las controversias que ha generado a lo largo de los aproximadamente dos milenios y medio que lo contemplan, convirtiéndolo en un símbolo perdurable de la civilización occidental. Según Mary Beard en su libro El Partenón, publicado por Crítica, esta fascinación no se limita a su origen como templo dedicado a Atenea Partenos, la diosa virgen patrona de Atenas, sino que radica en cómo el edificio ha evolucionado y ha sido reinterpretado a través de los siglos, reflejando nuestras propias obsesiones culturales, políticas e identitarias. La prestigiosa historiadora británica argumenta que el Partenón nos emociona porque representa un nodo de energía mental que condiciona nuestras experiencias emocionales e intelectuales con él. 

El libro se organiza en siete capítulos que siguen una lógica cronológica inteligente, pero siempre con la mirada puesta en el presente. El primero de ellos, titulado «¿Por qué el Partenón puede hacerte llorar?» es una pieza magistral de introducción. Beard reúne anécdotas de Freud (que se sorprendió al verlo en 1904), Virginia Woolf, Byron, Le Corbusier, Winston Churchill, Oscar Wilde y hasta el turista moderno que llora o bosteza. Muestra réplicas (la de Nashville con su Atenea de 13 metros, la Walhalla alemana, la de Edimburgo) y demuestra que el Partenón es tan famoso porque está mutilado. «Si no hubiera sido desmembrado, el Partenón nunca habría sido ni la mitad de famoso».

El segundo capítulo reconstruye, con las escasas fuentes antiguas disponibles (Pausanias y Plutarco), cómo era el templo en el siglo V a. C.: la colosal Atenea criselefantina, los frontones, las metopas y el friso. Beard desmonta con delicadeza el mito del Siglo de Oro de Pericles como una época de armonía: el Partenón se financió con el tributo de los aliados de la Liga de Delos y generó desde el principio acusaciones de corrupción contra Pericles y Fidias. El tercero es, quizá, el más original: «La mezquita más hermosa del mundo». Recupera la vida medieval y otomana del monumento, convertido sucesivamente en iglesia de la Virgen y en mezquita con minarete, descrito por viajeros otomanos como Evliya Çelebi como una maravilla. El Partenón no fue siempre griego clásico; durante siglos fue cristiano y musulmán.

 

Los capítulos siguientes abordan la destrucción parcial de 1687 (cuando los venecianos bombardearon la pólvora almacenada por los otomanos), las restauraciones del siglo XIX y XX, y el proceso por el cual el Partenón que hoy admiramos es, en buena medida, una creación moderna. La autora cuestiona también el relato canónico de la Edad de oro de Atenas. Se hace y nos traslada una serie de preguntas —algunas de difícil respuesta— sobre el monumento, tales como ¿Era realmente un templo? ¿Un tesoro? ¿Un monumento de propaganda imperial? 

Los últimos capítulos se centran en el debate de los mármoles de Elgin y en cómo ve el viajero la Acrópolis en la actualidad, poniendo el foco en la inauguración del nuevo museo diseñado por Bernard Tschumi. Beard adopta respecto a Elgin una posición lúcida y equilibrada; no lo defiende como héroe ni lo condena como ladrón. Muestra que la polémica es tan antigua como los propios mármoles (ya en 1816 se discutía) y que tanto Grecia como Gran Bretaña han usado el asunto con fines políticos. Su conclusión más incómoda, y que ha generado bastante polémica, es que sin el expolio, el Partenón no sería ni la mitad de famoso; la dispersión lo ha mantenido en la agenda cultural mundial durante dos siglos. Dejo al lector que saque sus propias conclusiones. 

En esencia, el Partenón nos cautiva porque no es solo una reliquia estática, sino un monumento vivo que desafía nuestras definiciones de lo "clásico", invitándonos a reflexionar sobre el poder, la belleza y la propiedad cultural a lo largo del tiempo. La obra de Mary Beard nos lo presenta no como una simple guía turística, sino como una invitación a contemplar cómo este templo disperso en espacio y tiempo —con fragmentos en varios museos europeos— redefine nuestros valores y nos conecta con el pasado de manera profunda y a veces conflictiva.



Mary Beard



Susana D.

19 de febrero de 2026

Tu sangre en mis manos - José Soto Chica

Fecha de edición: 2.025
Editorial: Desperta Ferro
Páginas: 504
Precio: 24,95 €
Género: Novela histórica

Sinopsis: Se han perseguido y acuchillado en las Alpujarras y en Lepanto, han perdido por culpa del otro a los que amaban, se han infligido heridas demasiado profundas como para que cicatricen… Sí, José de Monteagudo y Mehmet al-Rumi tienen motivos más que sobrados para odiarse y para buscarse, como imanes de rencor. Pero ambos son piezas en un juego más grande, mucho más grande: el que enzarza a los dos mayores imperios de la tierra, la España de Felipe II y el Imperio otomano de Selim II, y que hace bullir el Mediterráneo de galeras, corsarios, renegados y espías. 

En Tu sangre en mis manos, segunda parte de la saga que arrancó con Hasta que pueda matarte, nos adentramos en esas dos pugnas paralelas, la de los hombres y la de los imperios, obsesionados unos en acabar con los otros. Las intrigas del harén del sultán en Constantinopla y las escaramuzas navales en Modón y Navarino; los espías, las conjuras, las batallas y los duelos que se suceden de modo trepidante; hombres y mujeres que son llevados al límite. Y, a su alrededor, toda una constelación de grandes personajes, retratados en su tiempo y sus pasiones: el joven don Juan de Austria y el imbatible Álvaro de Bazán, el astuto corsario Ulug Alí y Nurbanu, la favorita del sultán, el intrigante banquero sefardí José Nasí y la misteriosa espía veneciana Angela Dominica… Y todo con el nervio narrativo y la carga humana de un maestro de la novela histórica, José Soto Chica.


OPINIÓN

José Soto Chica, historiador y narrador de renombre, nos brinda en Tu sangre en mis manos (Desperta Ferro, 2025) la segunda entrega de su saga iniciada con Hasta que pueda matarte. Esta obra consolida al autor como una de las figuras destacadas de la novela histórica española actual. Con un doctorado en Historia Medieval por la Universidad de Granada y una especialización en épocas bizantina y visigoda, Soto Chica ha demostrado en títulos previos como El dios que habita la espada (Premio Edhasa 2021) o Los visigodos. Hijos de un dios furioso su habilidad para fusionar precisión histórica con una narrativa vibrante. En esta novela, publicada un año después de su antecesora, el autor intensifica la exploración no solo de batallas olvidadas en el turbulento Mediterráneo del siglo XVI, sino también de las complejidades del alma humana, donde el odio y el amor emergen como fuerzas inexorables. 

La trama se desarrolla en 1572, justo tras la emblemática Batalla de Lepanto (1571), un hito que alteró el equilibrio en las guerras entre la Liga Santa —aliada de España, Venecia y el Papado— y el Imperio otomano. Tu sangre en mis manos continúa la saga sirviéndose de la desconocida jornada de Navarino para situar la acción. El autor sigue centrándose en el antagonismo visceral entre José de Monteagudo, un soldado español marcado por el trauma, y Mehmet al-Rumi, un jenízaro otomano impulsado por la venganza. Ambos, supervivientes de enfrentamientos previos en las Alpujarras y Lepanto, se persiguen mutuamente en un ciclo de sangre y rencor que trasciende lo personal para entrelazarse con las maquinaciones de dos imperios rivales: la España de Felipe II y el otomano de Selim II.

Todo comienza en Dillenburg, ciudad natal de Guillermo de Orange. Mehmet al-Rumi llega desde Constantinopla, comisionado por el banquero sefardí José Nasí y el gran visir Sokullu Mehmet Pachá, con la misión de negociar con el Taciturno un pacto que involucre también a otros actores europeos, obligando así a España a dispersar sus recursos en varios escenarios de guerra. De manera clandestina, el financiero sefardí y el gran visir otomano urden un acuerdo con Venecia sin el conocimiento de Selim II ni del Kapudan Pachá al mando de la armada turca, buscando que la República Serenísima se retire de la Liga Santa y evite que don Juan de Austria logre un triunfo rotundo contra los otomanos en los Dardanelos. Sin embargo, un agente de Felipe II desentrañará el complot, dando caza a una emisaria veneciana que transporta una evidencia de las intenciones turcas, cuyas embarcaciones naufragan en las costas de Mani. Es en ese momento cuando José de Monteagudo y Mehmet al-Rumi se reencuentran, después de lo sucedido en Lepanto. 

La novela está estructurada en dos partes implícitas: la primera, una explosión de acción en la citada península de Maní, transforma una escaramuza menor en una epopeya apoteósica, con combates descritos con un ritmo endiablado y una visualidad casi cinematográfica. La segunda, algo más reflexiva, gira en torno a las secuelas de Lepanto, con conjuras en Constantinopla, traiciones venecianas y duelos navales que llevan a los personajes al límite físico y emocional. El autor no escatima en detalles históricos: desde las intrigas de la Serenísima República hasta las dinámicas de poder en la corte otomana bajo Selim II, todo está respaldado por una documentación sólida que, como es habitual en Soto Chica, no lastra la narración sino que la enriquece, y de qué manera.

Pero si salgo mueve a esta historia es el rencor entre sus protagonistas que actúa como catalizador de la novela, equilibrado por el amor, encarnado en figuras como María la Bailaora, que recuerda cómo las pasiones pueden redimir o aniquilar. La alternancia de perspectivas entre bandos genera tensión constante, evitando simplificaciones, aquí, los personajes son complejos, forjados por su tiempo. José de Monteagudo y Mehmet al-Rumi forman un dúo magnético, unidos por un odio que los define. Entre los históricos destacan Álvaro de Bazán, el almirante invicto con su imponente montante; Don Juan de Austria, el joven bastardo de Carlos V, retratado en sus ambiciones de juventud; Ulug Alí, el corsario sagaz; y Nurbanu, la influyente favorita del sultán. Ninguno de ellos son meros adornos, Soto Chica les infunde profundidad, explorando demonios internos, lealtades fracturadas y decisiones trascendentales. 

La novela se enriquece con la incorporación de una nota histórica al final, complementada por un posfacio del experto en el periodo Hugo A. Cañete, que aclara los hechos reales y las licencias literarias, haciendo de ella un puente ideal entre historia y ficción. Así pues, José Soto Chica ha escrito una obra entretenida, y muy bien documentada, que no solo nos permite conocer una época olvidada del Mediterráneo post-Lepanto, sino que nos obliga a reflexionar sobre las pasiones eternas del ser humano. Si disfrutaste de Hasta que pueda matarte, esta secuela te dejará sin aliento.



Serie Hasta que pueda matarte



Susana D.