19 de octubre de 2026

La era del lobo - Tore Skeie

Fecha de edición: septiembre 2.026
Editorial: Ático de los libros
Páginas: 360
Precio: 25,95 €
Género: Ensayo histórico

Sinopsis: A comienzos del siglo XI, el norte de Europa era una tierra de reyes guerreros, frágiles alianzas y ambiciones desmedidas. Noruega, Dinamarca e Inglaterra se disputaban el control del mar del Norte, un imperio levantado a golpe de espada, plata y traición. Desde los fiordos escandinavos hasta las costas inglesas, desde Normandía hasta la rica al-Ándalus, los vikingos combatían por la gloria y el poder, mientras el destino de Europa se decidía en campos de batalla, salones reales y travesías imposibles. 

En La era del lobo, el historiador noruego Tore Skeie nos sumerge en uno de los periodos más fascinantes de la Edad Media: los años en que Canuto el Grande extendió su poder sobre Dinamarca, Noruega e Inglaterra; Olaf Haraldsson pasó de saqueador vikingo a futuro santo, y el reino anglosajón de Etelredo el Indeciso se tambaleó entre invasiones y traiciones. En esa pugna feroz, el mar del Norte se convirtió en el centro de un imperio. 

A partir de crónicas, sagas y poesía escáldica, descubriremos una era de conquistas, emboscadas, botines y conversiones forzosas. La era del lobo es una historia épica y apasionante sobre los vikingos y la lucha por el poder que transformó para siempre la Europa medieval.


OPINIÓN

Quien se asome por primera vez al norte de Europa en la Alta Edad Media se enfrentará a dos riesgos habituales: perderse entre sagas mitificadas o naufragar en manuales académicos de densidad impenetrable. Con La era del lobo, publicado por Ático de los Libros, el historiador noruego Tore Skeie evita ambos escollos. Su ensayo es riguroso y dinámico, y retrata sin edulcorar la maquinaria del poder en el Mar del Norte alrededor del año mil.

El libro sigue un recorrido preciso, desde la crisis institucional de la Inglaterra de Etelredo el Malaconsejado (conocido tradicionalmente como «el Indeciso») hasta el ascenso de Canuto el Grande y Olaf Haraldsson. El resultado es una cartografía geopolítica en la que las alianzas se compran con plata y las lealtades duran lo que tarda en aparecer una oferta mejor. Skeie rehúye tanto el mito del vikingo romántico de la cultura popular como el estereotipo del salvaje incivilizado frente al cristiano ilustrado. En este tablero ningún bando sale con las manos limpias: reyes, caudillos y autoridades religiosas participan en una pugna feroz donde la violencia no responde a un morbo gratuito, sino que sirve para gobernar, coaccionar y sostener las redes de fidelidad.

 

Skeie aborda las fuentes con una desconfianza saludable. No acepta sin filtro las crónicas anglosajonas, los sermones eclesiásticos, las sagas nórdicas ni la poesía escáldica —cuya función original era ensalzar a sus mecenas—, sino que los somete a una crítica documental constante y los contrasta con la arqueología moderna. Esa labor incluye a figuras clave en la transmisión del mito, como el erudito islandés Snorri Sturluson. Así, el lector profano accede a aspectos decisivos: la evolución de la construcción naval que garantizó la hegemonía marítima, la logística del comercio de esclavos o la circulación de botines como motor económico para sostener a las huestes. 

La narración avanza con el ritmo de una novela de intriga política, en la que los pactos son provisionales y el cambio de bando podía consumarse en mitad de una batalla. La mirada del libro no se queda en los fiordos ni en las islas británicas: se extiende al mundo franco, a Normandía e incluso a las distantes tierras de al-Ándalus, y revela que aquellos pueblos no eran meros saqueadores, sino diplomáticos, navegantes y estrategas con una visión insospechadamente global.

La cristianización recibe un tratamiento igualmente sólido. Más que una iluminación espiritual repentina, la penetración del «Cristo Blanco» (Hvít Kristr) se expone como un instrumento ideológico de marcado pragmatismo. Los líderes escandinavos adoptaron el bautismo para sellar pactos con otros monarcas europeos, legitimar su autoridad e imponer estructuras estatales centralizadas: la fe y la alta política avanzaban juntas. Asimismo, el libro desmonta la ficción del absolutismo monárquico, pues aquellos reyes no gozaban de un poder ilimitado y dependían de la voluntad volátil de los grandes señores regionales y de su capacidad para seguir repartiendo riquezas.

 

En el plano formal, la abundancia de nombres, linajes cruzados y pactos cambiantes exige una lectura atenta. Los mapas y apéndices —entre los que destaca un muy útil resumen de personajes— de la edición de Ático de los Libros ayudan a no perder el hilo, aunque en algunos pasajes toca volver atrás para retomarlo. Es un peaje asumible, pero conviene que el lector novato lo sepa de antemano. 

No puede extenderse mucho más esta reseña sobre un libro que contiene mucho más que lo citado y que se explica a la perfección, con una prosa digna de toda alabanza. Para quien se inicie en el estudio de este periodo, funciona como una puerta de entrada excelente que desmonta clichés historiográficos; para el lector experimentado en historia militar y política, es una explicación sólida de cómo se moldeó el efímero Imperio del Mar del Norte entre la estrategia, la violencia y el cálculo político.




Andrés CM

16 de octubre de 2026

Españoles en la Fórmula 1 - Iván Vicario Martín

Fecha de edición: 2.026
Editorial: Libros de Ruta
Páginas: 376
Precio: 23,90 €
Género: Deportes
Otro libro reseñado del autor:

Sinopsis: «Correr en un coche de carreras es lo más bonito del mundo», afirmaba con rotundidad Paco Godia en 1981. Sin embargo, si este libro se hubiese escrito hace apenas un cuarto de siglo, su tamaño habría sido notablemente inferior. Hasta el año 1999, la presencia española en la categoría reina era un hecho meramente anecdótico. Pero la audacia de pioneros como el propio Godia, Alfonso de Portago, Álex Soler-Roig, Emilio de Villota, Adrián Campos o Luis Pérez-Sala —quien además firma el prólogo de esta obra— sembró una semilla que terminaría por florecer de forma imparable. Con el salto definitivo de Pedro de la Rosa y Marc Gené, las barreras cayeron para siempre, abriendo paso a una era dorada marcada por el bicampeonato mundial de Fernando Alonso y los triunfos de Carlos Sainz Jr. al volante de la sacrosanta Ferrari.

Este libro repasa este proceso de incorporación de españoles a la Fórmula 1, que va mucho más allá de los grandes nombres de pilotos que todos tenemos en la cabeza. A través de sus páginas, descubrirás el nacimiento de la Fórmula 1 y los secretos de las escuderías, recordando hitos como la valiente aventura del equipo español que compitió en la parrilla entre 2010 y 2012. Es también un homenaje al talento de los ingenieros que siguieron la estela iniciada por Joan Villadelprat en los años ochenta, y un recorrido por los circuitos que sitúan a España como el sexto país con más grandes premios disputados de la historia. Una transformación imponente que no deja de crecer y que ya mira hacia el futuro con los trazados de Barcelona-Catalunya y el nuevo Circuito Madring asegurados en el calendario.


OPINIÓN

El pasado 13 de septiembre se celebró el Gran Premio de España de Fórmula 1 en el circuito de Madring. Este es el último episodio del amplio recorrido de España y los españoles en la Fórmula 1, una compleja historia que ahora recoge el ensayo Españoles en la Fórmula 1. Entre el talento y el quijotismo (Libros de Ruta, 2026), obra del periodista especializado Iván Vicario Martín, que ya se pasó por el blog con su anterior trabajo sobre Fernando Alonso, y que en esta ocasión amplía su objeto de estudio a la totalidad del ecosistema nacional del motor.                                                  

El libro está estructurado en cinco grandes bloques —Pilotos, Equipos, Circuitos, Ingenieros y Otros protagonistas—, además de contar con un clarificador prólogo a cargo del expiloto Luis Pérez-Sala. A través de ellos, se analiza a cada protagonista recurriendo a la fórmula de pequeñas biografías. Esta aproximación prosopográfica permite reconstruir la Fórmula 1 no solo como un escenario de gestas individuales, sino como un entramado técnico, industrial, organizativo e institucional. En este engranaje, la notable tradición organizativa de los trazados nacionales —que sitúa a España entre las potencias históricas en albergar Grandes Premios—, el talento de ingenieros pioneros como Wifredo Ricart o Joan Villadelprat, y proyectos colectivos como la efímera aventura del equipo HRT resultan tan determinantes como quienes empuñaron el volante.

Creo que el mayor acierto de la obra reside en ilustrar el profundo cambio de paradigma que ha experimentado el deporte en nuestro país: la metamorfosis desde una presencia meramente testimonial hasta una posición de relevancia consolidada en la parrilla global. El autor contrapone con lucidez el «quijotismo» de los pioneros —figuras como Paco Godia, el marqués de Portago, Álex Soler-Roig, Emilio de Villota o Adrián Campos, que compitieron a menudo como privados financiando sus propias aventuras en un entorno desprovisto de tejido industrial— con la posterior eclosión de la era moderna. El texto traza con precisión el punto de inflexión marcado a finales de los noventa por Pedro de la Rosa y Marc Gené, un puente crucial que acabaría desembocando en los campeonatos de Fernando Alonso y en las victorias de Carlos Sainz Jr. al volante de Ferrari. 

El dilatado bagaje periodístico de Vicario en el ámbito del automovilismo histórico dota al volumen de un valor enciclopédico e historiográfico indiscutible, facilitando una consulta documental ágil. Sin embargo, la opción metodológica por las microbiografías conlleva inevitablemente ciertas servidumbres narrativas. Al parcelar siete décadas de trayectoria en entradas individuales, la continuidad de la masa argumental tiende a fragmentarse. 

A pesar de esta inevitable dispersión formal, Españoles en la Fórmula 1 se erige como una obra de memoria y referencia indispensable para cualquier aficionado a la Fórmula 1 y al deporte. Iván Vicario Martín elude el sensacionalismo chauvinista para ofrecer un ejercicio de documentación riguroso, demostrando que detrás de los éxitos mediáticos u organizativos de hoy existe un poso historiográfico de tenacidad, técnica y audacia. El legado español en la Fórmula 1 es inmenso y merecía un libro como este.




Fernando Alonso. Velocidad y épica




Andrés CM

14 de octubre de 2026

Europa. Una nueva historia - Roderick Beaton

Fecha de edición: mayo 2.026
Editorial: Ático de los libros
Páginas: 456
Precio: 25,95 €
Género:Ensayo histórico
Otros libros reseñados del autor:

Sinopsis: Europa es mucho más que un lugar en el mapa. Desde la antigua Grecia hasta la guerra de Ucrania, ha sido una idea y una civilización que ha dado forma al mundo. En esta obra, Roderick Beaton, auténtico maestro de la historia narrativa, recorre más de dos mil quinientos años de conflictos, imperios y revoluciones para mostrar cómo, a lo largo del tiempo, este espacio común se ha construido, disputado y redefinido una y otra vez. 

Desde las ciudades griegas y el Imperio romano hasta la expansión del cristianismo; desde el sueño de una Europa unida bajo Carlos V hasta las expediciones que partieron de la península Ibérica y llevaron sus horizontes hasta América y más allá; desde las ciudades del Renacimiento hasta las guerras que la devastaron en el siglo XX y el nacimiento de la Unión Europea, Beaton traza un recorrido vibrante en el que se entrecruzan imperios y naciones, ideas y conflictos. Por sus páginas desfilan emperadores y pensadores, conquistadores e inventores, mientras las voces de la Antigüedad y la modernidad (de Tácito a los líderes contemporáneos) nos permiten seguir la evolución de una realidad siempre en construcción. 

Hoy, cuando el continente vuelve a enfrentarse al crucial desafío de encontrar su lugar en un mundo cambiante, Europa es una obra imprescindible para comprender la historia y el significado de nuestra civilización.


OPINIÓN

La editorial Ático de los Libros ha publicado el último ensayo del reconocido historiador helenista Roderick Beaton, profesor emérito en el King's College de Londres. En él se muestra cómo la idea de Europa no responde a una realidad geográfica inmutable ni a un destino manifiesto, sino a una construcción cultural y política en permanente redefinición a lo largo de más de tres milenios. Tras su paso por este blog con la reseña de sus trabajos anteriores, Los Griegos y Grecia. Biografía de una nación moderna —ambos editados también por Ático de los Libros—, el autor amplía significativamente su foco de estudio para abordar la biografía intelectual y material de todo el continente desde sus orígenes hasta el siglo XXI. 

Fiel a su trayectoria investigadora en el ámbito mediterráneo, Beaton fija el punto de partida de su análisis en la Creta minoica y la Grecia micénica. Esta elección desarticula de entrada el mito de una civilización puramente insular o autoengendrada, demostrando que los cimientos de la identidad europea se forjaron en estrecho contacto con Próximo Oriente. Asimismo, uno de los mayores aciertos historiográficos del ensayo radica en descentrar el relato de la habitual inercia occidentalocéntrica. Al conceder un peso determinante a Bizancio y a los pueblos eslavos, el autor corrige el sesgo franco-germánico predominante en las narrativas tradicionales, ofreciendo una explicación sólida a las históricas fricciones entre el este y el oeste continental sobre quién ostentaba la verdadera legitimidad imperial.

A través de una narrativa de larga duración, la obra explora cómo los grandes pilares históricos —la articulación de la polis, el anhelo inquebrantable por el Estado de derecho, el monopolio de la «cristiandad» y su posterior secularización ilustrada— configuraron un concepto de doble filo. La "idea de Europa" ha operado como un proyecto de integración jurídica, pero también como un mecanismo de exclusión frente a un «otro» exterior. Históricamente, este antagonista se ha proyectado hacia Oriente (desde la autocracia persa hasta el expansionismo ruso o el empuje otomano); sin embargo, resulta sumamente perspicaz cómo Beaton identifica que, en la contemporaneidad, la erosión de los valores europeos también responde a profundas divergencias estructurales con Occidente, apuntando a dinámicas que trascienden la política reciente de Estados Unidos para hundir sus raíces en la Guerra Fría. 

En el plano crítico, el texto sobresale por una agilidad vertiginosa —las décadas y los siglos se suceden a un ritmo implacable—, pero este enfoque panorámico exige sus tributos. Abarcar tal inmensidad cronológica provoca que la historia social, económica y artística quede a menudo desdibujada en favor de una macrohistoria puramente política. Asimismo, resulta llamativa su lectura sobre la reconstrucción continental en la posguerra: el autor proyecta el nacimiento de la Comunidad Europea bajo un prisma casi exclusivamente secular y anclado en los derechos humanos, pasando por alto la determinante influencia doctrinal del humanismo y la democracia cristiana en los padres fundadores del proyecto. Es una omisión sensible en un ensayo que, por lo demás, rastrea con brillantez el linaje ideológico del continente. 

Pese a estas salvedades, el ensayo consolida la madurez historiográfica de Roderick Beaton, culminando con una reflexión de tintes casi trágicos. Valiéndose de su experiencia como helenista, el autor lanza la sombría advertencia de que las naciones europeas actuales, paralizadas por el retorno del nacionalismo, podrían acabar sucumbiendo ante potencias autoritarias con la misma fatalidad con la que las ciudades-estado griegas cayeron ante vecinos más implacables. Si bien se podría debatir si el verdadero desafío existencial de la Europa del mañana procede de un colapso militar frente a Rusia o, más bien, de su propio agotamiento demográfico y económico, la advertencia resulta innegablemente estimulante. La obra nos recuerda que Europa nunca ha sido una conquista definitiva, sino un frágil espacio de consenso que exige ser repensado y defendido en cada era.




Libros de Roderick Beaton




Andrés CM