Julio se despide dejando tras de sí una selección de lo más heterogénea, un mes donde la reescritura de los mitos clásicos, el entretenimiento palomitero sin complejos y las distopías subterráneas han compartido el protagonismo en nuestras pantallas. En las salas de cine, el plato fuerte vino de la mano de Christopher Nolan y su particular reinterpretación de La Odisea, un despliegue visual de ambición desmedida que no ha dejado a nadie indiferente. El terreno seriéfilo no se ha quedado atrás y nos ha regalado un abanico de propuestas repleto de intensidad. La tensión política y el fuego regresaron por todo lo alto con La Casa del Dragón, mientras que la primera temporada de Silo se convirtió en una de las sorpresas más absorbentes que hemos descubierto este año gracias a su claustrofóbica atmósfera de misterio. A este potente menú hay que sumar la madurez emocional alcanzada por la tercera entrega de The Chosen. Un cóctel variopinto, repleto de luces y sombras, que desglosamos en detalle a continuación.
Películas
La Odisea ★★★★✰ Partamos de una base fundamental: estamos ante una experiencia cinematográfica, no en una clase de historia antigua. Quien busque fidelidad absoluta al texto original, hará mejor en acudir a Homero o a los múltiples ensayos que diseccionan la obra. Christopher Nolan ofrece aquí su versión particular del mito, imprimiendo su inconfundible pulso narrativo y su asombrosa capacidad visual para abordar la naturaleza humana, el coste de la guerra y la sombría amenaza de los Pueblos del mar. Sin embargo, en esta reescritura, da la sensación de que los personajes responden a menudo más a la "ley de Nolan" que a la sagrada xenia o ley de Zeus, respetándola o rompiéndola según le conviene al guion para hacer avanzar la historia.
En el apartado interpretativo, el reparto cumple con nota en esta reinterpretación del clásico. Tom Holland convence como Telémaco, Robert Pattinson perfila a un Antínoo maquiavélico, Zendaya funciona como una Atenea que ejerce de conciencia del protagonista y destaca especialmente la fantástica interpretación de John Leguizamo como Eumeo. Junto a la melancólica Calipso de Charlize Theron y la enigmática Circe de Samantha Morton, la película omite inteligentemente ciertas tramas —como la de Nausícaa— para concentrar el núcleo del relato en el anhelo del reencuentro.
En definitiva, la propuesta es un espectáculo audiovisual apabullante que rescata esa hermosa noción que resuena al poema de Kaváfis (Ítaca no como un punto en el mapa, sino como la esperanza de regresar siendo la misma persona). Sin embargo, deja la agridulce sensación de ser una oportunidad perdida: uno no sale del cine con la sensación de haber presenciado la gran obra maestra que prometía.
He-Man y los Masters del universo ★★★✰✰ El regreso a Eternia apela directamente a la nostalgia de quienes crecieron empuñando la espada del poder en los años ochenta, pero el resultado final es una de cal y otra de arena. Por un lado, la cinta no oculta su vocación de desacomplejado pasatiempo palomitero, ofreciendo un abrumador despliegue visual repleto de criaturas fantásticas y trepidantes batallas digitales. Por otro lado, la balanza se desequilibra debido a un guion empeñado en abusar del humor estilo Marvel. El exceso de bromas condescendientes y un protagonista que por momentos resulta algo cargante evidencian que el lenguaje cinematográfico actual busca contentar casi exclusivamente al público infantil, perdiendo esa magia de los clásicos ochenteros que, aunque nos fascinaban de críos, poseían un tono mucho más adulto.
A pesar de contar con una trama predecible, diálogos de relleno y personajes de poco calado, la aventura logra mantenerse a flote gracias al innegable cariño con el que homenajea su propio legado. Los constantes guiños a la mítica serie animada y a la icónica cinta de Dolph Lundgren son un acierto absoluto para el fan veterano. Además, el conjunto brilla respaldado por una épica banda sonora a base de rock y sintetizadores, y coronado por un Jared Leto que nos regala un Skeletor aterrador y deliciosamente histriónico, muy consciente de su propia naturaleza de villano. En definitiva, un festival de adrenalina que acierta al no tomarse en serio a sí mismo; quizá no sea el gran amo del universo cinematográfico, pero cumple con nota como digno y vistoso entretenimiento veraniego.
We the Hispanos ★★★★✰ El nuevo trabajo de José Luis López-Linares busca restaurar el verdadero contexto histórico de la Hispanidad frente al ruido ideológico. Lejos de intentar reescribir el pasado, el documental se enfrenta directamente a la hostilidad y a los prejuicios anglosajones que, durante siglos, han distorsionado el inmenso legado compartido entre España y América. Aunque en su capacidad de sorpresa se sitúe un leve escalón por debajo de las anteriores obras del director sobre esta materia, resultando quizá algo más reiterativa, sigue siendo una cinta muy sólida, elegante y enormemente disfrutable. Su principal logro es sacudir los habituales complejos y despertar un merecido orgullo por una herencia cultural que ha sido sistemáticamente subvalorada.
El mayor tesoro de la película reside en las lúcidas intervenciones de sus especialistas, quienes nos regalan reflexiones tan certeras como que la historia no es de quien la vive, sino de quien la cuenta. Con una narrativa serena que no necesita levantar la voz, el filme demuestra que la identidad hispana no es una reliquia del pasado, sino una fuerza viva que sigue moldeando el presente de los Estados Unidos. Es una propuesta altamente recomendable que, además, respeta y confía plenamente en la inteligencia del espectador, huyendo de esa mala costumbre actual de masticar cada mensaje para, en su lugar, invitarnos a una reflexión genuina.














No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nuestro blog se alimenta de tus comentarios, gracias por leernos y dejar tu huellita =)